México vs Estados Unidos: ¿cómo nació el famoso “Dos a Cero” que marcó para siempre la rivalidad?

Previo al nuevo enfrentamiento entre el Tri y las Barras y las Estrellas, recordamos la historia detrás del marcador que se convirtió en una frase de culto en el futbol de Concacaf

(Ilustración: Jesús Aviles)
(Ilustración: Jesús Aviles)
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La Selección Mexicana volverá a encontrarse con Estados Unidos este sábado 3 de octubre de 2026, en un nuevo capítulo de una de las rivalidades más importantes del futbol de Concacaf. El duelo se disputará a las 20:00 horas, tiempo del centro de México, en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona, como parte de la preparación del equipo dirigido por Rafael Márquez.

Pero antes de que el balón vuelva a rodar, hay una expresión que inevitablemente aparece cada vez que ambos seleccionados se encuentran: “Dos a Cero”. La frase dejó de ser simplemente la manera de decir un resultado y terminó convirtiéndose en una referencia histórica dentro de esta rivalidad.

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Aunque Estados Unidos ya había derrotado 2-0 a México en 1991 y posteriormente hubo otro resultado idéntico en un amistoso, existe un partido que suele considerarse el verdadero punto de nacimiento de la tradición: el encuentro de eliminatoria mundialista disputado el 28 de febrero de 2001 en Columbus, Ohio.

(Especial)
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Una noche helada en Columbus

Estados Unidos decidió llevar aquel partido de las eliminatorias rumbo al Mundial de Corea-Japón 2002 a Columbus, una decisión que buscaba cambiar el escenario habitual de los enfrentamientos contra México.

La temperatura era de apenas 28 grados Fahrenheit, alrededor de -2 grados Celsius, cuando ambos equipos saltaron a la cancha. El ambiente fue completamente favorable para los estadounidenses, mientras el frío se convirtió en uno de los elementos que rodearon aquella noche.

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El partido tampoco comenzó de la mejor manera para los locales. Brian McBride tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 15 después de un choque de cabezas con Rafael Márquez. Su lugar fue ocupado por Josh Wolff, quien terminaría siendo protagonista.

Josh Wolff abrió el camino

El primer gol llegó en la segunda mitad. Wolff aprovechó un pase de Clint Mathis, ganó espacio ante la salida de Jorge Campos y consiguió poner el 1-0 para Estados Unidos.

México intentó reaccionar, pero el conjunto estadounidense consiguió resistir los ataques del Tricolor. Cuando el partido parecía acercarse a su desenlace, apareció nuevamente Wolff.

En el minuto 87, el delantero consiguió superar a dos defensores mexicanos antes de enviar el balón hacia el área. Earnie Stewart apareció para conectar el remate y colocar el 2-0 definitivo.

Ese segundo gol fue mucho más que una anotación: según la propia historia publicada por U.S. Soccer, aquella noche en Columbus fue la que dio vida a la tradición del “Dos a Cero”.

El marcador comenzó a repetirse

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Lo que ocurrió después terminó de convertir aquel resultado en un fenómeno dentro de la rivalidad.

Estados Unidos volvió a imponerse 2-0 a México en Columbus durante las eliminatorias de 2005, 2009 y 2013. En el partido de 2009, incluso, los aficionados estadounidenses comenzaron a entonar el “Dos a Cero” como una forma de celebrar y recordar la superioridad reflejada en el marcador.

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Y hubo otro 2-0 que adquirió una importancia todavía mayor: los octavos de final del Mundial de 2002. En aquella ocasión, Estados Unidos derrotó a México con goles de Brian McBride y Landon Donovan, eliminó al Tricolor y avanzó a los cuartos de final.

La expresión, por tanto, comenzó a asociarse no solamente con una cifra en el marcador, sino con algunos de los episodios más dolorosos de México frente a su rival de la zona.

México también rompió la historia

La historia no quedó congelada para siempre. En 2016, México consiguió ganar 2-1 en Columbus durante las eliminatorias rumbo al Mundial de Rusia, rompiendo la racha de Estados Unidos en esa ciudad.

(Especial)
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Más recientemente, el Tricolor también ha conseguido resultados importantes frente al conjunto estadounidense. De hecho, en los cinco enfrentamientos más recientes registrados antes del nuevo amistoso, México suma dos victorias, un empate y dos derrotas.

Ahora, el sábado 3 de octubre, ambos equipos volverán a encontrarse en Arizona. La nueva generación mexicana tendrá la oportunidad de escribir otro capítulo de una rivalidad que ya tiene muchas historias, pero que todavía conserva una frase imposible de ignorar: “Dos a Cero”.

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