Congreso sobre Antisemitismo de la DAIA: “Los discursos de odio son el primer paso para desencadenar la violencia”

Así señaló el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits en el Aula Magna de la Facultad de Derecho de la UBA, donde se desarrolló el encuentro. Allí también se habló sobre la amenaza de muerte que recibió el dirigente de la entidad judía y se discutió acerca de la dicotomía entre el derecho a la vida y la libertad de expresión, por los mensajes violentos en las redes sociales

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La apertura del Congreso sobre
La apertura del Congreso sobre Antisemitismo: Jorge Knoblovits (presidente de la DAIA), Juan Antonio Travieso (director del Observatorio sobre la lucha contra el antisemitismo de la facultad de Derecho de la UBA), Silvia Nonna (vicedecana de la facultad de Derecho de la UBA) y Víctor Garelik (Director Ejecutivo de la DAIA) (Foto: DAIA)

En marzol de 2021, el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits, recibió la siguiente amenaza en su propio teléfono: “Demonios jodidos no nos van a amedrentar. El holocuento no se lo cree nadie. Somos la verdadera humanidad. La humanidad del Dragón. Ustedes no crean realidad. Te voy a matar si intentas tocarme. ¡Sieg Heil Humanidad! LPLSH (Nota: estas dos últimas frases -la segunda indica ‘libertad para los seres humanos’-, se puede leer en sitios web de ideología nazi). Preparense que se viene el golpe. Estamos preparados para no ser más manipulados con sus leyes jodidas de mierda…”. El aterrador mensaje, que le llegó a través whatsapp, fue leÍdo hoy por Verónica Constantino, investigadora del Centro de Estudios Sociales de la DAIA, en el congreso que esa organización llevó adelante en la Facultad de Derecho de la UBA con la presentación del Informe sobre Antisemitismo en la Argentina 2021 de la DAIA. Y es parte de las 490 denuncias que recibieron, base para realizar el trabajo de 211 páginas.

Ante un Aula Magna repleta de jóvenes estudiantes de colegios estatales y privados e invitados como, entre otros, Julio Conte Grand (procurador de la provincia de Buenos Aires), la jueza Sandra Arroyo Salgado, Inés Weinberg (presidente del Tribunal Superior de Justicia de la CABA), Gustavo Weiss (presidente de la Cámara de la Construcción), Marc Stanley (embajador de los Estados Unidos), Abigail Dressel (vicejefa de Misión en la Embajada de EEUU), Eyal Sela (embajador de Israel) y Alberto Bochatey (Obispo Auxiliar de La Plata). La presentación del Congreso estuvo a cargo de Silvia Nonna, vicedecana de la facultad de Derecho de la UBA, Juan Antonio Travieso, director del Observatorio sobre la lucha contra el antisemitismo de la facultad de Derecho de la UBA y el propio Jorge Knoblovits, que señaló: “Nos preocupa el antisemitismo, nos preocupan los discursos de odio. Primer paso para el desencadenamiento y la escalada de la violencia, la anticipación a pasar a la acción. La libertad de expresión no es un derecho absoluto. No permitamos que las máquinas del desprecio y la virulencia se pongan en funcionamiento. La neutralidad del Estado y de la sociedad, frente a este fenómeno, no resulta inocua”.

Luego, Knoblovits le dijo a Infobae que tomó la amenaza “con seriedad. Fue una persecución por mi actuación política al frente de la DAIA. Son grupos que hay que combatir y desarticular. Es materia de investigación judicial y por eso tengo custodia de la Unidad Antiterrorista de la Policía Federal, que es una unidad que trabaja mucho con la DAIA y a quien agradezco”.

Jorge Knoblovits, presidente de la
Jorge Knoblovits, presidente de la DAIA, en su discurso en el Congreso sobre Antisemitismo (Foto: DAIA)

El Informe sobre Antisemitismo de la DAIA fue presentado por Diana Maffía, directora del Observatorio de Género en la Justicia del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires; Liat Altman, Directora para América Latina de la Liga Antidifamación -que habló vía zoom-; Verónica Constantino y Marisa Braylan, directora del CES de la DAIA.

En el trabajo se identifica al espacio web como preponderante en la difusión de los discursos antisemitas: el 76% de las denuncias se dan en este ámbito, mientras que el 24% suceden en espacios geográficos. Dentro del primer grupo, el 53% de las manifestaciones tienen lugar en las redes sociales, seguidas por los sitios web con el 40% y los de mensajería con el 6%. Por su parte, Facebook, la red más elegida en nuestro país, agrupa al 49% de las denuncias cuando en 2020 tenía el 27%. Twitter alcanza al 31%. E Instagram al 17%, pero en crecimiento: en 2019 los mensajes antisemitas eran solo el 2% y el 2020 el 11%. En los servicios de mensajería prevalece Whatsapp con el 76% seguido de Telegram que, según el informe, tiene políticas comunitarias “más laxas” y mayor anonimato.

