Mar del Plata: el joven atacado a botellazos recibió el alta clínica, pero tiene que “hacer la vida de un señor de 80 años”

Matías Montín dejó el hospital en el que estuvo internado una semana, aunque su papá Enrique se mostró cauto porque “deben cuidar todo para que no le quede ningún tipo de secuelas”. Ambos permanecerán en Mar del Plata para continuar con los controles médicos

Matías Montín, el chico atacado a botellazos en un boliche de Mar del Plata, salió del hospital en el que estuvo internado una semana

Matías Ezequiel Montín, el joven de 20 años que sufrió una fractura de cráneo tras ser atacado a botellazos en un boliche de Mar del Plata, recibió el alta clínica tras permanecer internado una semana. Así lo confirmó su papá Enrique, quien también aclaró que “a partir de ahora tiene que hacer la vida de un señor de 80 años”, en alusión a las múltiples precauciones y al tratamiento que deberá afrontar para que “no le quede ningún tipo de secuelas”.

“Lo importante es que está con vida, que lo estamos sacando, pero los médicos dicen que tiene que hacer a partir de ahora una vida como de un señor de 80 años, teniendo 20. Tenemos que tener extremos cuidados con un montón de cosas que no puede hacer, como ver una película de terror, porque no puede tener emociones. Ahora viene un tratamiento importante, tenemos que cuidar todo para que no le quede ningún tipo de secuelas”, explicó Enrique Montín, en diálogo con TN.

“Las recomendaciones de los médicos hablan de entre 6 meses y un año. Yo soy positivo y creo que en 6 meses va a estar bien, haciendo su vida normal”, deseó el papá de Matías. Y aclaró: “Tenemos el alta clínica, pero no el alta médica, entonces vamos a permanecer en Mar del Plata para que lo sigan viendo diariamente. Una vez que nos den el alta médica, volveremos a Buenos Aires”.

“Matías de entrada no lo tomó bien, no le gustó, pero le hicimos ver que está vivo y eso es lo más importante. Gracias a Dios puede hacer la vida de un señor de 80, hace una semana no sabíamos si iba a poder caminar, abrir los ojos o si Matías salía... Le hicimos comprender eso, pero igual queda un trayecto largo. Estos seis meses van a ser difíciles”, completó sobre el estado anímico del joven que debió ser hospitalizado tras ser atacado a botellazos en el VIP del boliche “Ananá”.

En relación a los siguientes pasos de la recuperación, Enrique afirmó que deben esperar “que suelden los huesos del cráneo y que se absorba el hematoma que tiene adentro”. “El cráneo está partido en tres, pero lo más importante es lo del hematoma, que es lo que le puede dejar alguna secuela”, especificó.

Gabriel Galvano y Andrés Bracamonte, dos de los tres autores del hecho, fueron liberados
Gabriel Galvano y Andrés Bracamonte, dos de los tres autores del hecho, fueron liberados

Su hijo Matías había cuestionado ayer, en un mensaje que subió a sus redes sociales, la excarcelación de Gabriel Alejandro Galvano (23) y Andrés Guillermo Bracamonte (21), hijo del jefe de la barra de Rosario Central Andrés “Pillín” Bracamonte, imputados por el ataque. “Me parece medio injusto que yo esté acá luchando por salir adelante y que los chicos que ocasionaron esto estén en su pileta gozando de la vida”, señaló, en referencia a los dos acusados que fueron liberados el domingo por decisión de la Justicia de Garantías, tras una solicitud en ese sentido del defensor de ambos, Sergio Fernández. Galvano y Bracamonte se encontraban alojados en la Unidad Penal de Batán, procesados en el marco de una causa por “lesiones graves”, en la que está imputado también el futbolista de Arsenal de Sarandí, Matías Belloso, quien permaneció en libertad.

Seguimos teniendo injusticia, no justicia. Los liberaron porque no hicieron cambio de carátula. Si se cambiaba la carátula, los chicos quedaban detenidos. Además, el fiscal les retuvo los celulares y el auto y a las dos horas se los entregó al papá de uno. En el caso del chico de Villa Gesell sacaron mucha información de los celulares, acá no”, aseguró Enrique Montín, recordando la muerte de Fernando Báez Sosa, de la cual se cumplió un año el 18 de enero.

“Me llamó la mamá de Belloso, me pidió disculpas. Y me llamó la mamá de Galvano y también se puso a disposición. Yo les pedí que hablen con sus hijos y que digan la verdad. Se tienen que hacer cargo”, concluyó el papá de Matías.

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