A 212 años de la creación de la Prefectura Naval Argentina, mucho más que la autoridad marítima nacional

En vísperas de un nuevo aniversario de la PNA, Infobae recorrió los distintos servicios que componen la más antigua fuerza de seguridad federal del país.

“Prefectura Naval Argentina fiel custodia de ríos y mar…”, reza el inicio de la marcha institucional. Su autora, Haydeé Morandí de Molina, no podría haber imaginado jamás que, a poco más de 50 años de su creación, una fuerza policial diseñada para desenvolverse en los espejos de agua nacionales y sus zonas adyacentes se transformaría en una institución de prestigio internacional, apta para intervenir en los más variados terrenos y situaciones en defensa de la vida, los bienes y la seguridad de la sociedad.

Una misión casi imposible

A poco de iniciar el desafío de resumir el campo de acción de la Prefectura Naval Argentina, el equipo de Infobae comprendió que la tarea resultaría cuando menos sumamente compleja.

Si se habla de control de los espacios marítimos y fluviales de interés, salvaguarda de la vida humana en el mar, policía de la navegación marítima, fluvial y lacustre, policía auxiliar aduanera, judicial, migratoria, sanitaria y pesquera, se habla de Prefectura.

Si se hace referencia a la Autoridad del Estado Rector de Puerto, autoridad en materia de habilitación del personal navegante de la Marina Mercante Nacional y de todo navegante deportivo, fuerza policial federal con acción en el territorio nacional como garante del orden y seguridad ciudadana con cuerpos especiales para control de disturbios y también con un cuerpo de bomberos y especialistas de detección de explosivos, contaminación ambiental y buzos rescatistas, también se habla Prefectura.

Más recientemente si a requerimiento de las autoridades políticas o judiciales se monta un operativo antinarcóticos, se debe despejar una ruta provincial o una arteria de la CABA o si una emergencia sanitaria o social requiere una fuerza de despliegue rápido y respuesta eficiente, también allí resulta insoslayable mencionar a la Prefectura Naval Argentina.

De este amplísimo espectro del accionar institucional, Infobae brinda una muy pequeña reseña de algunos de los servicios más emblemáticos que conforman el día a día de un colectivo de casi 25.000 efectivos que están distribuidos a lo largo y ancho de todo el territorio nacional.

El Servicio de Tráfico Marítimo

El prefecto principal Sergio Gabriel Cernadas forma parte del equipo que constituye una de las razones de ser de la PNA. Junto a él, la subprefecta Fernanda Ucciani (Jefa de Dominio Marítimo) maneja el teclado que introducirá a este cronista en el corazón mismo de la Zona Económica Exclusiva, en lo que será un viaje totalmente virtual en lo visual, pero absolutamente efectivo en lo que a control del mar se refiere.

“La Dirección de Tráfico Marítimo Fluvial y Lacustre de la que forma parte este servicio tiene varios ejes principales. Uno de ellos es el monitoreo de todos los espacios marítimos, fluviales y lacustres y aguas de interés a través de tecnología que nos permite conocer acabadamente lo que sucede en ellas”, afirma Cernadas a modo de bienvenida.

El jefe policial detalla que las actividades monitoreadas pueden ser tanto de tipo extractivas (pesca) como también de exploración o de tránsito navegatorio.

Cernadas sostiene asimismo que otro de los ejes de esta dirección es la del control de la flota pesquera nacional dentro de la ZZE (Zona Económica Exclusiva), y un tercero está dado obviamente por la vigilancia y control de lo que sucede más allá de la milla 200 y que tiene relación con la actividad de las flotas pesqueras extranjeras que pescan al borde de la línea de soberanía económica del país.

