Los retos de los vendedores ambulantes del Estadio Azteca ante el proyecto del “último kilómetro” rumbo al Mundial 2026

El comercio informal es parte de la esencia del fútbol en México. Analizamos cómo se organizan los vendedores para cumplir con las normativas FIFA sin perder su sustento

Guardar
Google icon
El proyecto del “último kilómetro” busca mejorar la experiencia de los aficionados, pero representa desafíos para el comercio informal. (Ilustración: Jesús Aviles)
El proyecto del “último kilómetro” busca mejorar la experiencia de los aficionados, pero representa desafíos para el comercio informal. (Ilustración: Jesús Aviles)

La Copa del Mundo de 2026 promete transformar la experiencia de millones de aficionados que visitarán México. Sin embargo, mientras las autoridades afinan detalles de infraestructura, movilidad y seguridad alrededor del Estadio Azteca, existe un sector que observa con atención cada anuncio: los vendedores ambulantes que durante décadas han formado parte del paisaje futbolero en Santa Úrsula.

Para muchos aficionados, acudir al Coloso de Santa Úrsula implica mucho más que presenciar un partido. La experiencia comienza desde varias calles antes de llegar al inmueble. Es ahí donde aparecen puestos de tacos, tortas, refrescos, banderas, bufandas, playeras, trompetas, máscaras y toda clase de artículos relacionados con el futbol.

PUBLICIDAD

Detrás de cada uno de esos negocios existe una economía que mueve a cientos de familias.

Una tradición que acompaña al estadio

Los vendedores ambulantes forman parte de la identidad del Estadio Azteca desde hace décadas. Cada evento importante representa una oportunidad de ingresos para comerciantes que conocen perfectamente los horarios, los flujos de personas y los puntos estratégicos para vender sus productos.

PUBLICIDAD

Muchos llegan desde la madrugada para apartar espacios, instalar mercancía y prepararse para recibir a miles de aficionados. En encuentros de alta convocatoria, como partidos de la Selección Mexicana, finales de Liga MX o conciertos masivos, las ventas pueden representar ingresos equivalentes a varios días de trabajo.

La dinámica está perfectamente organizada. Algunos comerciantes se especializan en alimentos, otros en recuerdos deportivos y otros más en servicios improvisados como estacionamiento, renta de baños o transporte hacia estaciones del Metro y Tren Ligero.

¿Qué es el “último kilómetro”?

Vendedores de mercancía a las afueras del Estadio Ciudad de México. (Crédito: Jaqueline Viedma/Infobae México)
Vendedores de mercancía a las afueras del Estadio Ciudad de México. (Crédito: Jaqueline Viedma/Infobae México)

Uno de los conceptos que ha cobrado relevancia rumbo al Mundial 2026 es el llamado “último kilómetro”. Se trata de la zona inmediata que rodea al estadio y que los aficionados recorren antes de ingresar al inmueble.

Las autoridades buscan que ese trayecto sea más seguro, ordenado y accesible para visitantes nacionales y extranjeros. Entre las medidas contempladas se encuentran mejoras en banquetas, iluminación, movilidad peatonal, señalización y control de accesos.

Sin embargo, este proyecto también genera preguntas sobre el futuro de quienes tradicionalmente ocupan esos espacios para vender productos y servicios.

El desafío de adaptarse a nuevas reglas

Una multitud de personas con camisetas de fútbol camina hacia el Estadio Azteca. En primer plano, vendedores ambulantes ofrecen productos en carritos metálicos.
Hinchas con camisetas de fútbol de diversos colores caminan animadamente hacia el Estadio Azteca en Ciudad de México, mientras vendedores ambulantes ofrecen cerveza y comida típica mexicana en carritos metálicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La FIFA suele establecer estrictos lineamientos comerciales en las zonas cercanas a los estadios mundialistas. En torneos anteriores, las áreas de exclusividad comercial han limitado la presencia de vendedores no autorizados y de productos que no pertenecen a patrocinadores oficiales.

Aunque todavía no se conocen todos los detalles operativos para México 2026, especialistas en organización de eventos consideran que el comercio informal podría enfrentar restricciones en determinados perímetros alrededor del estadio durante los días de actividad mundialista.

