El día que el Clásico Nacional estuvo a punto de desaparecer: Emilio Azcárraga buscó comprar a Chivas y Jorge Vergara lo impidió

Pese a la rivalidad que hay entre ambos equipos, el empresario del sur de la capital mexicana tuvo un proyecto que pudo haber terminado con su principal enemigo en el futbol mexicano

Emilio Azcárraga Jean habría lanzado una oferta para poder adquirir al equipo de Guadalajara.
Emilio Azcárraga Jean habría lanzado una oferta para poder adquirir al equipo de Guadalajara. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La rivalidad más apasionante del futbol mexicano pudo haber cambiado de rumbo de manera drástica en el año 2002. En la actualidad, resulta inimaginable concebir al Club América distanciado del apellido Azcárraga o al Club Deportivo Guadalajara sin la impronta de la familia Vergara con Chivas.

Sin embargo, la historia de la Liga MX guardaba un pasaje poco conocido que estuvo a punto de unir a los dos colosos del balompié nacional bajo una misma estructura empresarial, un escenario que habría alterado por completo la identidad de la competición nacional.

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Jorge Vergara
El empresario fue parte fundamental para la renovación del rebaño. (Foto: Fernando Carranza/Cuartoscuro)

La crisis financiera del Rebaño Sagrado en 2002

Para comprender el origen de esta transacción fallida, es imprescindible situarse en el contexto institucional que atravesaba el Guadalajara a principios del siglo XXI. En aquel momento, la administración del equipo tapatío se encontraba bajo la tutela de Salvador Martínez Garza a través de la firma Promotora Deportiva Guadalajara.

Aunque esta etapa dio origen al famoso fenómeno futbolístico conocido como las “Súper Chivas” durante la década de 1990, los resultados deportivos no se tradujeron en una estabilidad financiera sostenible a largo plazo, habiendo conseguido únicamente un título de liga en 1997.

El verdadero quiebre ocurrió cuando los problemas económicos golpearon directamente a MexLub, una de las empresas insignia del conglomerado de Martínez Garza. El impacto en las finanzas de la compañía ahogó la continuidad de la promotora y dejó al Rebaño Sagrado en una situación de vulnerabilidad administrativa y financiera sin precedentes, obligando a buscar de forma urgente nuevos inversionistas o compradores con el capital suficiente para asumir las deudas del club.

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Jorge Vergara compró a las Chivas en 2002 (Foto: Cuartoscuro)
Jorge Vergara compró a las Chivas en 2002 (Foto: Cuartoscuro)

El interés de Emilio Azcárraga y la intervención de Jorge Vergara

Fue precisamente en medio de esa tormenta económica cuando emergió la figura de Emilio Azcárraga Jean. El propietario del Club América y máximo directivo de Grupo Televisa detectó la oportunidad de negocio e intentó adquirir la propiedad de Chivas para sumarla a su portafolio de activos deportivos.

La mera posibilidad de que el dueño del rival acérrimo tomara el control de las Chivas ponía en riesgo la esencia misma del Clásico Nacional.

Fue en ese punto crítico donde irrumpió el empresario tapatío Jorge Vergara Madrigal, dueño de la compañía Omnilife. Al percatarse de las intenciones de compra por parte de la cúpula americanista, Vergara decidió interponerse en la negociación para ofertar por el club y evitar que la institución tapatía cayera en manos de su acérrimo rival.

Primer plano de Emilio Azcárraga Jean con camisa azul claro. El fondo está desenfocado y muestra estanterías con objetos
Para Azcárraga fue una total oportunidad de hacerse de su acérrimo rival. (YouTube: TUDN)

¿Qué dijo Jorge Vergara al enterarse de la propuesta?

Años después de aquel movimiento empresarial que transformó al futbol mexicano, resurgieron detalles de las reflexiones que el propio Jorge Vergara compartió durante una conferencia en el foro TEDx Talks en febrero de 2016. Durante dicha ponencia, el empresario relató con franqueza las motivaciones personales que lo llevaron a adquirir al equipo rojiblanco en octubre de 2002:

“A Chivas yo le entro no solamente por el futbol, le entro porque un chilango americanista lo quería comprar y se me hacía aberrante solo de pensar que él fuera propietario de Chivas. En eso intervengo, le gano la partida y me quedo con el equipo con un sueño muy grande”.

Para Vergara, la idea de que la identidad del Guadalajara fuera gestionada desde Coapa vulneraba los valores fundamentales del aficionado tapatío. Al quedarse con la propiedad de la institución, el empresario impidió lo que habría sido el mayor conflicto de intereses en la historia de la Liga MX, asegurando la independencia del Rebaño Sagrado.

El fallecido dueño del rebaño se ganó el amor de su seguidores gracias a la cercanía que tuvo con el equipo y los fanáticos. (AFP PHOTO / ALFREDO ESTRELLA)
El fallecido dueño del rebaño se ganó el amor de su seguidores gracias a la cercanía que tuvo con el equipo y los fanáticos. (AFP PHOTO / ALFREDO ESTRELLA)

Un modelo de trabajo enfocado en el talento nacional

Tras asumir el control operativo y administrativo de Chivas, Jorge Vergara emprendió una reestructuración profunda en todas las áreas de la institución. Una de sus banderas principales fue la ratificación irrestricta de la tradición histórica de jugar únicamente con futbolistas mexicanos, un principio que defendió enérgicamente ante la proliferación de jugadores extranjeros y naturalizados en la liga local.

Dentro de sus metas institucionales, Vergara proyectó potenciar la cantera para formar atletas de clase mundial, un deseo que solía sintetizar con la aspiración de “tener 11 chícharos en la cancha”, en clara referencia a la proyección e impacto internacional que alcanzó Javier ‘Chicharito’ Hernández tras su consolidación en el primer equipo tapatío.

A lo largo de su gestión, el modelo impulsado por la familia Vergara devolvió la competitividad deportiva al Guadalajara, conquistando dos campeonatos de Liga MX:

  • El primero de ellos en el Torneo Apertura 2006 bajo la dirección técnica de José Manuel ‘Chepo’ de la Torre.
  • El segundo en el Torneo Clausura 2017, liderado desde el banquillo por Matías Almeyda, justo un año y tres meses después de que se realizaran las declaraciones en la conferencia mencionada.
Oswaldo Sánchez en Las Chivas
La final en el Estadio Nemesio Diez fue el punto cumbre de su estadía con los rojiblancos. (FOTO: IVÁN STEPHENS/CUARTOSCURO.COM)

El orgullo de jugar con puros mexicanos

La intervención de Jorge Vergara en 2002 no solo resolvió la urgencia económica del Guadalajara, sino que salvó la narrativa de opuestos que sostiene la pasión de la Liga MX. De haberse concretado la compra por parte de Emilio Azcárraga Jean, el Clásico Nacional habría perdido su naturaleza antagónica para convertirse en un duelo entre filiales de un mismo grupo corporativo.

Hoy en día, el legado de Jorge Vergara continúa vigente en la estructura del club a través de la presidencia de su hijo, Amaury Vergara, manteniendo viva la rivalidad deportiva frente a las Águilas del América y preservando la tradición de un equipo formado exclusivamente por futbolistas mexicanos.

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