Masacre en Accomarca: Poder Judicial ordena la excarcelación inmediata de Telmo Hurtado, condenado por la muerte de 69 comuneros

El 14 de agosto de 1985 fueron asesinados más de 60 personas del poblado en Ayacucho a manos de una patrulla militar comandada por Hurtado. Entre los muertos figuraban 26 niños y 10 mujeres

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Más de 60 comuneros del
Más de 60 comuneros del poblado de Accomarca en Ayacucho a manos de una patrulla militar comandada por el teniente EP Telmo Hurtado.| Fotocomposición: AFP

El Poder Judicial ordenó la inmediata excarcelación de Telmo Hurtado Hurtado, exjefe militar condenado a 23 años de prisión por el asesinato de 69 comuneros en la localidad ayacuchana de Accomarca. La masacre, perpetrada el 14 de agosto de 1985 por una patrulla militar bajo el mando de Hurtado, dejó un saldo devastador: entre las víctimas se contaron 26 menores y 10 mujeres, según consta en los registros judiciales y en los informes de la Comisión de la Verdad y Reconciliación.

La decisión, adoptada por el juez Wilson Verástegui del Juzgado Penal Supraprovincial Liquidador Transitorio, responde a una solicitud urgente de la Subdirección de Registro Penitenciario del Instituto Nacional Penitenciario (INPE), que pidió aclarar la situación jurídica de Hurtado ante posibles cargos pendientes por secuestro y desaparición forzada en agravio de Severino Baldeón Palacios y Filomeno Chuchón Tecsi. La autoridad penitenciaria había advertido una incongruencia entre el mandato de detención inicial, emitido en mayo de 2005, y la sentencia definitiva dictada en agosto de 2016.

De acuerdo con los documentos judiciales, la causa contra Hurtado se abrió inicialmente por los delitos de secuestro y desaparición forzada, además de asesinato, sustentada en los informes de la Comisión de la Verdad y Reconciliación sobre los hechos ocurridos en Accomarca. Sin embargo, tras el desarrollo de la investigación y del proceso penal, la acusación formal se centró en el delito de asesinato, descartándose finalmente los demás cargos para el sentenciado.

(icrc.org)
(icrc.org)

En febrero de 2025, el colegiado judicial reformó el cómputo de la pena, estableciendo que la condena impuesta a Hurtado vencería definitivamente el 6 de febrero de 2026. Al no existir un mandato de detención vigente ni condena firme por los delitos de secuestro o desaparición forzada en agravio de los citados comuneros, el juez precisó que tales cargos deben considerarse no subsistentes para efectos de la libertad de Hurtado, una vez cumplida la condena por asesinato.

En ese sentido, el juez Wilson Verástegui instruyó a la Oficina de Registro Penitenciario del INPE a disponer la inmediata excarcelación de Telmo Hurtado del penal Miguel Castro Castro, ubicado en el distrito limeño de San Juan de Lurigancho, siempre y cuando no existan otras órdenes de detención, prisiones preventivas o condenas efectivas en su contra emanadas por autoridad competente.

Resolución que ordena excarcelación inmediata
Resolución que ordena excarcelación inmediata de Telmo Hurtado.

El ‘carnicero de los Andes’

La masacre de Accomarca constituye uno de los episodios más emblemáticos de violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno. La Comisión de la Verdad y Reconciliación documentó que, la madrugada del 14 de agosto de 1985, una patrulla militar ingresó al poblado y ejecutó a sangre fría a más de 60 comuneros, incluidos niños y mujeres, en una de las páginas más trágicas del conflicto armado interno en el Perú.

El testimonio de Teófila Ochoa Lizarbe se convirtió en uno de los relatos más desgarradores y emblemáticos de la masacre de Accomarca. Con apenas trece años, Teófila fue testigo directo del asesinato de su madre, Silvestra Lizarbe Solís, y de sus cinco hermanos menores: Gerardo, Víctor, Ernestina, Celestino y Edwin, este último con solo un año de vida. Todos ellos cayeron a manos de la patrulla militar comandada por Telmo Hurtado Hurtado, quien, con veinticuatro años, lideró la operación que terminó con la vida de 26 niños, el 38 % de las víctimas totales de la matanza.

El propio Hurtado, conocido como “El carnicero de los Andes”, reconoció durante una sesión de interrogatorio ante la comisión investigadora del Senado, presidida por Javier Valle Riestra y conformada por figuras como Javier Diez Canseco y Jorge del Prado, que ejecutó a los niños porque consideraba que desde los dos años ya estaban “adoctrinados” por la ideología senderista. En sus declaraciones, justificó la matanza argumentando que “los senderistas utilizan a niños, mujeres y ancianos” y que, bajo los reglamentos contrasubversivos del Ejército, eliminarlos era una decisión “necesaria” para combatir al enemigo. Sin titubeos, reiteró ante los senadores que, en su criterio, incluso los menores de edad eran enemigos peligrosos y que su eliminación respondía a una lógica militar y a la percepción de que cualquier niño podía ser utilizado como instrumento por Sendero Luminoso.