
Federico Rubén C., 21 años, oriundo del barrio porteño de Constitución, tenía un tiempo más en la sombra de la cárcel de Marcos Paz. El Tribunal N°16 lo había condenado en noviembre de 2019 a tres años y nueve meses de cárcel por diversos robos junto a un cómplice, un compilado de penas. Los robos eran ciertamente de bajo nivel, ataques de rastrero a traición, lo habían acusado de tomar a un hombre por la fuerza en la esquina de Echagüe y San José en el verano de ese año mientras su socio le vaciaba los bolsillos para quitarle 700 pesos y un teléfono barato. Ni siquiera pudieron correr lejos y terminaron detenidos a pocas cuadras. Ya lo habían condenado previamente, un año y seis meses de ejecución condicional en 2016: los jueces le habían ordenado que trate su adicción a las drogas. Sus defensores no había tenido suerte en los tribunales porteños, con varios fracasos en Casación.
Las cosas, desde ya, no se veían bien.
Y después, ya preso, a comienzos de este mes lo amenazaron de muerte.
No a él, directamente: el llamado fue recibido por su hermano. Alguien le ordenó que debía entregar 10 mil pesos, joyas, teléfonos, lo que tuviera, como si fuese víctima de un robo rastrero. La voz en el teléfono era la de un hombre: el llamado, sospecha la Justicia, vino del penal de Marcos Paz mismo. No fue el único al que llamaron: el cuñado de Federico, un albañil de Parque Chacabuco, también recibió el apriete. La entrega del dinero sería en público, dijo el extorsionador, en el McDonald’s de Corrientes y Carlos Pellegrini, pleno centro porteño.

Así, hicieron la denuncia: la Fiscalía N°7 de Marcela Damilano tomó el caso. La Policía de la Ciudad acudió a la cita, una entrega controlada, con la intervención de la Comisaría Vecinal 1D. Allí se encontraron con quien cobraría la plata. “Entregá lo que te dijeron”, le dijo al hermano del ladrón al verlo. No era un hombre, sino una mujer de 26 años.
Esta mujer, que quedó detenida en el acto, también tiene su historia.
Jessica R., oriunda del Barrio Ferroviario de la Villa 31, había sido condenada en 2018 a cuatro años de cárcel, un fallo del Tribunal Oral Federal N°2, luego de que una denuncia anónima hecha cuatro años antes le enviara a la Policía Federal a la puerta de su aguantadero en la calle Larrea al 400. Allí, junto a un cómplice de nacionalidad peruana, Jessica se dedicaba a vender cocaína: le encontraron 67 bolsitas en un bolsillo. Otros transas dedicados a vender pasta base compartían la parada.

Tras salir de la cárcel, Jessica se veía involucrada en una insólita extorsión tumbera: claramente no trabajaba sola. ¿Quién era su jefe? ¿Junto a quién operaba? ¿Quién es su contacto dentro del penal de Marcos Paz y cómo marcaron al ladrón como víctima? Por lo pronto, la Justicia sospecha que no sería el único caso, una posible pyme del apriete tras las rejas.
Lo cierto es que algo resonó entre las celdas tras el arresto. El cuñado recibió un llamado luego de que Jessica fuese esposada: le dijeron que si no era liberada, matarían a Federico.
Así, un juzgado porteño ordenó inspeccionar el penal de Marcos Paz. Las autoridades del SPF, sin embargo, informaron que el ladrón Federico se encontraba en perfecto estado de salud.
Seguí leyendo:
Últimas Noticias
“Soy tu dueño”: denunciaron al monaguillo de una iglesia de La Plata por abusar de una adolescente
El acusado es un joven de 24 años. La madre de la menor descubrió chats aberrantes entre el presunto abusador y la menor. Ocurrió en la Parroquia Nuestra Señora de la Merced

Detuvieron a cuatro extranjeros por el contrabando de casi 2 mil perfumes árabes truchos
Son tres ciudadanos peruanos y uno chino, arrestados en un operativo de la Policía de la Ciudad. La mercadería tenía como destino la provincia de Jujuy

Estremecedor reclamo en Tandil: una familia llevó la camioneta en la que chocó y murió su hijo a una plaza para pedir justicia
Iván González, de 21 años, falleció en julio del año pasado tras chocar con un conductor alcoholizado. El acusado fue beneficiado con arresto domiciliario

Buscan a un hombre acusado de asesinar a puñaladas a su padrastro por no darle dinero para comprar drogas
Se cree que el sospechoso lo habría atacado mientras dormía. Tras permanecer internado una semana en terapia intensiva, murió producto de las lesiones

“A mi mamá la golpeaba”: la hija de la mujer asesinada en Caleta Olivia reveló cuál era el vínculo con el detenido
Ada Barroso Quilo fue encontrada muerta en la casa de su pareja y principal sospechoso. Pese a que aseguró que se había descompensado, la autopsia confirmó que había sido estrangulada




