“¡Salí! Ayuda, ayuda”. El grito es desesperado y es parte del video que ilustra esta nota, y en el que se ve como a una mujer de 26 años le roban el celular en el partido bonaerense de La Matanza. Las imágenes dan cuenta de la violenta agresión que sufrió la víctima y en las que se observa, además, cómo el delincuente también la manoseó.
El ataque tuvo lugar este domingo pasado, cerca de las 7, en el cruce de Curapaligüe y Luis Guanella, en la localidad de Tapiales, cuando la mujer volvía a su domicilio después de salir con amigos.
En ese momento, un delincuente la tomó por sorpresa y la atacó. En la filmación quedó grabado justo cuando la víctima intentó escapar y el ladrón la agarró desde atrás.
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“¡Salí! Ayuda, ayuda”, gritó la víctima para que alguien la socorriera del violento ataque. Pero, al menos en el video, no se ve a nadie más en esa cuadra. Sí, luego se observa cómo el ladrón la tiró contra un vehículo estacionado en el ingreso de un domicilio, y ambos forcejearon hasta que el delincuente logró sacarle el teléfono de las manos y escapó a todo corriendo. La joven lo siguió.

“La c… de tu madre. Ahora vas a ver, hijo de p… Te tengo grabado”, se escuchó a la mujer gritarle al ladrón mientras el sospechoso escapaba de la escena.
Una vecina de la zona dialogó con el canal de noticias A24 y aseguró: “Esto pasa todos los días, es muy inseguro todo. No sé qué es lo que se puede hacer, es tierra de nadie”. Y agregó: “Pasa un patrullero solo una vez por día”.
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Inseguridad
Pocos meses atrás, también en La Matanza, la zona de Villa Luzuriaga fue el escenario de una feroz persecución entre delincuentes y policías de la Bonaerense que terminó en un enfrentamiento a tiros y un delincuente muerto.
Comenzó con una coincidencia. Dos móviles encontraron un Renault Megane gris en el cruce de las calles Américo y Perón. En simultáneo, el 911 afirmaba que sobre América al 2.200, tres hombres robaron un supermercado chino para luego escapar en un auto similar. Gritaron la voz de auto, los delincuentes se negaron a detenerse y comenzó la persecución. Llegaron hasta Rincón y Arribeños, donde el vehículo chocó.
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Los delincuentes descendieron, pistola en mano. Entonces, las balas comenzaron. Cristian Eduardo Laval, de 33 años, murió tras recibir varios disparos en el pecho. El segundo delincuente sufrió politraumatismos y fue derivado al hospital Paroissien. Y el tercero, identificado como Martín Quiña, fue al mismo centro de salud con una herida de bala, pero fuera de peligro.
Los dos delincuentes que sobrevivieron quedaron detenidos por los delitos de robo, tentativa de homicidio agravada por ser dirigida a un funcionario policial y portación ilegal de arma de guerra.
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