Una tormenta geomagnética, la más intensa en más de 20 años, impacta el Perú: qué es el fenómeno y cómo puede afectar al país

El Instituto Geofísico del Perú confirmó niveles elevados de actividad geomagnética tras el impacto de una tormenta solar severa, con efectos medibles en la ionosfera y el campo magnético sobre el territorio nacional

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La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos elevó la advertencia a una posible tormenta geomagnética de nivel G4.

Una tormenta geomagnética severa impacta al Perú y activa la vigilancia de las principales instituciones científicas del país. El fenómeno, clasificado como G4, se origina por una eyección de masa coronal de alta velocidad emitida por el Sol y asociada a una llamarada solar de clase X1.9. Sus efectos ya se registran en el entorno espacial cercano a la Tierra y generan alteraciones medibles sobre el territorio nacional.

El Instituto Geofísico del Perú (IGP), entidad adscrita al Ministerio del Ambiente, informó que el evento se encuentra en desarrollo y presenta características poco comunes por su rapidez e intensidad. La eyección solar alcanzó el planeta en cerca de 25 horas, un tiempo significativamente menor al promedio habitual de este tipo de fenómenos, lo que incrementa su capacidad de perturbación sobre la magnetosfera terrestre.

Las mediciones realizadas por estaciones nacionales y satélites internacionales confirman niveles elevados de actividad geomagnética, con impactos que pueden extenderse a sistemas tecnológicos sensibles. En respuesta, las autoridades científicas mantienen un monitoreo permanente y coordinado.

Un evento solar fuera de lo habitual

La tormenta geomagnética G4 se
La tormenta geomagnética G4 se originó por una eyección de masa coronal vinculada a una llamarada solar de clase X1.9, la primera de este tipo registrada en el año.

El jefe institucional del IGP, Hernando Tavera, explicó que la rapidez del fenómeno marca una diferencia clave frente a otros eventos solares registrados en años anteriores. “Las CME típicas tardan entre 3 y 4 días en llegar. Esta fue la primera llamarada de clase X del año y desencadenó una tormenta de radiación solar de nivel S4, la más intensa en más de 20 años”, señaló.

La llamarada solar X1.9 se registró a las 13:09, tiempo local, y dio origen a una eyección de masa coronal con una velocidad excepcional. Ese desplazamiento acelerado redujo el tiempo de respuesta para los sistemas de alerta y obligó a reforzar el seguimiento del clima espacial a escala global y regional.

El Director de Ciencias del Geoespacio del IGP, Danny Scipión, precisó que la eyección impactó la Tierra el 19 de enero de 2026 a las 14:15, tiempo local, generando un choque directo con la magnetosfera. “A su paso, se produjeron perturbaciones sostenidas, lo que provocó una actividad geomagnética fluctuante entre los niveles G1 (leve) y G4 (severo) y auroras generalizadas”, indicó.

Scipión detalló que las auroras se observaron la noche del 19 de enero en regiones alejadas de los polos, “desde Alemania hasta el suroeste de Estados Unidos, incluyendo Nuevo México”. Estos registros confirman la magnitud del evento y su alcance mundial.

El especialista añadió que “la transferencia de energía a la magnetosfera terrestre se vio potenciada por un intenso campo magnético interplanetario orientado al sur”. Los datos del satélite ACE mostraron velocidades del viento solar cercanas a los 1150 km/s, intensidades del campo magnético próximas a 90 nT, un índice Kp de 9 y valores Dst menores a -235 nT, parámetros asociados a tormentas geomagnéticas intensas.

La eyección solar llegó a
La eyección solar llegó a la Tierra en aproximadamente 25 horas, un tiempo significativamente menor al promedio habitual, lo que aumentó su capacidad de perturbación.

Efectos medidos en el Perú

En el territorio nacional, el impacto del fenómeno se refleja en las mediciones realizadas por el IGP en su sede de Jicamarca. Según Scipión, los registros de los días 19 y 20 de enero evidencian perturbaciones significativas en el campo eléctrico ecuatorial y el desarrollo de irregularidades ionosféricas sobre el Perú.

“Estas tormentas pueden afectar significativamente a los sistemas espaciales, la aviación, las redes eléctricas, el GNSS y los satélites de órbita terrestre baja (LEO)”, advirtió el funcionario. Por ese motivo, el IGP continúa con el monitoreo constante del espacio cercano a la Tierra, con énfasis en la prevención y la Gestión del Riesgo de Desastres.

La Agencia Espacial del Perú (CONIDA) señaló que eventos de esta naturaleza implican “una expulsión violenta de miles de millones de toneladas de plasma a gran velocidad hacia el medio interplanetario”. Esa nube de partículas cargadas transporta una estructura de campo magnético solar que, al interactuar con la magnetosfera terrestre, desencadena las perturbaciones observadas.

CONIDA remarcó que la combinación entre la velocidad de la eyección y la orientación del campo magnético explica la severidad del episodio actual, así como la necesidad de mantener alertas activas en sectores estratégicos.

Durante este periodo de alta actividad solar, las manchas solares más destacadas de la región activa AR14341 y de otra identificada como AR14342 resultan visibles con filtros certificados o lentes para eclipses, incluso sin telescopio, según las condiciones visuales de cada observador.

Las instituciones científicas recuerdan que nunca se debe mirar al Sol directamente sin la protección adecuada, debido al riesgo permanente de daño ocular. La recomendación se mantiene vigente mientras la tormenta geomagnética continúa bajo seguimiento y análisis por parte de los organismos especializados del país.