Infobae consultó a Cernadas sobre las reiteradas denuncias provenientes de entidades ambientalistas en relación con supuestas falencias en el control del Mar Argentino por parte de la PNA. La respuesta del funcionario policial fue contundente: “En primer lugar, contamos con recursos humanos calificados que realizan el monitoreo permanente de las áreas de interés a través de sistemas electrónicos de control a distancia desarrollados casi integralmente por parte de personal de la PNA. Además, poseemos medios navales y aéreos que se despliegan en el borde exterior de la ZZEA y realizan el patrullaje presencial. La integración de estos recursos nos permite tener una apreciación de la situación real de lo que está sucediendo en cada momento en el mar.

La explicación de Cernadas abunda en detalles sobre otros aspectos del control marítimo y fluvial; entre ellos, se destaca el rol de la PNA como Autoridad del Estado Rector de Puertos, lo que implica la facultad de la Autoridad Marítima para inspeccionar buques de todas las banderas a efectos de garantizar el estado de navegabilidad de naves que han de transitar por el mar nacional y que pueden constituir un riesgo para si o para otras naves o instalaciones portuarias.

No escapa a la entrevista la situación imperante en la navegación fluvial por el Río Paraná y las reiteradas denuncias e informes periodísticos en relación con el supuesto incremento del tráfico ilegal de estupefacientes.

“El rol de la PNA sobre el control de las cargas que transportan buques extranjeros se ciñe a lo que eventualmente pueda ordenar una autoridad judicial que disponga el control de esta. Si hablamos por ejemplo de carga transportada en contenedores cerrados y precintados en origen y que solo están en tránsito por las aguas o puertos nacionales no podemos ir más allá de un control documental” sintetiza el prefecto principal.

Por agua y aire

El paso por la sofisticada sala de situación y control del edificio Guardacostas le permitió al equipo de Infobae conocer el complejo sistema de monitoreo remoto. El siguiente punto en el recorrido consistió en tomar contacto con los medios navales y aéreos que coexisten con la vigilancia electrónica.

Es en la Dársena F del puerto de Buenos Aires, el lugar donde tiene su asiento natural el Servicio de buques guardacostas a cargo del prefecto mayor Javier Giannattasio. El oficial superior de la Prefectura Naval recibe a Infobae a bordo del emblemático Buque Guardacostas “Mantilla”, nave que exhibe orgullosa en su puente de mando las siluetas de decenas de buques capturados mientras pescaban ilegalmente en aguas argentinas.

“Las tareas que desarrolla este servicio son variadas; entre las principales podemos destacar: asistencia y salvamento a buques y personas, vigilancia de aguas jurisdiccionales, custodia de fronteras marítimas, apoyo a la navegación deportiva, control del tránsito marítimo, verificación del cumplimiento de las normas relativas a la prevención de la contaminación, prevención y represión de diversos tipos de delitos en espejos de agua y ejercicio de las funciones de policía auxiliar aduanera, migratoria y sanitaria”. La lista sigue, pero Giannattasio intenta no abrumar.

Al referirse al GC 24 “Mantilla”, el anfitrión no puede ocultar su orgullo por haber sido él, como tripulante primero y como capitán después, quien pintó en el alerón de estribor al menos un par de siluetas de pesqueros capturados que lo tuvieron como protagonista.

“El Mantilla es una de las cinco unidades de mayor porte con las que cuenta la PNA para realizar el barrido del límite exterior de la ZZEA y también para el control de las embarcaciones nacionales que realizan pesca legal dentro de las 200 millas”, indica Giannattasio.

En cuanto al ejercicio efectivo del poder de policía sobre un buque extranjero presuntamente infractor, el titular del servicio guardacostas indica: “Una vez que constatamos que un buque ha ingresado a la ZZEA y se encuentra efectivamente pescando (si solo navega no comete infracción alguna) se inicia un procedimiento perfectamente normado que comprende todas las acciones necesarias para ordenar que se detenga y disponer su abordaje por parte de una dotación de inspección. De detectarse una infracción a lo normado por la Ley Federal de Pesca, el buque infractor es conducido a puerto, donde se labran las actuaciones judiciales correspondientes”.

