
Carlo Acutis nació en Londres, el 3 de mayo de 1991 y murió en Monza, Italia el 12 de octubre de 2006. Tenía apenas 15 años. Fue un joven italiano, programador informático y conocido aficionado por documentar milagros eucarísticos y apariciones marianas aprobadas en todo el mundo. Creó un sitio web para compartir esta información antes de su muerte por leucemia.
Fue reconocido por su talento en programación y su devoción a la Eucaristía, que se convirtió en un tema principal en su vida. Después de su nacimiento, la familia, originaria de Lombardía, regresó a Italia y se estableció en Milán. Carlo asistió a la escuela primaria y secundaria con las Hermanas Marcelinas y luego estudió en el Liceo Clásico León XIII, dirigido por los jesuitas. Desde muy chico mostró una profunda piedad y devoción por la Eucaristía y la Virgen María. Estudió la vida de los santos y se interesó especialmente por Francisco de Asís y San Antonio de Padua.
A los siete años, expresó su deseo de recibir la comunión, a lo que llamó “mi autopista hacia el Cielo”. Tras consultar con monseñor Pasquale Macchi, exsecretario del papa Pablo VI, Acutis recibió su Primera Comunión en el Monasterio Ambrosiano de Perego. Carlo asistió diariamente a misa, rezaba el rosario y se confesaba semanalmente. También dedicaba tiempo a visitar a los ancianos, ayudar a los necesitados y participar en el catecismo para niños. Mostró interés por las tecnologías de la información y la comunicación y creó material audiovisual sobre apariciones marianas y milagros eucarísticos. Tras dos años de investigación, Acutis elaboró una exposición sobre los milagros eucarísticos en el mundo: son 136 reconocidos por la Iglesia católica. Esta exposición se ha difundido por los cinco continentes y se considera a Carlo como posible patrono de Internet. Cómo programador era un genio, a pesar de no tener estudios universitarios sobre el tema.
Carlo enfermó de leucemia en octubre de 2006. Antes de su muerte, ofreció sus sufrimientos por el Papa y la Iglesia Católica: “Estoy contento de morir porque he vivido mi vida sin malgastar un solo minuto de ella en cosas que no le gustan a Dios”. Falleció en el hospital San Gerardo de Monza, Italia, el 12 de octubre de 2006. Según su deseo, fue sepultado en Asís. Rápidamente se extiende la fama de su santidad. El funeral de Acutis contó con la asistencia de personas inesperadas, incluyendo personas sin hogar y mendigos a los que ayudaba, sin que su familia y amigos supieran.
Existen numerosos sitios y blogs que hablan sobre él en diferentes idiomas, y se han reportado historias de conversión inspiradas en su vida. Su madre cuenta que Carlo se le apareció en un sueño y le dijo que pronto sería beatificado y canonizado. “Nuestra meta debe ser el infinito, no lo finito. El infinito es nuestra Patria”. “Desde siempre el cielo nos espera”, decía y le gustaba repetir: “Todos nacemos originales pero muchos mueren como fotocopias”.
El 23 de enero de 2019, el cuerpo de Carlo Acutis fue exhumado y encontrado intacto. Sus restos fueron trasladados a la iglesia de Santa Maria Maggiore en Asís, mientras que su corazón fue puesto en un relicario en la basílica inferior de San Francisco. En CABA, hoy tendrá lugar de 16 a 20 una misión de Jóvenes en Plaza Houssay, organizada por la Vicaria de los Jóvenes. La misa se celebrará en la Parroquia Universitaria San Lucas a las 19.
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