En su disertación, Maffía reveló que “el INADI hizo un mapa sobre la discriminación. Entrevistó a 11.700 personas. En el 2019 hicieron una encuesta de carácter federal sobre los niveles de discriminacion de determinados colectivos de personas vulnerables. La discriminacion en relación a las personas judías se evalúa en un 38 %. Pero las personas gordas alcanzaron el 80% de discriminacion, las racializadas, el 85%, las personas trans, el 85%, y aquellas con discapacidad, el 83%. Si se las compara, la percepción sobre antisemitismo es ínfima. Además, cuando analizaron la discriminacion religiosa, lo hicieron en una categoría general, “religión”. con lo cual dio solo un 3%, sin saber cuánto se refiere a antisemitismo. En la dirección de asistencia a la víctima del INADI de 2020 a 2022 se recibieron 75 denuncias. En la DAIA, en el 2020 504 y 2021, 488. Algo está pasando en el Estado, donde no llega esa defensa”.

El embajador de los Estados
El embajador de los Estados Unidos, Marc Stanley, el presidente de la DAIA, Jorge Knoblovits y la jueza Sandra Arroyo Salgado, en el Congreso sobre Antisemitismo (Foto: DAIA)

Maffía también hizo referencia a un trabajo de la Universidad de San Martín (UNSAM) en el Laboratorio de Estudios sobre Democracia y Autoritarismo, en el que se preguntó “cuán significativo es el antisemitismo en la Argentina”, y lo estableció a través de un grado de acuerdo y desacuerdo con una frase que -dijo Maffía– fue una de las explosiones del aumento del antisemitismo: “Detrás de la pandemia de coronavirus hay figuras como Soros y laboratorios de empresarios judios que buscan beneficiarse economicamente”. Contó que el rechazo por la frase fue mayoritario, “pero el 37 % mostró algún grado de acuerdo y el 30% manifestó el grado máximo de acuerdo. ¡Peligro!, estamos ante posiciones que no lo dicen frontalmente pero en forma lateral abonan posiciones antisemitas”. Lo más preocupante, señaló, es que “según esta evaluación, las generaciones más jóvenes, millennials y centennials, son las más proclives al acuerdo con este tipo de frases antisemitas: 32% estuvo muy de acuerdo y 30% de acuerdo. Estamos ante un auditorio super importante para desarmar prejuicios”.

Además de la amenaza a Knoblovits, Constantino reveló otros hechos que fueron denunciados: “El 1 de enero durante los festejos de año nuevo, un individuo le expreso a su vecina, ‘te voy a hacer jabon, judia de m… voy a prenderte fuego, soy racista, Hi Hitler’, a la vez que rompia lapuerta de su domicilio, es un ejemplo de la utilizsacion de la simbologia nazi en un discurso antisemita”... “El 17 de febrero se denunció a la agrupación Médicos por la Verdad, que en la pandemia fue muy activa: ‘Pfizer ya pidió los hielos continentales argentinos, como todos los demás laboratorios que pertenecen al sionismo masónico globalista’. Apela a prejuicios de dominación del mundo con respecto a los judíos”... “El 15 de mayo una mujer de la comunidad judía denunció que en el contexto de una discusión vial un hombre la agredió con la expresión ‘judía de m…’ a la vez que le arrancó su peluca y se la pisoteó”.

Sobre estos terribles sucesos, Knoblovits dialogó con Infobae y refirió que “tuvimos igual cantidad de denuncias del año pasado, pero hubo un aumento de la violencia en los discursos antisemitas y eso es preocupante. Nos preocupa particularmente el emisor de los discursos del odio, porque siempre hablamos del receptor. Tenemos que registrar cómo se forma la matriz del discurso antisemita. Nuestro interés es trabajar sobre la educación y la protección de otros colectivos discriminados, para que entre todos hagamos entender a quienes tienen ese discurso antidemocrático y cancelatorio que eso no es posible en una sociedad democrática”.

El Aula Magna de la
El Aula Magna de la Facultad de Derecho de la UBA, a pleno para el Congreso sobre Antisemitismo que organizó la DAIA (Foto: DAIA)

-¿Argentina es un pais antisemita?

-No. Tiene alguna matriz, algunos bolsones de ignorancia. Pero no es un país antisemita, entre otros motivos, porque la DAIA hace 85 años que está pegándole al antisemitismo. Y hemos hecho una construcción colectiva con otros centros, como la Conferencia Episcopal Argentina, el Centro Islámico, las Iglesias Evangélicas, que son un dique contra el antisemitismo. En Argentina se puede ir caminando con kipá por la calle y es seguro, y no pasa lo mismo en sociedades muy desarrolladas, donde el odio está muy presente.

-¿Cómo definiría a un antisemita?

-No es una construcción genética, sino cultural. No quiero tildarlo de enfermo, porque sería inimputable en la emisión de sus acciones y manifestaciones. Un antisemita, creo, que es alguien que tiene que ser curado y rescatado. Le hace mal el odio, porque el odio y la cancelación enferman. Y el que odia al judío odia al gay, al negro, al gordo y al que no se viste como él o tiene una piel distinta.

-En el informe se menciona la preocupación por el crecimiento de grupos neonazis.

-Si. Se debe a que hay un aumento del discurso salvador, de que alguien tiene que ser responsable de la crisis. Muchos piensan que la responsabilidad no es colectiva, sino de un solo grupo. Esa es la cocina del neonazismo, la crisis.

