Profesor de Estados Unidos sobrevive a impacto de rayo en Cusco y regresa a casa tras meses hospitalizado con grave lesión medular

Tras múltiples cirugías y complicaciones, James Fernández regresó a su hogar adaptado mientras enfrenta un largo proceso de rehabilitación

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Profesor estadounidense sobrevive a impacto de rayo durante tormenta eléctrica en zona andina remota. (Composición: Infobae / Tampa Bay Nespapers)
Profesor estadounidense sobrevive a impacto de rayo durante tormenta eléctrica en zona andina remota. (Composición: Infobae / Tampa Bay Nespapers)

La recuperación de un profesor estadounidense que sobrevivió al impacto de un rayo durante un viaje en Perú avanza tras meses de hospitalización y traslados médicos. El caso se remonta a un accidente ocurrido en una zona andina de Cusco, donde una tormenta sorprendió a un grupo de ciclistas en campo abierto.

James Fernández, docente de ciencias en una escuela secundaria de Palm Harbor, regresó a su vivienda en Clearwater el 4 de marzo, luego de más de tres meses de hospitalización y traslados. El accidente que alteró su vida ocurrió durante una práctica de ciclismo de montaña en Cusco, Perú, en medio de una tormenta eléctrica inesperada. El impacto lo dejó con una lesión medular que limita su movilidad desde el cuello hacia abajo.

En su casa, rodeado de objetos que remiten a sus viajes, Fernández reconstruye fragmentos de lo ocurrido. Recuerda el paisaje y el cambio brusco del clima. Luego, la pérdida de sensibilidad en su cuerpo tras caer al suelo. La descarga eléctrica le provocó una quemadura en el pie, mientras que la lesión más grave se produjo durante la caída.

Impacto del rayo y reacción en zona remota

Ocurrió el 26 de noviembre alrededor de las 15:30, durante una ruta de ciclismo de descenso en Occoruro–Chimpahuaylla, Cusco.
Ocurrió el 26 de noviembre alrededor de las 15:30, durante una ruta de ciclismo de descenso en Occoruro–Chimpahuaylla, Cusco.

El accidente ocurrió el 26 de noviembre alrededor de las 15:30 en la zona de Occoruro–Chimpahuaylla, entre Cusco y Paruro, según reportes de la Policía Nacional. El grupo se encontraba en un área abierta cuando inició la tormenta, sin opciones de resguardo ante la actividad eléctrica.

Tres personas resultaron afectadas. Yuri Botelho, amigo cercano de Fernández, murió en el lugar tras recibir un impacto directo. Un guía turístico que los acompañaba quedó paralizado ante la situación. Fernández, pese a su estado, dio instrucciones: “Vete”, le dijo al guía. “Ve a un lugar donde tengas cobertura telefónica y pide ayuda”.

El rescate implicó un desplazamiento terrestre y a pie por parte de los agentes. Fernández fue trasladado a un centro médico en Cusco en condición crítica. A partir de ese momento, su atención médica se desarrolló en un contexto distinto al de su país de origen, con diferencias en procedimientos, facturación y coordinación hospitalaria.

Atención médica y dificultades para la evacuación

Una tormenta eléctrica sorprendió al grupo por encima de los 4.200 m s. n. m.
Una tormenta eléctrica sorprendió al grupo por encima de los 4.200 m s. n. m.

Durante su permanencia en Perú, Fernández enfrentó intervenciones quirúrgicas, problemas respiratorios, intubaciones e infecciones. Su familia reportó complicaciones administrativas. En uno de los episodios, su padre, James A. Fernández, indicó que el acceso a una habitación quedó restringido por una deuda de 1400 dólares.

La evacuación médica representó uno de los principales desafíos. Cusco, debido a su altitud y características geográficas, exige operaciones aéreas especializadas. El aeropuerto se ubica en un valle estrecho con condiciones de viento variables y una pista con acceso limitado.

A estas condiciones se sumó la necesidad de asegurar una cama disponible en un hospital de destino. Según la familia, un centro médico en Miami rechazó la admisión por falta de espacio. Finalmente, el traslado se realizó hacia el Hospital General de Tampa, antes de una derivación al Centro Shepherd en Atlanta, especializado en lesiones neurológicas.

El costo del traslado aéreo y la atención médica impulsó una campaña de financiación colectiva. La iniciativa superó los 206.000 dólares, según datos proporcionados por el entorno del profesor. La familia señaló que una evacuación de este tipo podría alcanzar cifras cercanas a los 300.000 dólares.

Adaptación en el hogar y rehabilitación

Profesor estadounidense sobrevive a impacto de rayo durante tormenta eléctrica en zona andina remota. (Composición: Infobae / Tampa Bay Nespapers)
Profesor estadounidense sobrevive a impacto de rayo durante tormenta eléctrica en zona andina remota. (Composición: Infobae / Tampa Bay Nespapers)

Desde su regreso, Fernández vive con apoyo constante de su esposa, Alexis, y sus padres, quienes se trasladaron para asistir en su cuidado. La vivienda fue adaptada con rampas y dispositivos controlados por voz que permiten operar funciones básicas como iluminación y temperatura.

Un soporte articulado sostiene su teléfono móvil, herramienta que maneja mediante comandos de voz. “Para poder formar parte del mundo”, explicó. “Tengo que poder navegar por Instagram”.

Su rutina diaria incluye ejercicios de respiración, fisioterapia y terapia ocupacional. También mantiene gestiones con compañías de seguros y evalúa opciones de transporte adaptado. La recuperación física exige un esfuerzo sostenido, en paralelo a un proceso de duelo por la muerte de su amigo.

Vínculo con la comunidad educativa y proyección laboral

Fernández mantiene contacto con su entorno escolar. En su casa conserva tarjetas enviadas por estudiantes. Su madre, Michele Fernández, organizó parte de ese material en contenedores. El profesor expresó interés en retomar el vínculo presencial: “Quiero ir a la escuela”.

Antes de su carrera docente, trabajó como guía de viajes y cuidador de animales en un zoológico. Actualmente, evalúa alternativas laborales vinculadas a la educación, aunque no define aún si podrá volver al aula.

Sobre su proceso personal, Fernández planteó una perspectiva marcada por la adaptación: “No es el final”. También señaló: “Tengo que aceptar y estar contenta con mi situación actual. Así es la vida en general, ¿no? Aquí es donde estoy ahora mismo. Podría cambiar. Espero que cambie. Pero si no cambia, tengo que aceptarlo y encontrar la manera de seguir viviendo, ¿no?”.

El viaje a Perú incluía actividades recreativas junto a familiares y amigos. La presencia de Yuri Botelho formaba parte de ese plan. Sobre su fallecimiento, una persona cercana lo describió como “el tipo de persona a la que quieres abrazar” y añadió: “Es una pérdida trágica”.