Ejercicios de pierna en casa: movimientos sencillos para conservar la firmeza del tren inferior después de los 40

La pérdida de masa muscular comienza a los 40 años y avanza cada década, por lo que instituciones de salud recomiendan hacer ejercicio constantemente

Mujer con ropa deportiva negra ejecuta una extensión de pierna sentada en una silla en una sala de estar.
La sarcopenia inicia de forma gradual en la mediana edad y avanza con el paso de los años. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La sarcopenia, la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular, comienza a manifestarse desde los 40 años y se acelera después de los 60, según la Clínica Cleveland.

El entrenamiento de fuerza en las piernas, aplicado con constancia y sin necesidad de equipo, funciona como la herramienta más efectiva para frenar ese deterioro y mantener la movilidad en la vida diaria.

PUBLICIDAD

A partir de los 50 años, la masa muscular disminuye entre 1% y 2% cada año, y desde los 65 la fuerza muscular cae entre 1.5% y 3% anualmente, de acuerdo con un análisis publicado en la revista Endocrinología, Diabetes y Nutrición.

Las caídas representan una de las principales causas de pérdida de autonomía. (YoTube/@DeporteUNAMDGDU)

Sin embargo, el músculo responde al entrenamiento de fuerza sin importar la edad en la que se comience.

La Organización Mundial de la Salud fija dos sesiones semanales como mínimo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los adultos de 18 a 64 años realicen actividades de fortalecimiento muscular que involucren los grandes grupos musculares al menos dos días por semana.

Esto se suma a 150 minutos de actividad aeróbica moderada, o 75 minutos de actividad vigorosa, cada semana.

Hombre de mediana edad en camiseta gris y pantalones deportivos grises, de pie sobre una pierna con los brazos extendidos en un salón con sofás, mesa y estanterías.
La Organización Mundial de la Salud sugiere fortalecer los grandes grupos musculares dos veces por semana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para los mayores de 65 años, la recomendación crece: además del fortalecimiento, deben incorporar actividad que enfatice el equilibrio y la fuerza a intensidad moderada o mayor, en 3 o más días por semana.

PUBLICIDAD

El objetivo es prevenir caídas, una de las principales causas de pérdida de autonomía en la vejez.

Sentadillas, extensiones y elevaciones de talón sin salir de casa

La Clínica Cleveland detalla ejercicios de pierna que no requieren equipo ni membresía de gimnasio.

La sentadilla con peso corporal es el punto de partida: de pie, con los pies al ancho de los hombros, se doblan las rodillas manteniendo el peso en los talones, se baja el cuerpo y se regresa a la posición inicial.

La extensión de pierna sentado trabaja el cuádriceps sin levantarse de una silla: con la espalda recta, se levanta una pierna hasta quedar paralela al piso, se sostiene un momento y se baja con control.

Una mujer de tercera edad con cabello gris y ropa azul claro practica pilates sentada en una silla de madera, levantando una pierna, en un salón luminoso.
La extensión de pierna sentado se realiza desde una silla y fortalece el cuádriceps. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se puede aumentar la dificultad agregando pesas ligeras en el tobillo.

La elevación de talones fortalece la pantorrilla. De pie o sentado, se levantan los talones del piso manteniendo los dedos apoyados, se sostiene la posición y se baja despacio.

El step-up, o subida de escalón, consiste en pisar por completo un banco firme o el primer escalón de la casa con un pie, empujar el cuerpo hacia arriba hasta quedar de pie sobre esa superficie y después bajar con control a la posición inicial.

Mujer vestida con ropa deportiva azul y negra realiza ejercicio con un pie sobre un banco step en un salón amueblado.
El step-up o subida de escalón trabaja cuádriceps y glúteo con un banco o escalón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El movimiento trabaja el cuádriceps en el impulso hacia arriba y el glúteo en la estabilización de la cadera durante todo el recorrido. Se recomienda completar una serie con una pierna antes de repetir el ejercicio con la otra.

Dos movimientos simples para fortalecer cadera y glúteo

La Clínica Cleveland incluye también ejercicios enfocados en la cadera y el glúteo, músculos que sostienen la estabilidad al caminar.

El clamshell se hace acostado de lado, con las rodillas dobladas: se levanta la rodilla superior manteniendo los talones juntos, en un movimiento similar al de una almeja al abrirse.

Una mujer recostada de lado sobre una colchoneta flexiona las piernas en una sala con plantas y un sofá.
El clamshell se realiza acostado de lado y fortalece la cadera. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mayo Clinic recomienda priorizar movimientos multiarticulares

La Clínica Mayo señala que el entrenamiento de fuerza puede desarrollarse en casa con el propio peso corporal, sin necesidad de pesas ni máquinas.

