Falta de dinero hizo que al menos un menor se acostara con hambre en 730 mil hogares de México: Inegi

En casi uno de cada cinco hogares con restricciones alimentarias y presencia de menores de edad, alguna niña, niño o adolescente se fue a dormir con hambre en los últimos tres meses

Ilustración en acuarela de cuatro personas comiendo en una mesa, con un mapa de México y gráficas de barras en el fondo.
Una ilustración conceptual aborda la reducción de porciones y la pérdida de variedad en la alimentación familiar en México sobre un fondo con datos del INEGI. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Alrededor de 730 mil hogares en México reportaron que al menos una persona menor de 18 años se acostó con hambre debido a la falta de dinero o recursos para comprar alimentos, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Intercensal (EIC) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

La estimación se desprende de un universo de 3.8 millones de hogares donde se registró alguna limitación en el acceso a los alimentos o alguna restricción alimentaria entre personas adultas y en los que vivía al menos una persona menor de edad. De ese conjunto, 19.2% señaló que alguna niña, niño o adolescente se acostó con hambre en los tres meses previos a la entrevista.

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Menos variedad, menores porciones y comidas omitidas

Un niño y una niña sentados a una mesa de madera observan un plato de barro con pedazos de pan y tortillas.
Dos niños mexicanos en un hogar modesto observan un plato con porciones reducidas de pan y tortillas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El reporte muestra que la carencia alimentaria en hogares con niñas, niños y adolescentes no se limita a episodios extremos de hambre. Con frecuencia, comienza con el deterioro de la calidad y cantidad de los alimentos disponibles.

Entre los 3.8 millones de hogares donde hubo restricciones alimentarias y residía al menos una persona menor de edad, 55.1% reportó que las y los menores tuvieron una dieta basada en muy poca variedad de alimentos.

Esto equivale a cerca de 2.1 millones de hogares en los que la alimentación infantil perdió diversidad, una condición que puede traducirse en menor consumo de proteínas, frutas, verduras y otros productos esenciales.

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Además, 37.7% de esos hogares indicó que las personas menores de edad comieron menos de lo que debían consumir por falta de dinero o recursos. En términos aproximados, se trata de 1.4 millones de hogares.

Infografía con texto, un mapa de México, datos estadísticos e ilustraciones de personas, platos de comida y un reloj.
Una infografía detalla datos de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI sobre el impacto de la falta de recursos en la alimentación de los hogares en México. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otro 36.9% señaló que se redujo la cantidad servida en las comidas de niñas, niños o adolescentes, es decir, alrededor de 1.4 millones de hogares. Esta reducción de porciones refleja una estrategia de sobrevivencia doméstica frente a presupuestos insuficientes: las familias ajustan el tamaño de los platillos, sustituyen alimentos o distribuyen de forma limitada lo disponible.

Los indicadores más severos también alcanzan proporciones relevantes. En los hogares con restricciones alimentarias y presencia de menores:

  • 19.9% reportó que alguna persona menor de edad sintió hambre, pero no comió.
  • 19.2% informó que alguna niña, niño o adolescente se acostó con hambre.
  • 17.4% señaló que algún menor comió solo una vez al día o dejó de comer durante todo un día.

La inseguridad alimentaria también impacta a las personas adultas

La encuesta retrata un problema que atraviesa al conjunto de los hogares y no únicamente a la población infantil. Durante los tres meses previos al levantamiento, 6.5% de los hogares del país experimentó alguna situación de restricción en el acceso a la alimentación por falta de dinero o recursos.

Una mujer sentada frente a una mesa de madera con una lámpara encendida y un plato con una quesadilla y frijoles negros.
Una madre mexicana permanece sentada junto a un plato de comida sobre la mesa de su vivienda, en un contexto de dificultades económicas familiares. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre los hogares con personas adultas, el INEGI identificó que:

  • 16.0% tuvo una alimentación basada en muy poca variedad de productos.
  • 11.5% reportó que alguna persona comió menos de lo que consideraba necesario.
  • 7.1% indicó que alguien dejó de desayunar, comer o cenar por falta de recursos.

Dentro de los hogares donde se registró alguna restricción alimentaria, 31.0% reportó que alguna persona adulta sintió hambre pero no comió. Asimismo, 27.9% manifestó que algún integrante adulto comió una sola vez al día o dejó de comer durante todo un día.

La Encuesta Intercensal fue levantada entre el 6 de octubre y el 14 de noviembre de 2025, con información referida al 15 de octubre de ese año. Para el apartado de alimentación, el INEGI preguntó por las experiencias ocurridas durante los tres meses anteriores a la entrevista y vinculadas específicamente con la falta de dinero o recursos.

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