En una iniciativa pedagógica que capturó la atención de más de un millón de usuarios en internet, un profesor de España logró revolucionar la manera en que sus alumnos perciben y se comprometen con la tarea escolar. Mediante la creación de una moneda ficticia denominada “cole-euros”, este docente no solo incentivó a sus estudiantes a completar sus deberes sino que, además, fomentó una participación activa dentro del salón de clases.
“Es la mejor idea para tener la atención de los niños”, compartió Carlos García, un antiguo alumno, quien a través de su cuenta oficial de TikTok (@carliyoelnervio) fue el encargado de dar a conocer esta innovadora metodología educativa.
Con más de 1,3 millones de reproducciones y 192.000 ‘me gusta’ en su video, García relata cómo la iniciativa de su profesor transformó completamente el ambiente escolar. Por cada tarea completada, los estudiantes recibían 10 “cole-euros”, una recompensa que generaba entusiasmo y competitividad sana entre los alumnos. Pero la generosidad del profesor no se limitaba solo a las tareas realizadas con éxito; aquellos que se animaban a resolver ejercicios en la pizarra, aunque sin llegar a la solución correcta, también eran galardonados con cinco “cole-euros” por su esfuerzo. “Daba un montón de billetitos durante la semana”, recuerda García.
El sistema premiaba no solo el cumplimiento de las tareas sino también la valentía y el esfuerzo. Según el relato de García, el profesor traía una bolsa con diversos productos, cada uno asignado con un costo en “cole-euros”. Por ejemplo, una bufanda del Málaga tenía un valor de 100 “cole-euros”. La posibilidad de canjear estos “billetes” por premios reales generó un entusiasmo sin precedentes entre los estudiantes, quienes se dedicaban con ahínco a sus estudios y participaban activamente en clase con la esperanza de acumular suficiente dinero para hacerse con alguno de los anhelados premios.

La estrategia del profesor trascendió las simples recompensas, creando una “economía sumergida” en el aula. Los alumnos comenzaron a intercambiar objetos personales por “cole-euros”, estableciendo un microsistema económico basado en la meritocracia escolar y el intercambio de bienes. Esta dinámica no solo motivó a los estudiantes a ser más diligentes y participativos sino que también les enseñó lecciones básicas sobre economía y el valor del esfuerzo.
El éxito de esta metodología radica en su capacidad de convertir la educación en una experiencia lúdica y participativa, donde los alumnos no solo aprenden los contenidos académicos sino que también desarrollan habilidades sociales y personales. La historia compartida por García en TikTok resalta la importancia de la creatividad en el ámbito educativo y muestra cómo, con enfoques innovadores, es posible transformar la percepción que tienen los estudiantes sobre la tarea y el aprendizaje.
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