Un tenso momento se vivió ayer por la tarde en la intendencia de Bariloche, en Río Negro, cuando un ex empleado municipal intentó incendiar el edificio debido a que no le renovaron su contrato laboral. El atacante llegó a iniciar el fuego, pero se escapó por una ventana y fue detenido más tarde por la policía.

Alterado y con un bidón en la mano, el sujeto roció con combustible el pasillo interior del primer piso del Centro Cívico y arrojó un encendedor. El momento quedó registrado en un video que filmó un testigo.

Todo comenzó alrededor de las 14, cuando Marcos Miguel, de 22 años, llegó al lugar para entrevistarse con el intendente Gustavo Gennuso. Le iba a reclamar por su fuente laboral, ya que no se le extendió su convenio de trabajo. Pero tras la reunión, se retiró del municipio golpeando con violencia algunas puertas de los despachos municipales.

Una hora más tarde, y tal como consta en los registros de las cámaras de seguridad, el joven llegó hasta la estación de servicio de Moreno y Morales y compró nafta en un bidón. Regresó al edificio y amenazó a la recepcionista con rociarla con el combustible en caso de no abrirle la puerta y, después de golpear todo a su alrededor, logró llegar a la única escalera de acceso.

"Ya en el primer piso esta persona arrojó hacia la escalera los sillones de la sala de espera con el fin de bloquearla y desparramó nafta no solo en la escalera, sino también en el pasillo del primer piso y principalmente frente a la puerta de salida del despacho del Intendente", detalló la Municipalidad en un comunicado.

Una agente policial se presentó en la escena e intentó disuadirlo, pero Miguel prendió fuego un almohadón y logró que las llamas se expandieran rápidamente por todo el pasillo. Esto impidió que las personas que se encontraban en los despachos tuvieran cualquier posibilidad de salida. "Van a morir todos, hijos de puta", gritó antes de darse a la fuga.

Inmediatamente, personal de Protección Civil extinguió las llamas con matafuegos, mientras la policía y los bomberos desalojaron el edificio. Según informaron desde la dependencia, "varios empleados municipales estuvieron a punto de arrojarse por la ventana del primer piso".

Luego de escapar por una ventana, el ex empleado continuó con los insultos merodeando por los alrededores del establecimiento. Personal policial lo divisó en la zona aledaña a la biblioteca Sarmiento y lo detuvo. Ahora se encuentra alojado en la Comisaría Segunda.

"El edificio municipal tiene dos pisos y gran parte de su construcción es de madera por lo que, si las llamas hubiesen permanecido por algunos segundos más, la tragedia hubiera sido inevitable", acotaron las autoridades. Y agregaron: "Pudieron haber muerto más de 30 personas atrapadas por el fuego".

Desde el municipio señalaron remarcaron además que "el autor del hecho no fue despedido sino que su contrato no fue renovado cuando finalizó porque su informe de desempeño era negativo. No cumplió con las funciones que tenía que realizar y que tenía un alto nivel de inasistencias".

Y acotaron: "Cabe aclarar que a mediados del año 2015 esta persona sobrellevó una situación similar cuando se le dio de baja su contrato por causas similares. Ante las apelaciones constantes en las que invocó un supuesto 'acto de injusticia', tal como lo hace en este momento, el año pasado se decidió contratarlo por seis meses con la expresa condición de revisar su desempeño".

El hombre había protagonizado otros episodios de violencia. En una ocasión encerró a empleados y funcionarios municipales en una oficina, los insultó y golpeó las puertas a su alrededor. Y en otra oportunidad se presentó en la Intendencia con un martillo en forma amenazadora.

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