La Villa 31, las obras en Retiro y Jorge Bergoglio

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La Villa 31 creció a
La Villa 31 creció a la vera de la autopista Illia

El artículo “El día que la Villa 31 estuvo a punto de desaparecer”, publicado en Infobae el 22 de mayo del 2020, con la firma del ex Concejal Humberto Bonanata, carece totalmente de sustentabilidad. Lo más importante es que dicha carencia no es por falta de hipótesis razonables sobre el futuro. Sus falsas afirmaciones se basan en el desconocimiento de hechos concretos del pasado. Los mismos, documentados en Decretos del Poder Ejecutivo Nacional, Ordenanzas y Decretos Municipales.

Asumí como Intendente de la Ciudad de Buenos Aires el 5 de septiembre de 1994, designado por el ex Presidente de la Nación, Dr. Carlos Saúl Menem. Mi mandato se extendió hasta el 6 de agosto de 1996, es decir durante 23 meses. Desde 1880 hasta 1996 los intendentes de la Ciudad de Buenos Aires fueron designados por el Poder Ejecutivo Nacional. La reforma constitucional de 1994 estableció que la designación fuera por el voto directo del pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.

Cumpliendo lo establecido por el Honorable Congreso de la Nación, las elecciones para Jefe de Gobierno de la Ciudad se llevaron a cabo el 30 de junio de 1996; estableciendo que la transferencia del mando se efectuara el 6 de agosto del mismo año.

En las referidas elecciones, luego de vencer en la interna partidaria, fui el candidato oficial del Partido Justicialista. Mi plataforma electoral incluyó la continuidad del desarrollo urbanístico para el área de Retiro. Dicho plan elaborado por el Gobierno del Dr. Menem significaba una profunda transformación integral de toda la zona. El mismo establecía para el área en consideración lo siguiente:

1. Un Centro Multifuncional: hito generador de un espacio que enmarca la Estación del Ferrocarril Mitre que recaracterizan el espacio de la Av. del Libertador.

2. Una pieza de tejido urbano residencial de alta calidad ambiental, tejido urbano de desarrollo privado y predominantemente residencial separado de Av. del Libertador por un corredor verde, de altura media (entre 8 y 14 pisos).

3. Una cabecera de alta densidad, un “señalador urbano” próximo a la autopista que “ancla” la segunda etapa y marca el cruce de la autopista 9 de Julio.”Para concretarse, se requería continuar con las obras de relocalización realizadas durante mi gestión como Intendente.

Como es de público conocimiento, el triunfador de las elecciones fue el Dr. Fernando de la Rúa. Se convirtió así en el primer gobernante electo de la ciudad. Por mi parte pase a ser el último Intendente designado por el Poder Ejecutivo Nacional.

Cuando asumí como Intendente de la Ciudad de Buenos Aires ya estaba aprobada y en marcha la construcción de la autopista en terrenos de la Villa 31. La obra se encontraba paralizada por la ocupación de su traza. Como Intendente decidí continuar con el programa aprobado oportunamente por el Honorable Concejo Deliberante y la administración municipal que me precedió. Cabe señalar que el programa de construcción,indemnizaciones y traslados fue aprobado por la resolución municipal 47.665/94 del 24 de junio de 1994. La misma fue elaborada por quien me precedió como Intendente Municipal, mi gran amigo, el Dr. Saúl Bouer.

El plan de continuidad de la obra se cumplió estrictamente y de acuerdo con lo programado, la Autopista a la que denominamos Arturo Illia se inauguró el 16 de mayo de 1996. El ex Presidente Carlos Menem presidió el acto, que contó con la presencia del Dr. Fernando de la Rúa.

Carlos Saúl Menem y Jorge
Carlos Saúl Menem y Jorge Bergoglio

Durante el plazo de mi mandato sólo pude completar las obras referidas a la construcción de la autopista. Al perder las elecciones para Jefe de Gobierno, no tuve las facultades para continuar con el Plan Retiro, que había sido parte de mi plataforma electoral.

Con posterioridad a la finalización de mi mandato al frente de la ciudad y durante la presidencia del Dr. Menem se presentaron los planes definitivos con las respectivas maquetas edilicias del Plan Retiro en el Salón Blanco de la Casa Rosada. El acto contó con la presencia del entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Dr. Fernando de la Rúa quien apoyó la realización de las mismas. Participé de ese acto como Ministro de Defensa de la Nación.

Lo expresado muestra la falta de sustento de las afirmaciones efectuadas en el referido artículo. Cabe entonces concluir; El Presidente Menem nunca se refirió en mi presencia a una conversación con el entonces Monseñor Jorge Bergoglio sobre la Villa 31.

No mantuve ninguna reunión con el entonces concejal Bonanata en la cual le haya transmitido que Monseñor Jorge Bergoglio le hubiera solicitado al Presidente Menem que no se trasladara la Villa 31.