Magui Bravi recordó sus sensaciones al regresar a trabajar a solo tres meses de ser mamá: “Lloraba en el set”

A dos años del nacimiento de Galileo, la actriz abrió su intimidad y relató que el regreso al rodaje llegó en plena separación de Octavio Cattaneo, atravesado por llanto, exigencias y logística familiar

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Magui Bravi habló de cómo fue su separación con Octavio Catteneo: “Nos tomó un año entero”
Magui Bravi contó que volvió a trabajar tres meses después de dar a luz a Galileo y atravesó ese regreso al set entre llanto y recuperación

A poco más de dos años del nacimiento de su hijo Galileo, Magui Bravi recordó las sensaciones que sintió en ese entonces al regresar a trabajar solo tres meses después de haber dado a luz. Así las cosas, en medio de uno de los momentos más sensibles de su vida, tras su separación de Octavio Cattaneo, la bailarina abrió las puertas de su intimidad.

La actriz y productora, protagonista de la película de terror Hotline, compartió cómo esa vuelta al set estuvo marcada por emociones intensas y desafíos personales. “Me iba llorando, volvía llorando y lloraba en el set... pero el trabajo cura y fue parte de mi recuperación”, relató en el programa Sola en los bares sobre su experiencia tras el nacimiento de su hijo, el 23 de enero de 2024.

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Bravi describió la maternidad como un proceso complejo, alejado de las imágenes ideales que suelen verse en redes sociales. Conciliar la crianza de un hijo pequeño con largas jornadas de rodaje implica una logística exigente. “Con mi hijo y con el papá tenemos que hacer malabares porque los rodajes suelen durar mínimo nueve horas”, explicó.

La actriz también abordó las presiones que recaen sobre las mujeres y los mandatos sociales que, según ella, persisten desde hace décadas. “A la mujer se le exige un montón: tenés que ser buena profesional, buena madre, traer dinero a la casa, mantener tu cuerpo divino y mantenerte joven”, señaló. Reconoció que sintió la presión del llamado “reloj biológico” y la expectativa de cumplir con todos los roles a la perfección.

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Magui Bravi, con cabello corto y un body de lentejuelas plateadas, sostiene un teléfono fijo rojo con la mano derecha, de pie frente a una luz de neón circular naranja
Magui Bravi posa con un teléfono rojo y un traje de lentejuelas brillantes contra un fondo oscuro con un halo de luz naranja, promocionando su filme 'Hotline'.

Durante la entrevista, Bravi habló abiertamente sobre la depresión posparto y la importancia de visibilizar esa etapa. Compartió que, al sincerarse en redes sociales sobre sus verdaderos sentimientos, recibió apoyo de otras mujeres y dejó de sentirse sola. “Me sentí más en paz diciendo la verdad. Ahí apareció una tribu de mujeres que vivieron lo mismo y me sentí menos vulnerable, más acompañada”.

En la actualidad, Bravi no solo actúa, sino que también crea sus propios proyectos. Se define como una “emprendedora ansiosa” y destaca la importancia de los equipos con presencia femenina. En Hotline, un thriller de terror ambientado en 1989, ocupó el doble rol de protagonista y productora, y planteó como prioridad la inclusión de mujeres tanto delante como detrás de cámara.

Luego de una separación reciente, Bravi decidió enfocarse en el presente y en nuevos desafíos profesionales. Afirma que la vulnerabilidad, lejos de ser una debilidad, le permitió reconstruirse y encontrar fortaleza en su carrera y en su vida personal.

La bailarina hizo pública meses atrás su separación y contó que tardaron un año en tomar la decisión definitiva (Video: El Ejército de la mañana-Bondi Live)

En ese sentido, a poco más de un mes del anuncio público, la bailarina y actriz estuvo invitada en El Ejército de la Mañana, el programa de Bondi Live, y habló por primera vez con detalle sobre el fin de una relación de más de 10 años.

La ruptura no fue un quiebre repentino sino que fue un desgaste que se fue dando con los años. Bravi explicó que el proceso fue largo y demandante: “Tomar esa decisión nos tomó un año entero y acomodarnos nos tomó un montón, porque una nueva casa, mucho tiempo juntos, pasar a ser madre soltera es re difícil”. Cattaneo es el padre de Galileo, el único hijo de la pareja, y Bravi fue clara sobre el lugar que él ocupa más allá de la separación: “Siempre era el papá de mis hijos. Yo eso lo supe siempre conmigo o sin mí”.

Cuando le preguntaron si el proceso del embarazo había sido un detonante en el fin de la relación, Bravi no esquivó la respuesta. “Y puede ser”, dijo, y enumeró lo que vivió: un embarazo de riesgo, una cesárea de emergencia y una depresión posparto que describió como “muy grande”. La experiencia física fue uno de los ejes del relato. “Yo me cuidé toda la vida y ahora que te necesito no funcionás”, dijo sobre su propio cuerpo, y definió esa sensación como profundamente frustrante.

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