El oficial caminaba por la calle el miércoles a las 20. Estaba solo y tenía una mochila en la espalda.

Cuando escuchó el grito del ladrón, y vio el brillo de su pistola, se detuvo y levantó los brazos. Entonces se sacó el bolso que el delincuente le exigía.

Pero en lugar de dárselo en la mano, lo dejó caer al piso. Aprovechando el instante de distracción, sacó su arma y le apuntó al criminal. Tras un forcejeo, le disparó en la cabeza.

El ladrón cayó al piso y el policía volvió a disparar, dejándolo sin vida. El video del incidente, registrado por una cámara de seguridad, está siendo analizado por la Policía de San Pablo y por la Justicia.

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