-También en las denuncias se nota la reacción de algunos sectores ante la pandemia y la utilización de este tipo de discursos…

-La pandemia sacó muy buenas cosas, como la solidaridad y amistad. Pero también barbaridades, lo peor de nosotros. Siempre históricamente, los culpables son los judíos, los deicidas, esa construcción cultural tan nefasta que hoy no se sostiene. Son discursos arraigados en la historias de la gente que necesita odiar a alguien.

La carátula del Informe sobre
La carátula del Informe sobre Antisemitismo de la DAIA para 2021 en la Argentina

-La mayor parte de los discursos antisemitas fueron expresados a través de las redes sociales. ¿Trabajan con las empresas del sector para moderar el odio y la discriminación?

-Si, y trabajamos también sobre la legislación. Ahí tenemos un lindo análisis sobre la dicotomía de qué es más importante, si el derecho a la vida o la libertad de expresión. Si todos tenemos derecho a decir cualquier cosa en cualquier medio, o si el derecho a preservar a la vida y la convivencia es un derecho constitucional más importante. Yo no tengo dudas. La DAIA no tiene dudas. El derecho a la vida y la dignidad y la erradicación del discurso de odio son más importantes. No queremos eliminar al emisor, sino erradicar el discurso y su difusión.

-Marisa Braylan citó a Víctor Kempler, un sobreviviente de la Shoá, para quien las palabras son como el arsénico, que se va tomando de a poco y luego de un tiempo aparece el efecto tóxico…

-El lenguaje y las palabras nos constituyen. Mal utilizadas, las palabras reflejan mal los conceptos.  Algunas cosas del lenguaje las tenemos que deconstruir. Por ejemplo, el discurso de odio, la aceptación de lugares comunes como negro de… o judío de… incluso los que a veces pueden ser cariñosos, como el “ruso”, pero que instalados de una manera poco conceptual terminan siendo odiosos.

-En las últimas semanas se comenzó a hablar más de los discursos de odio en nuestro país. Y es algo que desde la DAIA se venía advirtiendo.

-Si. desde hace muchos meses hablamos del mal uso del odio en la política, que no es el discurso de odio como podría ser la manipulación y el desprecio de una minoría. Pero también es un espanto la utilización de lo peor de la humanidad, que es el nazismo, para la cancelación del discurso político. No estar de acuerdo con el otro no significa que el otro sea nazi. Hay muchos que usan que la otra parte es la Gestapo, o que decir tal cosa es digno de un nazi, o que es de Goebbels. Y no es así: nazismo es sufrimiento, es aniquilación, es exterminio, no discusión política.

-¿Existe una noción clara en la Argentina de lo que significa el antisemitismo?

-Sí, claro. Nuestro país es uno de los pocos países que tiene una ley maravillosa, que es la  22592, que establece a los actos discriminatorios como delitos, y que ahora se está ampliando. Argentina adoptó la definición de antisemitismo de la Alianza Internacional de Recuerdo del Holocausto, porque la integramos.

La mayor parte de los
La mayor parte de los discursos antisemitas son emitidos a través de las redes sociales y los sitios web

Por la tarde hubo paneles donde se habló del antisemitismo en el mundo, a cargo de Leonardo Senkman, Ariel Gelblung (director de la oficinal del Centro Simon Wiesenthal para América Latina), Ariel Sedler (director de programas del Congreso Judío Latinoamericano), Amador Sánchez Rico (Embajador de la Unión Europea en la Argentina) y Damián Szvalb (asesor político de la DAIA). También sobre las políticas pedagógicas, a cargo de Juan Antonio Seda (director de la carrera de Especialización en Discapacidad y Derechos de la UBA), Michel Wierviorka, director editorial de la revista Violence), Jonathan Larszenbaum (Director Ejecutivo del Museo del Holocausto de Buenos Aires), Dani Dayan (presidente del Directorio Ejecutivo de Yad Vashem, Centro de Conmemoración Mundial del Holocausto), Paula Ojeda (Gerenta de Equidad y Género de la Asociación de Fútbol Argentino) y Diana Sperling (Filósofa y docente). Luego se discurrió sobre la Regulación y las herramientas legales, con la palabra de Franco Fiumara (Juez en lo Criminal y profesor invitado de Yad Vashem de Israel), Dina Porat (fundadora del Centro Kantor para el estudio de los judíos europeos contemporáneos y titular de la Cátedra Alfred P. Slaner en Antisemitismo y Racismo de la universidad de Tel Avis), Mariano Morán (Vicepresidente de la Asociación Argentina de Justicia Constitucional), Guillermo Díaz (Comisario de la Policía Federal Argentina y 2do. Jefe del Departamento Unidad Investigación Antiterrorismo) y Gabriel Camiser (Director del Departamento de Asuntos Jurídicos de la DAIA).

Y, para finalizar, el presidente de DAIA recibió un diploma donde la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires declaró al Congreso como de Interés para la Promoción y Defensa de los Derechos Humanos por un proyecto de los diputados Claudio Romero y Cecilia Ferrero.

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