Retablo cusqueño de más de 300 años repatriado al Perú desde Europa fue verificado por el Mincul

De acuerdo con la información disponible, el retablo salió del Perú en 1921, cuando el diplomático sueco Carl Filibert Hultgren lo adquirió durante su estadía en Cusco por el Centenario de la Independencia

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Retablo cusqueño de más de 300 años repatriado al Perú desde Europa fue verificado por el Mincul - Mincul

El Ministerio de Cultura verificó la repatriación de un retablo cusqueño de los siglos XVII-XVIII, una obra de gran formato tallada en madera de cedro, que permaneció durante más de un siglo en Europa antes de retornar al país. El altar barroco, considerado patrimonio cultural de la Nación por su valor histórico, artístico y religioso, consta de más de 1,180 piezas que han sido recibidas y evaluadas por especialistas peruanos.

Historia y salida del retablo del Perú

El retablo fue tallado por miembros de la Orden Dominica, probablemente entre finales del siglo XVII e inicios del XVIII. Sus dimensiones, de siete metros de alto por cinco de ancho, y la calidad de su manufactura —con columnas salomónicas, molduras ornamentadas, hornacinas y un tabernáculo dividido en dos cuerpos y tres calles— lo sitúan como una de las expresiones más relevantes del arte virreinal cusqueño.

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Retablo cusqueño de más de 300 años repatriado al Perú desde Europa fue verificado por el Mincul - Mincul

De acuerdo con la información disponible, el retablo salió del Perú en 1921, cuando el diplomático sueco Carl Filibert Hultgren lo adquirió durante su estadía en Cusco por el Centenario de la Independencia. Hultgren intentó llevar la obra a la catedral de Uppsala, en Suecia, pero al constatar que las dimensiones superaban lo permitido para su instalación, el retablo fue almacenado por su familia. Décadas después, en 1971, las piezas fueron subastadas y adquiridas por el ciudadano Curt Gripmar. Sus herederos comunicaron recientemente al Estado peruano su voluntad de devolver el bien cultural.

Proceso de repatriación y verificación

El arribo de las piezas a territorio nacional se produjo a inicios de junio de 2025. El Ministerio de Cultura, en coordinación con la Cancillería, realizó la verificación de las 1,187 piezas agrupadas en 134 paquetes distribuidos en ocho grandes cajas. Las evaluaciones, realizadas por el equipo de la Dirección de Recuperaciones y la Dirección General para Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores, confirmaron la correspondencia de las piezas con la obra barroca cusqueña.

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Retablo cusqueño de más de 300 años repatriado al Perú desde Europa fue verificado por el Mincul - Mincul

La autenticidad y procedencia del retablo fueron validadas por una evaluación preliminar del Mincul a fines de 2024, la cual fue respaldada por el Arzobispado del Cusco, que identificó similitudes estilísticas con otros retablos de la región. Esta identificación reforzó la hipótesis de que el altar perteneció originalmente a un templo cusqueño, aunque no se ha especificado todavía su ubicación exacta.

Próximos pasos y resguardo patrimonial

La entrega oficial de las piezas al Estado peruano se realizará próximamente en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores. Posteriormente, el retablo será trasladado a Cusco, donde especialistas trabajarán en su restauración y montaje en un templo seleccionado por la autoridad eclesiástica local.

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El Ministerio de Cultura recordó que la protección y defensa del patrimonio nacional es una responsabilidad compartida. Convocó a la ciudadanía a denunciar cualquier acto de tráfico ilícito de bienes culturales, poniendo a disposición teléfonos, WhatsApp, correo electrónico y la plataforma en línea para reportar incidencias: http://denunciaspc.cultura.gob.pe/.

El regreso de este retablo barroco constituye un hecho de relevancia para la conservación del legado histórico y religioso del Cusco, permitiendo su reintegración al acervo cultural nacional después de más de un siglo fuera del país.