Cómo podría construirse el camino hacia las elecciones presidenciales en Venezuela

Tras años de manipulación y opacidad, el sistema electoral venezolano requiere cambios profundos para realizar un proceso limpio que allane el camino hacia la transición democrática

Guardar
La presidenta encargada Delcy Rodriguez habla durante un acto en conmemoración del 24 aniversario del golpe de Estado sufrido por Hugo Chávez en abril de 2002. 13 de abril de 2026. REUTERS/Gaby Oraa
La presidenta encargada Delcy Rodriguez habla durante un acto en conmemoración del 24 aniversario del golpe de Estado sufrido por Hugo Chávez en abril de 2002. 13 de abril de 2026. REUTERS/Gaby Oraa

La oposición venezolana exige que sean cuanto antes. El gobierno chavista no lo tiene en su calendario. Y la administración de Donald Trump subraya su importancia, pero tampoco ha fijado ninguna fecha. Por eso, al cumplirse 100 días de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, todos se preguntan: ¿Cuándo habrá elecciones en Venezuela?

Desde hace al menos 13 años, los comicios presidenciales han sido un quebradero de cabeza para los venezolanos. En 2013, tras la muerte de Hugo Chávez, se convocó un proceso de emergencia que concluyó con un cuestionado triunfo de Maduro, declarado vencedor con una diferencia de 1,49% sobre Henrique Capriles Radonski.

En 2018 la situación fue peor. La oposición llamó a la abstención como protesta por la ausencia de garantías. Maduro prácticamente corrió solo y al final su victoria fue tan cuestionada tanto dentro como fuera del país, que la comunidad internacional democrática terminó reconociendo como presidente interino a Juan Guaidó, diputado opositor que en ese momento ejercía la jefatura del Parlamento.

El acabose llegó el 28 de julio de 2024. Sin mostrar las actas de escrutinio que certifican el resultado, el Consejo Nacional Electoral (CNE, controlado por el oficialismo) proclamó ganador a Maduro. Las actas en poder de la oposición demostraron que su candidato, Edmundo González Urrutia, obtuvo más de 7 millones de votos frente a los 3,3 millones del aspirante a la reelección.

Delcy Rodríguez asumió la presidencia no por los votos sino por la intervención norteamericana. El 3 de enero fuerzas especiales de Estados Unidos atacaron bases de Venezuela y se llevaron a Maduro y su esposa Cilia Flores. La vicepresidenta está llenando el vacío apoyada en una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, que para la ocasión creó la figura de “ausencia forzosa”.

Foto de archivo: Nicolás Maduro sostiene una barra de oro durante una reunión con representantes del sector minero en Venezuela. 5 de diciembre de 2017 Palacio de Miraflores/REUTERS
Foto de archivo: Nicolás Maduro sostiene una barra de oro durante una reunión con representantes del sector minero en Venezuela. 5 de diciembre de 2017 Palacio de Miraflores/REUTERS

La Constitución venezolana solo contempla dos tipos de faltas en el caso del mandatario nacional: Temporal y absoluta. Declarar la segunda obliga a realizar elecciones en un lapso de 30 días, tal como ocurrió en 2013 por el fallecimiento de Chávez. Con la “ausencia forzosa”, todo queda flotando en el aire.

Prisa y pausa

El país está unido y clama por su derecho a elegir libremente. Queremos elecciones para elegir a todos (...) y el país las quiere ya”, expresó la líder de la oposición y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, quien participó vía telemática en un acto realizado el domingo 12 de abril por los partidos que conforman la Plataforma Unitaria Democrática.

Pese a la urgencia manifestada por Machado, tanto ella como su coalición admiten que deben alcanzarse una serie de condiciones antes de sufragar. En la lista de peticiones destacan la renovación del CNE, la restitución plena de los derechos políticos y la normalización del sistema de partidos, en su mayoría intervenidos judicialmente por el chavismo.

La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) presentó su plan para convocar elecciones: “Solo un gobierno legítimo traerá Estado de derecho”
La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) presentó su plan para convocar elecciones: “Solo un gobierno legítimo traerá Estado de derecho” (Plataforma Unitaria Democrática)

En contraste, el gobierno mira para otro lado y dice que en este momento la prioridad es la economía. “No podría decirles exactamente cuándo, ni siquiera cuál va a ser la primera elección, porque hay mucho que hacer. Otra cosa que hay que hacer es que todas y todos podamos confiar en el árbitro electoral que organice esas elecciones; eso es muy anterior a la organización propia de la elección”, dijo al diario El País de Madrid Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento y hermano de la mandataria encargada.

Muchas tareas

No es poca la tarea pendiente. “El problema es estructural: combina deterioro institucional del árbitro, opacidad normativa, intervención de los partidos políticos, exclusión de sectores del electorado -en especial de la diáspora-, debilitamiento de los controles técnicos y ausencia de garantías efectivas antes, durante y después de la votación”, describe el panorama la ONG Transparencia Venezuela.

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodriguez, durante el debate que culminó con la aprobación de la nueva Ley de Minas. 19 de marzo de 2026. REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodriguez, durante el debate que culminó con la aprobación de la nueva Ley de Minas. 19 de marzo de 2026. REUTERS/Leonardo Fernandez Viloria

Para atender la emergencia, Transparencia Venezuela propone la aprobación de un Estatuto Electoral Especial, destinado a “dotar al sistema electoral venezolano de mayor legalidad, estabilidad, transparencia e imparcialidad”, teniendo como prioridad la reinstitucionalización política y del CNE, así como la actualización del Registro Electoral.

La ONG recuerda que “varios países que atravesaron procesos de transición política encontraron en instrumentos normativos transitorios la solución para habilitar elecciones confiables sin derogar integralmente el orden jurídico existente”.

Paso a paso

¿Y qué dice el “gran elector”? “Creemos firmemente que, en última instancia, para que Venezuela dé el siguiente paso y aproveche sus riquezas para el beneficio de su población, necesitará la legitimidad de elecciones democráticas, libres y justas”, afirmó el secretario de Estado, Marco Rubio, en el marco de la cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) a finales de febrero.

Una mujer con un traje blanco y un hombre con un traje oscuro posan en una sala formal con chimenea, un cuadro, lámparas y dos banderas al fondo
María Corina Machado, líder opositora venezolana, posa junto al senador de Estados Unidos, Marco Rubio, durante su reciente encuentro en Washington D.C., donde dialogaron sobre la democracia en Venezuela. (@mariacorinamachado)

El plan de Rubio para la República Bolivariana se divide en tres etapas: Estabilización, recuperación y transición democrática. La buena noticia para la oposición es que la última fase incluye elecciones libres. La mala es que no hay un cronograma que defina con precisión mecanismos y plazos para conquistar ese objetivo.

Entretanto, el presidente Trump elogia permanentemente a Delcy Rodríguez y luce encantado con su nueva “amiga y socia” chavista. Por eso retumba la pregunta en las calles del país: ¿Cuándo habrá elecciones en Venezuela?