José Migliaccio, presidente del bloque de concejales de Unidad Ciudadana de Quilmes
José Migliaccio, presidente del bloque de concejales de Unidad Ciudadana de Quilmes

El kirchnerismo de Quilmes vuelve a estar en el "ojo de la tormenta". Tras el simbronazo político que causó la renuncia de Angel García -para formar su propio espacio político- a la presidencia del bloque de Unidad Ciudadana en el Concejo Deliberante ahora se supo que su sucesor, el concejal José Migliaccio, fue denunciado por violencia de género a raíz de una denuncia presentada por su ex mujer.

Según el fallo judicial, Migliaccio tiene prohibido "tomar contacto personal con la víctima" y acercarse al domicilio de ella "en un rango de 300 metros". Además, tiene la "obligación especial de comparecer el primer viernes de cada mes ante la sede del patronato de liberados de la Provincia de Buenos Aires".

La denuncia en cuestión había sido radicada por la damnificada en el Juzgado Nº 2 de Garantías del departamento judicial Quilmes, a cargo del doctor Martín Miguel Nolfi.

La notificación judicial dice que Migliaccio tiene prohibido acercarse a su ex mujer y al domicilio de ella
La notificación judicial dice que Migliaccio tiene prohibido acercarse a su ex mujer y al domicilio de ella

Pero el escándalo no cese ahí ya que Migliaccio también tendría denuncias similares de sus últimas dos parejas. La más llamativo de esta situación es que dentro del bloque se encuentra Eva Mieri, que es la responsable del área de género de La Cámpora en la Provincia de Buenos Aires.

Desde Cambiemos sostienen que Migliaccio, que ya había sido presidente del Concejo durante los 8 años de la gestión del ex intendente Francisco Gutiérrez, contó con el aval de la diputada Mayra Mendoza para asumir en el cargo. Ahora, está al frente del bloque de ediles que responden a La Cámpora y al sector del justicialismo quilmeño que encabeza Aníbal Fernández.

Consultada por Infobae, la diputada Mendoza aseguró que se trata de una operación política en su contra porque ella "jamás avalaría a nadie que haya ejercido violencia". Además, explicó que la decisión de su nombramiento no depende de ella sino de los concejales.

"Todo esto forma parte de una operación de Cambiemos y también del fuego interno de Quilmes por mi candidatura a la intendencia. Me acusan a mí de lo que ejercen ellos, que es violencia contra las mujeres que queremos ser", se defendió Mendoza.

En tanto, desde el colectivo de mujeres de Quilmes repudiaron este nombramiento: "Expresamos nuestra preocupación e indignación, consideramos que en el último tiempo hemos logrado muchas conquistas, cómo por ejemplo la aprobación de la Emergencia en Violencia contra las Mujeres en el distrito, que es un reclamo que nos llevó más de cuatro años de lucha. Que una persona condenada por ejercer violencia contra una mujer sea designada para ejercer un cargo de tanta importancia, sólo puede significar una cosa: RETROCEDER en tiempos en que no sólo las mujeres, sino la sociedad, tienen que ir hacia adelante".