Raquel Zimmerman, la polaca interpretada por la China Suárez en Argentina, tierra de amor y venganza, es uno de los personajes más destacados de la tira. El personaje, secuestrado por una red de trata, está inspirado en una inmigrante ucraniana, Ruchla Laja Liberman (Raquel, el nombre que usó al llegar al país).

El jueves, la legislatura porteña aprobó un proyecto para agregarle el nombre Raquel Liberman a la estación Callao de la línea D de subte. La iniciativa fue presentada por Patricia Vischi, del bloque Evolución, que explicó a Teleshow cómo surgió el proyecto.

“Estamos trabajando en acciones para visualizar la problemática”, dijo la presidenta de la Comisión de hechos vinculados a la trata, y explicó que la idea de sumar el nombre a la emblemática estación surgió antes de que éste se hiciera conocido por la novela de El Trece: “Es casual. Lo bueno es que tanto en la política como en la cultura se está trabajando para mostrar este flagelo”.

“La gente a través de la novela conoce una trama que muchos no tenían por qué saber, hablando de ella y de su lucha. Ella enfrentó en 1930 a las redes de trata; en ese momento eran todas mujeres rubias, blancas, por eso se llamaba ‘trata de blancas’. Gracias a ella, en 1935 la municipalidad empieza a cerrar los prostíbulos. Ella quiso volver a Polonia con sus hijos, pero muere antes, enferma de cáncer”, contó sobre Raquel.

Vischi además destacó que eligieron la estación Callao porque era la zona por donde se desarrollaba Liberman “en la poca vida que tuvo en libertad”.

El proyecto fue sancionado el jueves por unanimidad, pero aún hay camino que recorrer: “Es una ley de doble lectura porque es la denominación de una estación de subte, tendrá su segunda lectura el año que viene donde se volverá a votar y luego una audiencia pública”.

De aprobarse en todas las instancias, la estación pasaría a llamarse “Callao Raquel Liberman” y posiblemente el bautismo iría acompañado de algún mural o ilustración relatando la historia de “la Polaca”.

“El proyecto lo trabajamos sabiendo que era difícil. No es fácil cambiar el nombre a una estación, requiere cambio de cartelería, señalización, todo son costos, pero parece emblemático que se haga posible, es algo que tiene que ver con la información. Es un aporte para homenajear a alguien que sin nada luchó contra una trata de explotación”, cerró.

Casada con Yaacov Ferber vino a la Argentina escapando de la miseria. Se instaló con sus dos hijos y su marido en Tapalqué, donde su cuñada oficiaba de madama en un prostíbulo. Cuando su marido murió se fue a Buenos Aires.

Trabajó durante varios años en los prostíbulos de la Zwi Migdal y, años más tarde, compró su libertad, hasta que se casó con José Korn que la estafó e instaló un prostíbulo en la casa que compró con el dinero de ella.

Fue entonces que Raquel, de 30 años en ese entonces, decidió comenzar a buscar justicia. Así, se topó con un comisario que desde hacía años estaba detrás de la organización delictiva. Para proteger a sus hijos, contó una historia muy parecida a la de la novela de Polka: viajó seducida por una propuesta engañosa de matrimonio y al desembarcar en el puerto fue secuestrada y obligada a prostituirse. Fue gracias a ella que el juez Manuel Rodríguez Ocampo logró desbaratar la red y ordenó 108 detenciones. Murió a los 35 años, con la ilusión de regresar a su país con sus hijos.

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