Perú tendrá su octavo presidente en 10 años: lo urgente que debe atender apenas asuma el cargo

La elección de este miércoles 18 de febrero en el Congreso de la República definirá al jefe de Estado que deberá contener la crisis de seguridad, reconstruir puentes políticos y asegurar la transferencia de mando de este 28 de julio

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El Congreso peruano transformó la
El Congreso peruano transformó la censura y la vacancia presidencial en mecanismos frecuentes de reorganización del poder político. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El Perú volverá a cambiar de jefe de Estado en cuestión de horas. Tras la destitución de José Jerí, el Congreso activó el mecanismo constitucional para elegir a su reemplazo, quien no solo asumirá la presidencia del Parlamento, sino que también se convertirá automáticamente en el nuevo presidente del Perú. Será el octavo mandatario en apenas una década, un dato que vuelve a poner en evidencia la profunda crisis política que atraviesa el país.

La elección se realizará en el hemiciclo bajo el procedimiento establecido en el Reglamento del Congreso: voto secreto, mayoría simple y eventual segunda vuelta entre las dos listas más votadas. Quien resulte elegido jurará de inmediato y asumirá el mando hasta el 28 de julio, fecha prevista para la transmisión de mando. Sin embargo, más allá del trámite formal, el verdadero desafío comenzará apenas tome posesión, en un escenario marcado por la inseguridad ciudadana, el desgaste institucional y la cercanía de las Elecciones 2026.

El desafío inmediato: inseguridad, gobernabilidad y elecciones 2026

(Video: France24)

El próximo mandatario asumirá en medio de un contexto particularmente complejo. Durante los últimos meses, las cifras de homicidios y extorsiones han mostrado un incremento sostenido, generando preocupación en sectores productivos y en la ciudadanía. Transportistas, comerciantes y pequeños empresarios han denunciado amenazas constantes, mientras que los reportes oficiales evidencian un aumento en los delitos violentos a nivel nacional.

En ese escenario, el nuevo jefe de Estado tendrá que enviar señales claras respecto a la lucha contra el crimen organizado, el fortalecimiento de la Policía Nacional y la articulación con el Ministerio Público y el Poder Judicial. La demanda ciudadana por resultados concretos es inmediata, especialmente en regiones donde las bandas criminales han ampliado su presencia.

Pero la seguridad no será el único frente abierto. El próximo presidente deberá garantizar la estabilidad institucional en un Parlamento fragmentado, donde las alianzas son frágiles y las tensiones políticas se mantienen latentes. La experiencia reciente ha demostrado que la gobernabilidad depende en gran medida de la capacidad de diálogo entre bancadas y de la construcción de consensos mínimos.

A ello se suma un factor determinante: el calendario electoral. El país se encuentra a pocos meses de las Elecciones Generales 2026, un proceso que deberá desarrollarse con transparencia, neutralidad y garantías democráticas. El mandatario interino tendrá la responsabilidad de asegurar que los comicios se realicen sin interferencias políticas, respetando la autonomía de los organismos electorales y evitando cualquier señal de injerencia desde el Ejecutivo.

Cómo será la elección del nuevo presidente y quiénes son los candidatos

Edificio Faustino Sánchez Carrión será
Edificio Faustino Sánchez Carrión será sede del pleno clave que definirá situación presidencial. (Foto composición: Infobae Perú/Agencia Andina)

El proceso para designar al sucesor de José Jerí ya está en marcha. Según el artículo 12 del Reglamento del Congreso, las listas deben presentarse ante la Oficialía Mayor, luego son leídas en el pleno y se designa a dos congresistas como escrutadores. La votación se realiza de manera secreta, por orden alfabético, y cada parlamentario deposita su cédula en el ánfora.

Si una lista obtiene la mayoría simple de los congresistas presentes, es proclamada ganadora. En caso contrario, se procede a una segunda votación entre las dos opciones más votadas. El candidato elegido presta juramento inmediatamente y asume tanto la presidencia del Congreso como la jefatura del Estado.

Entre los nombres que figuran como postulantes se encuentran Héctor Acuña, María del Carmen Alva, Édgar Raymundo y José María Balcázar. Cada uno llega con trayectorias políticas distintas y también con cuestionamientos públicos que han marcado su paso por el Parlamento y otras funciones del Estado.

La elección no solo definirá al nuevo titular del Legislativo, sino también al mandatario que conducirá el país en el tramo final previo a los comicios generales. El escenario es particularmente sensible si se considera que, en los últimos diez años, el Perú ha visto pasar a ocho presidentes, varios de ellos destituidos mediante la figura de la vacancia por incapacidad moral permanente.

Este nuevo relevo en la jefatura del Estado ocurre tras la censura de José Jerí como presidente del Congreso, lo que activó automáticamente su salida de la presidencia interina. Su breve gestión estuvo marcada por polémicas políticas y por un contexto de creciente malestar social, factores que aceleraron su caída.

Ahora, el Congreso tiene en sus manos una decisión que impactará directamente en la recta final hacia las Elecciones 2026. El próximo presidente deberá administrar un periodo corto pero decisivo, en el que cada movimiento será observado con lupa por la ciudadanía, los partidos políticos y la comunidad internacional.