El cielo también es “navegado” por hombres y mujeres de la Prefectura Naval Argentina. Arribando a las instalaciones del Servicio de Aviación, su titular, el prefecto mayor Julio Weimann, junto a sus colaboradores inmediatos, brinda para Infobae los principales aspectos del área bajo su responsabilidad.

“La función del Servicio de Aviación del Prefectura es la de realizar vuelos de vigilancia y control marítimo en apoyo de los buques guardacostas y con la intención de detectar buques que infrinjan las leyes de pesca”, indica Weimann.

De la charla surgen detalles específicos de la forma en que las aeronaves de Prefectura realizan el ploteo de buques, su posicionamiento mediante el sistema AIS, el relevamiento fotográfico y la obtención de todo otro dato que permita eventualmente documentar una infracción en desarrollo.

El otro aspecto crucial de la aviación de Prefectura es el de la búsqueda y rescate de personas náufragas o de tripulantes o pasajeros en riesgo de vida en alta mar. Waismann muestra sin tapujos su lado humano y se emociona al hablar del sentimiento que embarga al piloto y su tripulación cada vez que salvan una vida. No obstante, oculta a este cronista un detalle que luego sus propios camaradas darán a conocer.

En 2014 la OMI (Organización Marítima Internacional) distinguió a la República Argentina por su compromiso con la protección de los navegantes en el Atlántico Sur. El país recibió el premio “Valor en el Mar” como reconocimiento por el rescate realizado por la PNA a 130 millas de la costa de Comodoro Rivadavia, donde el velero canadiense “Rosa Salvaje” naufragó dejando a sus dos tripulantes a la deriva en un mar embravecido.

La labor calificada como imposible resultó exitosa merced al esfuerzo y heroísmo de la dotación de uno de los helicópteros del Servicio de Aviación. Al mando de la aeronave se encontraba precisamente el por entonces prefecto Julio Waismann.

Bajo fuego

Cae la noche en el puerto metropolitano, pero resta una parada obligatoria por otro de los aspectos nodulares de la actividad de Prefectura. El Prefecto Walter Trosken sale al encuentro de Infobae colándose entre autobombas, robots de manipulación de explosivos, trajes de lucha contra incendios y bajo la atenta mirada de “Tor” uno de los valientes perros “antibombas” que se para ante la llegada del jefe.

“Desde 1810 el organismo antecesor de la PNA viene realizando el control y la prevención de incendios a bordo de buques e instalaciones portuarias. Pero es recién en 1953 que mediante un decreto presidencial se crea el cuerpo de bomberos de la Prefectura Naval”, señala Trosken.

Si bien el cuartel central se encuentra en el ámbito de la CABA (puerto de Buenos Aires) el servicio cuenta con “Estaciones de Salvamento, Incendio y Protección Ambiental”

El servicio no solo brinda atención en lo atinente a lucha contra incendios en la jurisdicción de Prefectura, sino además es autoridad de control y prevención de contaminación ambiental en especial en espejos de agua. A ello se agrega el servicio de buceo y rescate.

A requerimiento de otras fuerzas federales o autoridades locales, los hombres y mujeres del servicio, colaboran en la lucha contra incendios tanto en CABA como en localidades del interior en las que tengan efectivos desplegados.

Para el cumplimento de las misiones asignadas el servicio cuenta con equipamiento de última generación que incluye una unidad móvil de comando y control.

La pregunta es casi obvia. “¿Por qué un hombre o mujer que elige a la Prefectura como fuerza para desarrollarse termina siendo bombero?

La respuesta del prefecto Trosken no es menos obvia: “Desde chicos aprendemos acerca del accionar de los bomberos y sobre lo que significa serlo. Nosotros tenemos la suerte que trabajamos en los que nos gusta hacer”. Todo dicho.

