¿Cuándo se pone el arbolito de Navidad en México? Esta es la fecha que marca la tradición

Este símbolo de las fiestas decembrinas llegó en el siglo XIX con las familias alemanas establecidas en el país

Un hombre, dos mujeres y dos niños con ropa antigua rodean un árbol de Navidad iluminado con velas en una amplia estancia con patio
Una familia vestida con trajes de época se reúne en un salón elegante alrededor de un árbol de Navidad decorado con velas y juguetes antiguos.
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En septiembre todavía faltan semanas para sacar las esferas, pero quienes disfrutan planear la decoración navideña ya tienen una pregunta en mente: ¿Cuándo toca poner el árbol de Navidad en México?

Una de las fechas más conocidas es el 8 de diciembre, día de la Inmaculada Concepción en el calendario católico. Algunas familias aprovechan esa celebración para armar el arbolito y comenzar los preparativos de Navidad. En 2026 caerá en martes.

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También hay quienes prefieren colocarlo al inicio del Adviento, el periodo de preparación para la Navidad. Este año comienza el domingo 29 de noviembre. Así que, si buscas una fecha para encender las luces antes de que llegue diciembre, esa puede ser tu señal.

Entonces, ¿cuál es la fecha correcta para poner el árbol de Navidad?

Si en casa acostumbran decorar siguiendo la celebración de la Inmaculada Concepción, pueden reservar la tarde del martes 8 de diciembre de 2026 para colocar el árbol. Es una fecha fácil de recordar y deja poco más de dos semanas para disfrutarlo antes de Nochebuena.

Si la familia relaciona los adornos con el inicio del Adviento, el domingo 29 de noviembre puede resultar más cómodo: hay tiempo para desenredar las luces, buscar esa esfera que siempre se pierde y decorar sin las prisas de un día entre semana.

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¿Y si quieres ponerlo desde antes? También puedes hacerlo. No hay una regla universal que obligue a instalar el árbol un día específico. Las fechas religiosas sirven como referencia para quienes siguen esas tradiciones; otras personas eligen el primer fin de semana libre, el inicio de diciembre o el día en que toda la familia puede reunirse.

En México, además, el árbol suele compartir espacio con el nacimiento, las luces y otros adornos de temporada. Cada hogar decide cómo combinar esas costumbres. La fecha ideal, al final, es aquella que permita disfrutar la preparación tanto como el resultado.

¿Cómo llegó el arbolito de Navidad a México?

Aunque hoy parece imposible imaginar diciembre sin árboles iluminados en casas y plazas, el arbolito de Navidad llegó a México en el siglo XIX. Una de las explicaciones históricas apunta a las familias alemanas establecidas en el país, que conservaron la costumbre de decorar un árbol durante las fiestas.

Una referencia de aquella época aparece en una carta del teniente austriaco Ernst Pitner. Durante su cautiverio en Monterrey, tras combatir en la Segunda Intervención francesa, contó que había pasado las fiestas de 1866 con familias alemanas de la ciudad y que incluso habían tenido un árbol navideño. Su relato muestra que la tradición ya estaba presente en algunos hogares, aunque aún no era una costumbre extendida.

El árbol también se asocia con Maximiliano de Habsburgo y Carlota, quienes adornaron uno en el Castillo de Chapultepec. La novedad llamó la atención de personas de la alta sociedad. Sin embargo, después de la caída del Segundo Imperio, aquella moda perdió fuerza durante un tiempo.

Otro episodio ocurrió en 1878: el general Miguel Negrete colocó un árbol decorado en su casa para una celebración. La prensa describió un pino con luces y numerosos juguetes para los invitados. Esa imagen ayudó a despertar de nuevo la curiosidad por el arbolito, que con los años pasó de unos cuantos salones a muchos más hogares mexicanos.

Datos curiosos del árbol de Navidad

Detrás de las luces y los adornos hay detalles que cuentan cómo ha cambiado esta tradición:

  • Las primeras luces eran velas. Antes de las series eléctricas, los árboles se adornaban con pequeñas velas, según recuerda Relatos e Historias en México.
  • En México convivió con el nacimiento. El arbolito llamó la atención en el siglo XIX, cuando el nacimiento ya tenía un lugar destacado en las celebraciones decembrinas.
  • Un árbol podía repartir regalos. El que instaló Miguel Negrete en 1878 llevaba alrededor de 250 juguetes; los invitados recibían uno mediante números repartidos previamente.
  • Su llegada no se reduce a una sola casa ni a un solo día. Las referencias a familias alemanas, al Castillo de Chapultepec y a la celebración de Negrete muestran distintas etapas de su difusión en México.

Ya sea que lo coloques el 29 de noviembre, el 8 de diciembre o cuando todos puedan ayudar a decorar, el árbol tiene una virtud que ninguna fecha cambia: convertir una tarde cualquiera en el comienzo de la Navidad en casa.

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