Policías pasaron de perseguir criminales a ser arrestados por ocupar un rol clave en una red delictiva en Ucayali

Dos policías y diez integrantes de Los Buitres del Oriente fueron detenidos en Ucayali durante un operativo coordinado. Los arrestados están acusados de robos, extorsión y secuestros

Guardar
Los agentes policiales detenidos actuaban
Los agentes policiales detenidos actuaban como informantes y colaboradores de la organización, facilitando el accionar de Los Buitres del Oriente en Ucayali. Foto: Composición Infobae Perú

Dos suboficiales de la Policía Nacional del Perú, presuntamente miembros de una peligrosa organización criminal en Ucayali, fueron detenidos junto a otros integrantes de la banda conocida como Los Buitres del Oriente. La operación, ejecutada por la Fiscalía Especializada Contra la Criminalidad Organizada, incluyó detenciones simultáneas y frena la expansión de grupos delictivos infiltrados en las fuerzas del orden.

Según informó La República, sus capturas revelan la profundidad de la crisis de seguridad y corrupción que enfrenta la policía y el impacto que esto tiene en la lucha contra el crimen en la región.

La infiltración policial en redes criminales experimenta un crecimiento alarmante en diversas regiones del país. Según las últimas cifras oficiales, en lo que va del año, más de cuatro mil policías han sido sancionados y casi seiscientos enfrentan medidas preventivas, mientras que varios ya fueron apartados de la institución. Este escenario pone en evidencia la urgencia de fortalecer los controles internos y anuncia la difícil tarea para recuperar la confianza ciudadana en la Policía Nacional del Perú.

Un operativo simultáneo en Ucayali
Un operativo simultáneo en Ucayali permitió la captura de dos policías y varios integrantes más de Los Buitres del Oriente, banda dedicada a robos, secuestros y sicariato.

Las investigaciones muestran cómo el crimen organizado busca aliados dentro de la institución para obtener información sensible y evadir intervenciones. Los casos que involucran a altos mandos y subalternos se acumulan tanto en la Inspectoría General como en el Poder Judicial, dejando en evidencia una estructura de corrupción interna que afecta la seguridad y el patrimonio de la población.

Cómo operaba Los Buitres del Oriente en Ucayali

La reciente desarticulación de la banda Los Buitres del Oriente representa un duro golpe contra la criminalidad en Ucayali. Entre los detenidos figuran los suboficiales Frank Carlos Reátegui Bardales y Snaider Stefano Najarro Zevallos, acusados de facilitar robos y brindar protección a sus cómplices dentro de la organización. La orden de captura fue emitida por el juez Robinson Mariano Godoy a solicitud de la fiscalía, como parte de una investigación por delitos como robo agravado, sicariato, secuestro y tenencia ilegal de armas.

Suboficiales de la Policía Nacional
Suboficiales de la Policía Nacional fueron arrestados tras descubrirse su vínculo con Los Buitres del Oriente. Foto composición: Infobae Perú / Agencia Andina

Uno de los puntos críticos de la investigación fue la interceptación de comunicaciones entre el cabecilla Dirck Terry Mantilla, conocido como “Loco Dirck”, y el agente Frank Reátegui Bardales. Esta conversación comprometió directamente a los policías, evidenciando cómo proporcionaban datos sobre operativos a la banda criminal y recibían instrucciones para encubrir sus actividades.

La lista de detenidos no se limita a los agentes policiales. También figuran reconocidos delincuentes, como Alfredo Delgado Flores y Rocío Ríos Shupingahua, vinculada sentimentalmente a otro líder del grupo, el temido “Abuelo”. La organización armó una red dedicada al marcaje, asalto a mano armada y extorsión, convirtiéndose en uno de los principales focos de violencia y actividades ilícitas en la región amazónica.

El caso de Marroni y la complicidad policial

Una de las operaciones más graves atribuidas a Los Buitres del Oriente es el secuestro de Bruno De Souza Costa, alias “Marroni”, el 27 de julio. “Marroni”, señalado como jefe de una célula del Comando Vermelho (una organización criminal brasileña), fue interceptado y secuestrado por policías en servicio activo, según muestran registros audiovisuales captados ese día.

Fuente: 24 Horas / Panamericana TV

El operativo para su liberación y captura de los responsables fue resultado de un trabajo conjunto entre la División de Investigación de Delitos de Alta Complejidad y la Fiscalía. Tras realizar un minucioso seguimiento y recopilar pruebas, incluidas escuchas e informes de campo, las autoridades ordenaron el allanamiento de viviendas, el levantamiento del secreto bancario y la detención de más de una docena de implicados, incluidos los suboficiales Frank Reátegui Bardales y Snaider Najarro Zevallos.

Durante el interrogatorio, se reveló que la banda obtuvo información privilegiada y respaldo desde dentro de la propia Policía. Este caso expuso la gravedad de la complicidad policial, pues permitió a la organización operar sin radares, ni comunicación por radio que impidiera sus acciones.

Pese a la contundencia de las evidencias, De Souza Costa fue liberado más tarde debido a que el gobierno de Brasil no impulsó su proceso de extradición. Esta decisión generó cuestionamientos en torno a la coordinación internacional para combatir el crimen transnacional.

El secuestro de “Marroni” y la participación directa de policías activos desnudaron la vulnerabilidad institucional, acelerando las acciones del Ministerio del Interior para investigar y sancionar a los responsables de corromper la autoridad.

De Souza Costa integraría la
De Souza Costa integraría la facción criminal 'Comando Vermelho', según informes policiales. Composición: Infobae Perú

Los rostros de la banda criminal en Ucayali

Junto a los dos agentes detenidos, la estructura de Los Buitres del Oriente la conforman delincuentes conocidos en el oriente peruano. Destacan nombres como Dirck Terry Mantilla Muñoz (“Loco Dirck”), Rocío Elizabeth Ríos Shupingahua, Lesly Karol Gonzales Gonzales (“Ñaña”), y Alfredo Delgado Flores, varios de los cuales presentan antecedentes por asaltos, extorsión y tráfico de armas.

El más buscado del grupo es Gray Joel Fachin Gonzales, alias “Abuelo”, considerado un delincuente de alto riesgo y principal responsable de los asaltos y crímenes más violentos atribuidos a la banda. La lista de prófugos incluye a Adrián Nicanor Torres Gonzales, Leo Edwar Pérez Almonacid y Billy Grandez Hoyos, todos con investigaciones graves por marcaje y robo agravado.

Las autoridades destacan la labor para capturar a integrantes clave de la organización, aunque reconocen que todavía existen ramificaciones y contactos en otras zonas, lo que obliga a mantener el despliegue de inteligencia e intervención en la región amazónica y sus alrededores.