
El garantismo es un fenómeno que pareciera difícil de definir. Hay quienes dicen que su nacimiento está ligado a las ideas del filósofo Italiano Luigi Ferrajoli. Lo cierto es que este concepto, manipulado por muchos, ha servido para liberar a mansalva presos y dejar desprotegida a una sociedad en los momentos más difíciles. De este modo se ha puesto acento a los derechos y garantías de los acusados de delitos dejando postergadas a las víctimas de los mimos. Inaceptable en todo estado de derecho.
Para nosotros quienes defendemos la república, la convivencia, el dialogo y la paz social, el garantismo no es ni más ni menos que la vigencia “para todos” de las declaraciones, derechos y garantías de nuestra constitución.
Este abanico de protección jurídica debe llegar y hacerse efectivo sobre las Victimas de los delitos, quienes libran silenciosamente largas batallas personales para lograr justicia, con la falta de contención del Estado y huérfanos del apoyo oficial. Pues, no ha sido para el oficialismo una prioridad el cuidado, la defensa y protección de las víctimas del delito.
Ante esto desde nuestro espacio político hemos trabajado unificando criterios jurídicos, sumamos en difíciles debates las voces y el consenso del oficialismo y escuchamos las palabras de las víctimas para lograr las mejores herramientas que reconozcan sus derechos y garantías. Es así que podemos anunciar con gran beneplácito la media sanción por unanimidad de una norma que viene a reparar una deuda que teníamos los bonaerenses con las víctimas del delito.
Tradicionalmente, la participación de la víctima en el proceso penal se caracterizaba por ocupar injustamente un rol secundario. El proyecto votado viene a cambiar dicho paradigma y otorgarles un lugar más protagónico y participativo en el ámbito del proceso judicial. Su sanción recepta reclamos de diversos sectores de la sociedad para ubicar a las víctimas como sujetos de derechos y garantías en el marco de las investigaciones penales. En este sentido se les reconoce:
-Asesoramiento, asistencia jurídica, representación en el proceso y protección personal en todas las etapas procesales;
-Derecho a recibir gratuitamente patrocinio jurídico;
-Acompañamiento por un equipo interdisciplinario para ayudar a su recuperación psíquica, física y social;
-Información desde la denuncia y durante todo el proceso;
-Derecho a ser oída –en audiencia especial ante el juez interviniente- durante la ejecución de la pena previo a las decisiones de excarcelaciones, morigeraciones o cesación de la prisión preventiva.
Nadie elige ser víctima, nadie elige el dolor de una pérdida, nadie elige transitar un proceso penal en busca de una justa condena. La sanción del proyecto viene a proteger a aquellos que sin elegirlo luchan día a día por la verdad y la justicia.
El autor es presidente del Bloque de Juntos por el Cambio en el Senado la Provincia de Buenos Aires.
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