El prefecto principal Sergio Gabriel Cernadas señala una zona marítima (Foto: Infobae)
El prefecto principal Sergio Gabriel Cernadas señala una zona marítima (Foto: Infobae)

La protección ciudadana

Un tramo del intenso recorrido por las entrañas de la Prefectura dejado de exprofeso para el final determinó una escala en las instalaciones de la Dirección de Protección Ciudadana. Este organismo es uno de los más modernos de la estructura de la fuerza, pero tal vez el más visible para el ciudadano que poco tiene que ver con las profesiones navales o marítimas.

El prefecto mayor Francisco Cantero es en la actualidad el Jefe de la Agrupación “Albatros” sus hombres y mujeres son parte de las tropas de élite de la fuerza. Sus uniformes, pertrechos y armamento, así como sus misiones diarias difieren bastante de las tradicionalmente a cargo de Prefectura.

Afable pero enérgico en sus formas, Cantero indica: “La Agrupación Albatros es una unidad que depende de la Dirección de Operaciones y que por su capacidad y nivel de instrucción puede actuar a requerimiento tanto dentro de la jurisdicción de Prefectura como fuera de ella”.

Se emplea en situaciones en las que las fuerzas regulares destacadas en las distintas dependencias de Prefectura o de otras fuerzas policiales se ven sobrepasadas por alguna situación de desorden o conflicto. También cuando la peligrosidad de los delincuentes aconseja el empleo de fuerzas especiales.

La Agrupación “Albatros” está desplegada hoy por hoy en la frontera norte del país (Formosa, Chaco) como apoyo a las autoridades locales en esas zonas.

También presta servicios en los operativos de seguridad ciudadana desarrollados en ciudades como Mar del Plata y Rosario.

En la actualidad, 365 miembros de la PNA lucen con orgullo el parche y la boina que los distingue entre sus camaradas.

La Agrupación Guardacostas

“Soy el Prefecto Mayor Miguel Damián Moyano, jefe de la Agrupación Guardacostas”. La presentación que realiza el oficial de la PNA es seguida con atención por una tropa especial integrada por 520 hombres y mujeres bajo su mando.

Según los dichos de Moyano, “la agrupación Guardacostas está constituida por un grupo de efectivos especialmente entrenados para lograr el correcto orden público o su restablecimiento, si es que se hubiera alterado”.

Moyano relata que su unidad opera dentro del área jurisdiccional de la PNA, pero que bajo requerimiento de las autoridades competentes puede desplazarse a cualquier parte del territorio.

La agrupación cuenta con 520 efectivos que se desplazan en 32 vehículos especiales. Todo el personal femenino que forma parte de la agrupación esta capacitado y entrenado de idéntica forma que sus pares masculinos.

El personal -según pudo saber Infobae- se capacita en distintas técnicas y tácticas antidisturbios, adquiere entrenamiento especial en el manejo de tonfas y escudos. Normalmente sus integrantes no acuden a la zona de operaciones munidos con armas letales y son especialistas en el uso proporcional de la fuerza.

Este componente de la Prefectura Naval está especialmente preparado para trabajar en forma conjunta con otras fuerzas federales o locales. Infobae pudo presenciar parte del intenso entrenamiento al que son sometidos los efectivos policiales.

“Me gusta resaltar que siempre somos bien recibidos por la sociedad civil y ello en parte se debe seguramente a que la gente a mi cargo sabe responder acabadamente a las necesidades cotidianas del ciudadano”, se ufana el Prefecto Mayor.

La crónica finaliza con la certeza es que mucho más lo que resta por descubrir de la fuerza a la que Mariano Moreno diera vida a partir de junio de 1810 cuando reconoció la necesidad de proteger las aguas, los puertos y el comercio marítimo ante la emancipación de la colonia.

Martín Jacobo Thompson fue el primer “prefecturiano” lo siguen miles de entusiastas hombres y mujeres que durante la mañana de este jueves 30 de junio honrarán su memoria al cumplirse 212 años de su designación como primer Capitán de Puertos del Rio de la Plata.

SEGUIR LEYENDO

TE PUEDE INTERESAR