Por qué el CEO de Anthropic cree que la IA acabará con el 50% de los abogados, consultores y analistas financieros

Dario Amodei se ha convertido en la principal voz de alerta sobre la velocidad y profundidad con que la inteligencia artificial transformará el mercado laboral, anticipando consecuencias mucho más inmediatas y radicales de las que la propia industria reconoce en público

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Dario Amodei, en el programa 60 Minutos, advirtió sobre el peligro de que los sistemas automatizados reemplacen funciones en sectores como asesoría, legal y financiero, lo que pondría en riesgo miles de oportunidades laborales.

Dario Amodei no suele hablar con rodeos. El fundador y CEO de Anthropic, la empresa detrás del modelo de inteligencia artificial Claude, valuada en USD 380.000 millones, lleva meses emitiendo una advertencia que se viralizó en las últimas horas y que muchos en Silicon Valley prefieren no escuchar: la IA podría eliminar la mitad de los empleos de cuello blanco de nivel inicial.

En una entrevista con Anderson Cooper para el programa 60 Minutes emitido a finales el años pasado, Amodei fue enfático: “La IA podría eliminar la mitad de los empleos de cuello blanco de nivel inicial -trabajos profesionales y administrativos basados en tareas intelectuales más que manuales- y disparar el desempleo al 10 % o 20 % en los próximos uno a cinco años”.

Cooper repreguntó, casi incrédulo, pero Amodei no se retractó.

¿Por qué consultores, abogados y analistas financieros?

La adopción acelerada de la
La adopción acelerada de la inteligencia artificial amenaza con disparar el desempleo al 10 % o 20 % en sectores profesionales y administrativos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Amodei sostiene que ya hoy los modelos de IA desempeñan correctamente gran parte de lo que hacen esos profesionales en sus primeros años de carrera: “Si miramos a los consultores de nivel inicial, a los abogados, a los profesionales financieros, a muchas de las industrias de servicios de cuello blanco, gran parte de lo que hacen los modelos de IA ya son bastante buenos en eso”, explicó. Sin una intervención activa —política, regulatoria, empresarial—, resulta difícil imaginar que no haya un impacto laboral significativo.

El argumento no es que la IA vaya a reemplazar a un abogado senior con 20 años de experiencia, sino que el blanco es otro: el junior que pasa horas redactando contratos estándar, el analista recién egresado que construye modelos financieros básicos, el consultor de primer año que prepara presentaciones de diagnóstico. Se trata de tareas repetibles, estructuradas y cada vez más automatizables.

La advertencia de Dario Amodei

Dario Amodei, CEO de Anthropic,
Dario Amodei, CEO de Anthropic, advierte que la inteligencia artificial podría eliminar la mitad de los empleos de cuello blanco de nivel inicial en pocos años (REUTERS/Denis Balibouse)

La predicción de Amodei se diferencia del resto no solo por su magnitud, sino también por la velocidad prevista para el cambio. “Mi preocupación es que será amplio y será más rápido que lo que hemos visto con tecnologías anteriores”, afirmó.

Cuando participó en el pódcast especializado Dwarkesh Podcast profundizó esa idea, hablando de “dos exponenciales”: una en la capacidad de los modelos, otra —ligeramente rezagada— en su adopción económica.

Esta última, dijo, ya avanza más rápido que cualquier tecnología previa, aunque persisten barreras de gestión e infraestructura que frenan la integración total. Amodei concluye que ese desfase terminará por acelerarse en cuestión de años, no de décadas.

Como evidencia de la inminencia del cambio, citó un dato propio: ya escriben el 90% del código en Anthropic. “Hace meses predije que los modelos escribirían el 90% de las líneas de código, y bueno, ya ocurre internamente en Anthropic y con algunos de nuestros clientes”, reconoció.

No obstante, matizó: “Escribir código no equivale a eliminar empleos. Es un espectro. A medida que los modelos asumen tareas más complejas, los ingenieros pasan a nuevas funciones”.

Evidencia interna y perspectivas de Anthropic

Según datos internos de Anthropic,
Según datos internos de Anthropic, los modelos de IA ya escriben el 90% del código, ilustrando el rápido avance de la automatización en la industria tecnológica (Imagen Ilustrativa Infobae)

Lo relevante del caso Amodei es que esta advertencia surge desde el núcleo mismo de la industria tecnológica. Anthropic es una de las compañías que más agresivamente desarrolla la misma tecnología que describe como riesgosa.

El propio Amodei lo admite: “Nadie votó sobre esto. Nadie se reunió y dijo ‘sí, queremos este cambio social masivo’”. Cuando Cooper le preguntó quién lo eligió a él o a Sam Altman para tomar estas decisiones, respondió: “Nadie. Honestamente, nadie”.

La comparación que utiliza con mayor frecuencia para describir su postura es la de las tabacaleras y las empresas de opioides: compañías que conocían los riesgos de sus productos, eligieron no hablar de ellos y terminaron causando daños masivos. En contraste, Anthropic busca actuar de manera opuesta.

Las iniciativas y propuestas de regulación

Amodei propone capacitación laboral, educación
Amodei propone capacitación laboral, educación legislativa y un impuesto del 3% sobre los ingresos empresariales de IA para mitigar el desempleo tecnológico (Imagen Ilustrativa Infobae)

Amodei no se presenta como fatalista. En una entrevista con Axios, esbozó un conjunto de medidas concretas: aumentar la conciencia pública sobre los sectores más vulnerables, capacitar a trabajadores para que aprovechen la IA en vez de ser desplazados y educar a legisladores acerca de las implicancias reales de la tecnología.

Mencionó también la posibilidad de aplicar políticas fiscales específicas, como un impuesto simbólico del 3% sobre los ingresos de las empresas de IA, cifra que comparó con propuestas impositivas de otros sectores tecnológicos previos, cuyos fondos se redistribuirían para mitigar el desempleo masivo. Además, creó el índice Económico de Anthropic, una herramienta orientada a fomentar el debate informado sobre el impacto laboral de la inteligencia artificial.

En relación a la regulación, sostiene que no debe transformarse en un cuello de botella, pero tampoco puede estar ausente: “El equilibrio está en una regulación flexible, transparente y capaz de adaptarse con rapidez a riesgos reales”. El Congreso de Estados Unidos aún no ha aprobado legislación que obligue a las empresas de IA a realizar pruebas de seguridad; hasta ahora, la industria se regula a sí misma.

El futuro inmediato: desafíos y destinatarios

El índice Económico de Anthropic
El índice Económico de Anthropic busca fomentar el debate informado sobre el impacto laboral de la inteligencia artificial y orientar políticas públicas (Imagen Ilustrativa Infobae)

En declaraciones públicas, Amodei recurre a la idea de que aunque no es posible detener la transformación tecnológica en curso, sí hay margen para desviar el rumbo y anticipar sus efectos: “No puedes parar el tren, pero puedes desviarlo. Lo único que funcionará es dirigir el tren: desviarlo 10 grados en una dirección diferente a la que iba. Eso se puede hacer. Es posible, pero tenemos que hacerlo ya”.

La advertencia está dirigida no solo a ingenieros o investigadores de IA, sino especialmente a legisladores, líderes empresariales y, en última instancia, a los millones de profesionales jóvenes que están comenzando sus carreras en sectores que podrían transformarse de manera profunda antes de que termine la década.