Entre los ejercicios que menciona están la sentadilla, la zancada y la plancha, movimientos que involucran varias articulaciones a la vez.

Piernas de una persona caminando sobre un sendero de tierra, con una representación translúcida de la articulación de la rodilla y puntos de luz.
Estos movimientos replican acciones cotidianas como levantarse de un sillón. (Imagen Ilustrativa Infobae)

“Dependiendo de los niveles previos de actividad, se puede seguir desarrollando músculo hasta los 80 años y más”, afirma Andrew R. Jagim, doctor en fisiología del ejercicio, en un artículo publicado por Mayo Clinic Press.

El especialista destaca la sentadilla y el sit-to-stand —sentarse y levantarse de una silla sin apoyo— como ejercicios funcionales que replican movimientos cotidianos, como salir de un sillón o del auto sin ayuda.

La institución recomienda hacer una serie de 12 a 15 repeticiones por ejercicio, con una intensidad que fatigue el músculo hacia el final de esa serie.

Hombre de unos 40 años con camiseta azul y pantalones grises estirando los brazos a los lados con las palmas hacia adelante, sobre una esterilla de yoga.
Exhalar en la fase de esfuerzo y respirar sin contener el aire mejora la técnica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Entre sesiones que trabajen el mismo grupo muscular debe pasar al menos un día completo de descanso.

La técnica evita lesiones más que la cantidad de repeticiones

Antes de iniciar cualquier rutina, la Clínica Mayo aconseja un calentamiento de 5 a 10 minutos con caminata rápida u otra actividad aeróbica ligera.

Durante el ejercicio, la respiración no debe contenerse: se exhala en la fase de esfuerzo y se inhala en la fase de descanso del movimiento.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El calentamiento previo reduce el riesgo de lesiones durante el ejercicio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Si un ejercicio provoca dolor, la instrucción es detenerse de inmediato y probar de nuevo días después con menor intensidad o menos repeticiones.

La fatiga muscular es normal en el entrenamiento; el dolor articular agudo no lo es y funciona como señal de alerta, de acuerdo con la institución.

La proteína natural complementa el trabajo de fuerza en las piernas

El ejercicio solo no basta para frenar la pérdida muscular. La Clínica Cleveland recomienda aumentar la ingesta de proteína como parte del tratamiento contra la sarcopenia, con una meta de entre 20 y 35 gramos por comida.

Fuentes como pescado, huevo, yogur griego, pollo y legumbres aportan los aminoácidos necesarios para la reparación muscular después de cada sesión de ejercicio.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La Clínica Cleveland recomienda entre 20 y 35 gramos de proteína por comida. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La recomendación aplica tanto a quienes ya presentan pérdida muscular como a quienes buscan prevenirla.

Distribuir la proteína a lo largo del día, en lugar de concentrarla en una sola comida, favorece mejor la síntesis muscular. Esto resulta relevante para personas mayores de 40 años que inician un programa de fuerza sin haber entrenado antes.

El equilibrio y la potencia se entrenan aparte de la fuerza

La fuerza no es la única capacidad que declina con la edad. La potencia —la capacidad de generar fuerza con rapidez, como al levantarse deprisa de una silla— disminuye más rápido que la fuerza pura y resulta clave para evitar una caída.

Ejercicios como pararse sobre una sola pierna cerca de un apoyo, caminar apoyando talón y punta de forma consecutiva, o practicar tai chi, ayudan a mantener el equilibrio.

Hombre mayor con barba blanca, vistiendo chándal azul y gris, de pie con los pies juntos y brazos extendidos, haciendo equilibrio frente a una silla de madera.
Caminar apoyando talón y punta de forma consecutiva fortalece la estabilidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Estos movimientos se recomiendan como complemento, no como sustituto, del entrenamiento de fuerza en las piernas.

Los pasos laterales y la marcha suave también entran en esta categoría. Ninguno requiere equipo especializado ni espacio amplio, por lo que pueden practicarse en cualquier habitación de la casa.

La progresión gradual evita el estancamiento

La institución recomienda elegir una versión del ejercicio que fatigue el músculo entre las 12 y 15 repeticiones.

Persona descalza con camiseta sin mangas y leggings realiza un ejercicio de pierna, apoyada en el marco de una puerta en un salón con plantas y suelo de madera.
Pararse sobre una sola pierna cerca de una estructura ayuda a mejorar el equilibrio. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cuando ese número de repeticiones se completa con facilidad, la Clínica Mayo indica aumentar gradualmente la resistencia del ejercicio para seguir viendo resultados.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD