Un impulso integral para estudiantes de Sonora: formación, mentoría y futuro profesional

El Programa de Excelencia El Valor de Educar (PEEVE) en Sonora evidencia la importancia de la formación integral, la mentoría y la participación activa de estudiantes, familias y docentes

Varias personas jóvenes sentadas en filas de sillas en un salón mirando hacia la derecha.
(Imagen Ilustrativa Infobae)
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Cada año, miles de jóvenes en México enfrentan la misma encrucijada: quieren seguir estudiando, tienen el talento y la voluntad, pero los recursos y las oportunidades no siempre alcanzan.

En Sonora, esa realidad tiene un peso particular. La entidad concentra una de las poblaciones estudiantiles más dinámicas del noroeste del país, con jóvenes que aspiran a carreras técnicas y universitarias, que sueñan con contribuir a sus comunidades y que necesitan algo más que una beca para lograrlo.

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El 8 de septiembre de 2026, en Ciudad Obregón, quinientos estudiantes del sur de Sonora y sus familias se reunieron para celebrar un momento que muchos de ellos llevan meses esperando: su incorporación a la generación 2026-2027 de El Valor de Educar, el Programa de Excelencia de Constellation Brands conocido como PEEVE, que en su sexta edición alcanza un hito histórico para la entidad.

Sonora, la entidad con mayor concentración de beneficiarios en el país

El Valor de Educar celebró en Ciudad Obregón la incorporación de 505 estudiantes sonorenses a su sexta generación, consolidando a la entidad como referente nacional en continuidad educativa y desarrollo comunitario.

Los números de esta edición cuentan una historia de interés creciente y selección rigurosa. La convocatoria 2026-2027 recibió 1.066 solicitudes de jóvenes sonorenses, de las cuales 505 fueron seleccionadas, la cifra más alta entre todas las entidades participantes a nivel nacional. Sonora representa 33,8% del total de beneficiarios del programa en el país, con una tasa de selección del 47,4%, por encima del promedio general.

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De los 505 seleccionados, 262 son estudiantes renovantes, es decir, jóvenes que ya forman parte del programa y que eligieron continuar. Esa cifra, equivalente al 51,9% de los beneficiarios sonorenses, habla de algo que los datos por sí solos no siempre revelan: la experiencia dentro del programa genera un vínculo que los estudiantes quieren sostener.

Con esta generación, PEEVE acumula ya 3.000 jóvenes beneficiados en Sonora desde su inicio. Los 505 seleccionados estudian en alguna de las nueve instituciones educativas que participan en el programa en la entidad: CECYTES-EMSAD Sonora, Conalep Sonora, ITESCA, ITSON, ITVY, ULSA, UNISON, UTE y UTS. Del total, 43,2% cursa Educación Media Superior y 56,8% Educación Superior. En cuanto a género, 47% son mujeres y 53% hombres.

Más que una beca: un acompañamiento que transforma trayectorias

Lo que distingue a PEEVE de otros apoyos educativos no es únicamente el componente económico, sino la arquitectura de acompañamiento que rodea a cada estudiante a lo largo de su ciclo escolar. El programa integra mentorías, orientación vocacional, desarrollo humano, liderazgo, preparación para el empleo y apoyos para cuotas escolares y manutención. Dependiendo de la etapa académica, los beneficiarios también pueden acceder a fondos para titulación o arranque profesional.

En la ceremonia del 8 de septiembre, Nina Mayagoitia García, vicepresidenta de comunicación y responsabilidad social de Constellation Brands, describió el significado de llegar a esta sexta edición con palabras que reflejan el espíritu del programa:

“Escuchar los testimonios de jóvenes, de padres de familia, de los beneficios que han obtenido, es una satisfacción y un orgullo casi indescriptible. Saber que el diseño del programa está realmente sirviendo para lo que fue creado, que esta idea de poder servir a los jóvenes en mayor nivel de vulnerabilidad realmente está surtiendo el efecto que habíamos diseñado que sucediera”, explicó Mayagoitia García.

Estudiantes de Sonora celebran su ingreso a El Valor de Educar durante la ceremonia en Ciudad Obregón.Beneficiarios de El Valor de Educar comparten sus expectativas al integrarse al programa de excelencia.
Familias acompañan a los seleccionados de El Valor de Educar en su camino hacia la educación superior. (Infobae México)
Familias acompañan a los seleccionados de El Valor de Educar en su camino hacia la educación superior. (Infobae México)

La vicepresidenta también subrayó el carácter colectivo del modelo, que ella describe como una red y un trampolín al mismo tiempo: “Creemos que esta idea de ir sumando los esfuerzos de cada uno de estos actores no solamente sostiene, realmente impulsa a estos talentos a que alcancen aquello que están buscando. Esto es un impulso, no es un soporte”.

Para los estudiantes, esa diferencia se siente desde adentro. Valeria Sosa Ramírez, estudiante de Químico y Biólogo Clínico en la Universidad de Sonora campus Cajeme, recibió su reconocimiento como nueva integrante del programa con una mezcla de emoción y alivio:

“Es un gran apoyo poder quitarle ese peso a mis papás de la colegiatura, pero no sólo es eso, tengo amigos que ya forman parte del programa y me han dicho que los talleres y cursos ayudan mucho a fortalecer el currículum para poder salir a la vida profesional. Siempre me ha gustado involucrarme y ayudar, y siento que el programa me da más oportunidades para hacerlo”, compartió Sosa Ramírez.

Liderazgo, inteligencia artificial y el futuro que ya llegó

Uno de los ejes que PEEVE ha incorporado con mayor fuerza en esta edición es la preparación de los estudiantes para un mercado laboral en transformación. La inteligencia artificial, la innovación y las nuevas tecnologías están redefiniendo la manera en que se aprende, se trabaja y se resuelven problemas, y el programa busca que sus beneficiarios lleguen a ese escenario con herramientas concretas.

Estudiantes de Sonora celebran su ingreso a El Valor de Educar durante la ceremonia en Ciudad Obregón.Beneficiarios de El Valor de Educar comparten sus expectativas al integrarse al programa de excelencia.
Familias acompañan a los seleccionados de El Valor de Educar en su camino hacia la educación superior. (Infobae México)
Estudiantes de Sonora celebran su ingreso a El Valor de Educar durante la ceremonia en Ciudad Obregón. (Infobae México)

Esa preparación para el futuro tiene un rostro concreto en la experiencia de Gerardo Miguel Moroyoqui Magallanes, estudiante de Biología que lleva varios ciclos dentro del programa y que encontró en él una oportunidad de crecer en dimensiones que la escuela sola no siempre cubre:

“Para mí, Constellation Brands es como una familia. La experiencia me ha dado liderazgo y la oportunidad de apoyar a otros jóvenes. Hay un taller muy específico que me marcó: el Rally Académico. Tienes que investigar las carreras que ha tenido tu familia, hasta dónde han estudiado. Eso me dio mucha felicidad, porque algunos de mis familiares sí pudieron terminar una carrera, y eso me da la base y la fuerza de seguir adelante”, compartió Moroyoqui Magallanes.

La Ruta a la Excelencia, modelo central de PEEVE, establece objetivos de desarrollo académico y personal que fortalecen capacidades como la autonomía, el liderazgo y la preparación profesional. A través de cursos, talleres, conferencias, proyectos de emprendimiento y experiencias de inmersión laboral, los estudiantes construyen un perfil que les permite responder con mayor solidez a los desafíos del entorno laboral y comunitario.

En cada paso, el programa reconoce el mérito y la diversidad de trayectorias, adaptando sus componentes a los retos actuales de la educación: la integración de la inteligencia artificial, la innovación y la empleabilidad como condiciones para la competitividad y el desarrollo regional.

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