El insólito percance que sufrió Cecilia Zuberbühler en un torneo de golf: “¡Qué horror!"

La periodista sorprendió a sus seguidores al compartir en redes sociales cómo sus pertenencias terminaron completamente empapadas tras un descuido inesperado en plena competencia

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La periodista contó que su carrito cayó al agua y se le mojaron todas sus pertenencias (Video: Instagram)

Lo que debía ser una jornada deportiva más terminó convirtiéndose en una anécdota tan inesperada como viral. Cecilia Zuberbühler, periodista, conductora y apasionada del golf, vivió un momento incómodo durante un campeonato cuando, por un descuido, su carrito con pertenencias cayó al agua. Lejos de ocultarlo, decidió compartirlo con sus seguidores a través de un video en Instagram donde relató, entre risas nerviosas y resignación, lo sucedido.

“Qué horror, nunca pensé que iba a hacer este video”, comenzó diciendo, aún sorprendida por lo ocurrido. Con el tono espontáneo que la caracteriza, explicó que todo sucedió en cuestión de segundos: “Distraída, mi carrito se cayó al agua”. La escena tuvo lugar en pleno torneo, en un campo de golf donde uno de los hoyos está rodeado por una laguna que terminó siendo protagonista del accidente.

En las imágenes que publicó se la ve vestida con un conjunto rojo intenso y lentes de sol blancos, parada junto al espejo de agua. Detrás, el carrito visiblemente mojado y apoyado cerca de la orilla. Sobre el césped, algunas de sus pertenencias extendidas para intentar secarlas. La publicación estaba acompañada por un contundente mensaje superpuesto en el video: “¡Todo al agua!”.

La periodista compartió el insólito
La periodista compartió el insólito incidente a través de un video en Instagram que rápidamente se hizo viral entre sus seguidores

Con evidente frustración, pero también con humor, detalló las consecuencias del traspié: “Está empapada la cédula, la billetera gotea. Un espanto. Miren”. En otro tramo del clip, mostró documentos y objetos personales completamente húmedos. “Todo, todo, todo empapado. En pleno campeonato. Perdí. Perdí todas mis pertenencias golfísticas”, agregó, exagerando el dramatismo de la situación, aunque sin perder la sonrisa.

La periodista también destacó que, dentro del mal momento, hubo algo que funcionó como alivio: “El celular anda, menos mal”. Esa frase resumió la preocupación inicial que sintió al ver caer el carrito al agua. En tiempos donde el teléfono concentra no solo la comunicación sino también datos personales, fotos, contactos y trabajo, que siguiera funcionando fue casi un pequeño milagro.

Zuberbühler no dudó en agradecer públicamente a quienes la asistieron en el momento del percance. “Gracias, Guille, que me ayudaste”, dijo en el video, y luego sumó en la descripción del post: “Gracias Guille, Jaime, Gabriel de La Barra Golf Club”. Según relató, fueron ellos quienes la ayudaron a rescatar el carrito y las pertenencias del agua. “No se lo deseo a ningún golfista: bolsa y carrito al agua, meterme a sacarlo. Todo empapado”, escribió, acompañando el texto con emojis que reflejaban su mezcla de incredulidad y resignación.

El episodio mostró la espontaneidad
El episodio mostró la espontaneidad y autenticidad de Cecilia Zuberbühler, quien relató el hecho con humor y sinceridad

Cecilia Zuberbühler es reconocida no solo por su trayectoria en los medios, sino también por su perfil auténtico y familiar. Madre y abuela, combina su rol profesional con su pasión por el deporte, especialmente el golf, disciplina que practica con entusiasmo y constancia. Su energía y espontaneidad suelen reflejarse en sus redes sociales, donde comparte momentos cotidianos sin filtros exagerados ni poses artificiales.

Este episodio, aunque incómodo, volvió a mostrar esa faceta genuina. En lugar de esconder el error o minimizarlo, lo narró tal cual ocurrió. En el mundo del golf, donde la concentración y la precisión son claves, un descuido puede costar caro. En este caso, no fue un golpe errado sino un momento de distracción el que terminó con documentos, billetera y elementos deportivos empapados. Afortunadamente, el incidente no pasó a mayores y pudo continuar con la jornada, aunque con una anécdota que difícilmente olvidará.

“¡Qué horror!”, exclamó al comienzo del video. Pero lo que empezó como un pequeño drama terminó siendo una historia que mezcló susto, compañerismo y humor. Y, sobre todo, dejó en claro que incluso en los entornos más tranquilos y elegantes, como un torneo de golf, siempre puede aparecer un imprevisto listo para alterar el juego.