Para muchos comerciantes, el principal reto será encontrar mecanismos que les permitan seguir trabajando sin quedar fuera de la derrama económica que generará la llegada de miles de visitantes.

Una economía que también depende del Mundial

Vista general de una multitud de personas caminando hacia el Estadio Ciudad de México, con el logo de FIFA en una pantalla grande. Vendedores ambulantes en primer plano ofrecen comida y bebidas.
Una multitud de aficionados camina alegremente hacia el Estadio Ciudad de México, con vendedores ambulantes ofreciendo elotes y cervezas, bajo la atenta mirada de una pantalla FIFA. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La atención suele centrarse en hoteles, restaurantes y transporte, pero los vendedores ambulantes también forman parte de la cadena económica que rodea a un evento de esta magnitud.

Para numerosos comerciantes de Santa Úrsula, Coyoacán y zonas cercanas, el Mundial representa una oportunidad histórica para incrementar ingresos. La llegada de aficionados extranjeros podría elevar la demanda de alimentos, recuerdos y artículos relacionados con la Selección Mexicana.

No obstante, el desafío será encontrar un equilibrio entre la imagen internacional que busca proyectar la ciudad y la realidad de cientos de trabajadores que han acompañado la historia del Estadio Azteca durante generaciones.

Las siete rutas del “Último Kilómetro” que cambiarán la llegada al Azteca

Ilustración de mapa simplificado del Estadio Azteca y sus alrededores con vías bloqueadas por conos naranjas y señales de prohibido el paso. Incluye logos de CDMX y SSC.
Un mapa plano ilustra los cierres viales con conos y vallas alrededor del Estadio Azteca, mostrando las calles afectadas y logos del Gobierno de la CDMX y la SSC para informar a los ciudadanos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Como parte de los preparativos para la Copa del Mundo de 2026, el Gobierno de la Ciudad de México diseñó un esquema de movilidad conocido como “Último Kilómetro”, una estrategia que busca que los aficionados recorran a pie el tramo final hacia el Estadio Azteca mediante corredores peatonales conectados con el transporte público. Las autoridades han señalado que durante los partidos mundialistas el acceso vehicular estará severamente restringido en la zona.

El plan contempla siete rutas oficiales para llegar caminando al inmueble desde distintos puntos de conexión con el Metro, Tren Ligero, trolebuses, RTP y zonas de ascenso y descenso de pasajeros. Estas rutas son: Santa Úrsula, Parque Cantera, Avenida Estadio Azteca, Periférico y Renato Leduc, Periférico y Calzada de Tlalpan, Paseo Acoxpa y Calzada de Tlalpan.

La ruta de Santa Úrsula atravesará diversas calles de la colonia hasta conectar con el Circuito Estadio Azteca. Por su parte, Parque Cantera permitirá el acceso desde Avenida del Imán. Los aficionados que lleguen desde Huipulco podrán utilizar los corredores de Periférico-Renato Leduc y Periférico-Calzada de Tlalpan, mientras que quienes arriben por El Vergel tendrán un trayecto peatonal directo hacia el estadio.

(mexicocity.cdmx.gob.mx)
(mexicocity.cdmx.gob.mx)

Además, el Gobierno capitalino anunció servicios especiales desde Metro Tasqueña, CETRAM Huipulco, Campo Marte, Parque Ecológico Xochimilco y Six Flags para acercar a los aficionados a los accesos peatonales del estadio. También operará un servicio expreso del Tren Ligero entre Tasqueña y la estación Estadio Azteca durante los eventos mundialistas.

Precisamente en estos corredores peatonales es donde tradicionalmente se instala buena parte del comercio ambulante que rodea al inmueble. Por ello, la reorganización del espacio público y las medidas de seguridad que acompañarán al “Último Kilómetro” representan uno de los principales desafíos para cientos de vendedores que dependen de la actividad generada por cada partido en el Coloso de Santa Úrsula.

Este apartado le da un enfoque mucho más periodístico y aterrizado al tema del Mundial 2026, porque conecta directamente las nuevas rutas de acceso con el futuro de los comerciantes que históricamente trabajan alrededor del estadio.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD