
El 2 de marzo, al pie de la bandera argentina en el patio interno de una escuela técnica del interior de la provincia, nos reunimos un centenar de alumnos, familiares, docentes, directivos y funcionarios. Allí nos conocimos y pude contar lo que el Ministerio de Ciencia e Innovación Tecnológica tenía como misión: dotar de tecnología a los establecimientos educativos que tenemos a cargo, convertir al cuerpo docente de los mismos en profesionales especializados en constante evolución y de esta forma lograr uno de los objetivos que nos trazó el gobernador Raúl Jalil: preparar a los jóvenes catamarqueños para las demandas del futuro.
Sin embargo, algunos días más tarde un virus se metió en un avión sin pagar boleto ni pasar por Migraciones. Y casi desde entonces una multitud de jóvenes llenos de energía tuvieron que quedarse en casa y aguantar allí las ganas de crecer, de compartir y de explorar.
En paralelo leímos o escuchamos en los medios que el mundo se estaba enfrentando a una “catástrofe generacional”. El vocero era Antonio Guterres, secretario general de ONU horrorizado por el cierre de los establecimientos educativos en todo el planeta. Desde la vereda de enfrente, la Organización Mundial de la Salud apoyaba el blindaje indefinido, las cerraduras bien selladas.
Si en algo coincidimos millones de humanos, fue en replicar que el mundo jamás volvería a ser igual. La cuarentena nos hizo reflexivos y entre tantas cosas, nos dimos cuenta de que nunca nos preparamos para que la educación deje de ser presencial. Por el contrario, fuimos criados o creados para la presencialidad y crecimos tomándolo como única alternativa.
En el Ministerio de Ciencia e Innovación de Catamarca trazamos un plan de contingencia que comenzó con una maratónica capacitación y reordenamiento del equipo para trabajar juntos como una sola unidad en migrar a miles de alumnos, alumnas y docentes desde archivos básicos de registro hacia un servidor dispuesto en una nube en donde comenzarían desde entonces a interactuar, a visualizarse con una imagen de perfil, a expresarse con emoticones pero sobre todo, a aprender.
¿Que si fue un desafío? De los mayores que hemos tenido. Se inició un proceso de monitoreo estadístico para evaluar el porcentaje de docentes que participaban y la cantidad de alumnos que respondían a cada clase. Adoptamos una plataforma virtual muy moldeable y que permite ingresar aún si no se tienen datos de internet en el dispositivo móvil. Acompañamos a los docentes en nuevas herramientas pedagógicas para enseñar en contextos de no presencialidad de la formación técnica, ya que es el universo de escuelas que tenemos a cargo. Y entre otros aprendizajes, nos dimos cuenta que con estas plataformas es posible seleccionar contenidos prioritarios y ajustarlos a la coyuntura actual: priorizar la calidad y no la cantidad. En estas plataformas cargamos recursos digitales mejorando contenidos, adaptándolos a la nueva realidad.
Esta crisis nos exigió trazar una agenda de bimodalidad. Incorporamos más cursos optativos en el marco de un programa que denominamos “Formando futuro”: GetConnected, Programming Essentials in Python, Linux, desarrollo de Apps y plataformas para el uso de tecnologías en el aula, inglés de negocios y procesos de enseñanza a través de la robótica, etc. En estos meses aprendimos la importancia de la tecnología en el proceso de aprendizaje. Sin embargo, la asimetría en cuanto al acceso a conectividad nos exigió buscar alternativas con material impreso del Ministerio de Educación de la Nación, como así también de cuadernillos desarrollados localmente.
Los expertos dicen que las escuelas solo deberían reabrir en casos en los que el virus esté controlado y bajo medidas de seguridad, higiene y distancia social. Es por ello que en Catamarca llegó la hora de volver abrir las cerraduras, quitar el polvo acumulado este tiempo y recibir a los alumnos y alumnas bajo un protocolo bien detallado. ¿Cómo se planificó este regreso? En forma escalonada, paulatina y progresiva. Se permanecerá en las escuelas no más de tres horas reloj. Cada escuela, luego de recibir el protocolo sanitario jurisdiccional, confeccionó el propio considerando las particularidades y adaptando a la realidad institucional. Modalidad bimodal en jornadas semanales y con grupos reducidos. La enseñanza técnica tiene la particularidad que contiene horas prácticas en campo, por lo tanto la apertura a las aulas/taller deben seguir estrictamente el protocolo sanitario Jurisdiccional y Nacional con lineamientos realizados con el INET.
Hoy nos toca abrir las puertas en una provincia con pocos casos de COVID-19 y sin circulación comunitaria del virus gracias al trabajo en equipo y la conducción del gobernador que actuó de inmediato en la prevención y hasta se animó a desafiar al mundo promoviendo el uso obligatorio de barbijo en todo el territorio provincial en tiempos en que aún la OMS lo cuestionaba.
Resulta innegable que el regreso a clases genera para todos, especialmente para quienes tienen responsabilidad de gobernar, una gran incertidumbre por este contexto. Esperamos que la situación epidemiológica permita continuar la presencialidad hasta el final del ciclo lectivo. Pero con seguridad, aún luego de una vacuna que nos permita nuevamente abrazarnos, adoptaremos una doble modalidad virtual.
Tenemos el gran desafío de no desaprender lo que esta experiencia nos ha dado. Esta es la oportunidad para que docentes desarrollen habilidades digitales y para que los padres aprendan estrategias para ayudar a sus hijos en su proceso de aprendizaje. Las plataformas no van a dejarnos. Aún cuando el intercambio dentro del aula es irreemplazable, llegará un sistema mixto y los dispositivos que hasta hoy usamos para el ocio, serán poderosas herramientas en la enseñanza y el aprendizaje.
Apostamos a que los jóvenes dominen las herramientas tecnológicas no sólo por las nuevas oportunidades de conseguir trabajo, sino también para crearlo. El futuro está en la ciencia y en las industrias tecnológicas, creativas, de software y servicios. Nos veremos y debatiremos en las aulas. Y seguiremos intercambiando en las pantalla.
La autora es ministra de Ciencia e Innovación Tecnológica de Catamarca
Últimas Noticias
Tragedia ecológica en el sur: el fuego que consumimos, el desierto verde y la eterna deuda política
Las áreas afectadas por incendios en la Patagonia alcanzan los 150 kilómetros cuadrados, pero el impacto mediático perjudica al turismo

Más allá de los estados financieros: ¿cuánto vale una empresa?
La importancia de elementos como la marca, la reputación, el conocimiento y la innovación ha desplazado a los activos tangibles en la explicación del valor económico de las compañías en los mercados globales

De gestionar crisis a diseñar el futuro del trabajo
Un cambio de paradigma redefine el papel de quienes administran el capital humano, privilegiando la anticipación, la generación de capacidades y la colaboración con la inteligencia artificial en lugar de la mera respuesta a emergencias

Holocausto: jamás lo olvidemos
Que este recuerdo tan triste para la humanidad nos inspire a ser guardianes de la memoria y defensores incansables de la paz y de los derechos humanos

Lo que el HER2 me arrebató
Mi mamá murió en ese espacio, el que existe entre lo que la medicina ya sabe hacer y lo que el Estado decide implementar a tiempo



