Observatorio Venezolano de Prisiones: “Estar enfermo en prisión puede convertirse en una pena de muerte”

La ONG denuncia la muerte de otros dos reclusos por falta de atención sanitaria, y espera que la cooperación anunciada con el Comité de la Cruz Roja Internacional sirva para corregir las fallas del sistema

La falta de atención sanitaria sigue cobrando vidas en las cárceles de Venezuela. EFE/ Henry Chirinos
La falta de atención sanitaria sigue cobrando vidas en las cárceles de Venezuela. EFE/ Henry Chirinos
Guardar

El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció dos nuevas muertes en las cárceles venezolanas a consecuencia de la crisis sanitaria que afecta a estos recintos.

Estas dos muertes dejan en evidencia cómo estar enfermo en prisión puede convertirse en una pena de muerte, ante la inexistencia de una asistencia médica integral para las personas privadas de libertad”, señala la organización defensora de Derechos Humanos.

El primer deceso se registró en el internado judicial Rodeo II, en el estado Miranda, donde Jhonney Alexis Martínez Cordero perdió la vida a causa de una meningitis bacteriana. “Actualmente, este penal alberga a más de mil personas privadas de libertad, pese a haber sido diseñado originalmente para una población aproximada de 500 reclusos”, acotan.

PUBLICIDAD

“En estas condiciones, la aparición de una enfermedad transmisible como la meningitis bacteriana no puede analizarse únicamente desde la situación individual de quien la padecía, sino también desde el riesgo que puede representar para una población obligada a convivir en condiciones de sobrepoblación”, alerta el OVP.

Presos se reúnen en la azotea del Centro de Internamiento Judicial de Barinas durante un motín en Barinas, Venezuela, 24 de mayo, 2026. Fotografía tomada con un teléfono móvil. REUTERS/Yonny Camacho
Presos se reúnen en la azotea del Centro de Internamiento Judicial de Barinas durante un motín en Barinas, Venezuela, 24 de mayo, 2026. Fotografía tomada con un teléfono móvil. REUTERS/Yonny Camacho

El otro caso ocurrió en Rodeo IV, donde falleció Anthony Alejandro Quintero Galindo, quien padecía VIH, sífilis y síndrome diarreico crónico. Destacan que en ese establecimiento “prevalece una opacidad casi absoluta, pues se desconoce incluso cuál es su capacidad instalada y tampoco existen datos públicos, periódicos y verificables sobre alimentación, higiene, acceso al agua potable, atención médica, enfermedades, tratamientos disponibles o el número de personas que han fallecido bajo custodia”.

PUBLICIDAD

Cooperación

La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció la noche del lunes 24 de agosto que el gobierno está “trabajando en cooperación con el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) para revisar las condiciones de los centros de reclusión y seguir atendiendo lo que debe ser mejorado”.

“Queremos que la comunidad internacional conozca de primera mano las mejoras y avances que queremos para nuestro sistema penitenciario”, manifestó Rodríguez, quien antes del doblete sísmico del 24 de junio había iniciado una consulta para reformar el sistema de justicia penal del país.

Familiares de presos políticos realizaron un viacrucis fuera de una cárcel en Venezuela
Familiares de presos políticos participan en un viacrusis este miércoles, en las afueras del Rodeo I, una cárcel ubicada en Guatire, cerca de Caracas (Venezuela). Unas treinta personas con velas y algunos vistiendo túnicas moradas participaron de este viacrusis. EFE/ Miguel Gutiérrez

“Esperamos que esta cooperación permita conocer la realidad penitenciaria sin filtros y no termine siendo utilizada por el gobierno para lavar la cara de un sistema que durante años ha acumulado denuncias de hacinamiento, muertes, enfermedades, torturas, alimentación deficiente y falta de atención médica”, reaccionó el OVP ante el anuncio de la mandataria interina.

La ONG espera que “el CICR pueda ingresar a Rodeo I, donde permanece un importante número de presos políticos y existen denuncias de familiares sobre personas con diversas patologías y dificultades para acceder a una atención médica adecuada”.

“Una cárcel no puede convertirse en un espacio donde una enfermedad sea detectada cuando ya es demasiado tarde, puesto que la obligación del Estado no comienza cuando un preso llega a una emergencia, sino con la prevención, el diagnóstico y el tratamiento oportuno”, recalca el OVP.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD