Vapeadores ganan terreno entre adolescentes pese la prohibición en México: estos son los riesgos de su consumo

Aunque estos artículos enfrentan restricciones en México, sus sabores llamativos y las estrategias de marketing favorecen su atractivo entre los jóvenes

Vapeadores en México. EFE/EPA/TOLGA AKMEN
Vapeadores en México. EFE/EPA/TOLGA AKMEN
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El consumo de vapeadores y otros productos emergentes de tabaco y nicotina continúa siendo un tema de preocupación entre adolescentes de 12 a 17 años, debido a su atractivo y a la posibilidad de que se conviertan en una puerta de entrada al tabaquismo convencional.

Aunque estos artículos enfrentan restricciones en México, sus sabores llamativos y las estrategias de marketing dirigidas a captar la atención de los jóvenes favorecen su atractivo entre este sector de la población.

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La académica del Departamento de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la UNAM, Guadalupe Ponciano Rodríguez, consideró que su uso entre menores puede ser un indicador de que posteriormente terminarán fumando cigarros tradicionales.

Riesgos de consumo de vapeadores en adolescentes

Uno de los principales señalamientos alrededor de estos dispositivos es su posible relación con el inicio del consumo de cigarrillos convencionales. De acuerdo con la especialista, los productos emergentes de tabaco y nicotina pueden funcionar como el inicio al tabaquismo tradicional.

El riesgo cobra relevancia debido a que su uso ocurre desde edades tempranas. La población de 12 a 17 años puede encontrarse expuesta a productos diseñados para resultar atractivos mediante diferentes sabores y una promoción considerada agresiva.

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En este contexto, la presencia de vapeadores entre jóvenes plantea un desafío para las acciones encaminadas a prevenir el consumo de tabaco. Identificar los factores que hacen atractivos estos artículos permite dimensionar por qué continúan llamando la atención de los adolescentes, pese a las restricciones existentes en México.

Prohibición de este producto en México

La prohibición constitucional de vapeadores en México ha fortalecido el mercado negro, el contrabando y la evasión fiscal, mientras parte de los consumidores regresó al tabaco tradicional, de acuerdo con organizaciones civiles.

La asociación México y el Mundo Vapeando calculó que cerca de tres millones de personas continúan usando dispositivos electrónicos en el país pese a las restricciones impulsadas por el gobierno federal. La diferencia, según sus integrantes, es que la comercialización se desplazó a redes informales sin vigilancia sanitaria ni controles de calidad.

Juan José Cirión Lee, presidente de México y el Mundo Vapeando, describió el escenario como “la tormenta perfecta” para el tabaquismo y el comercio ilegal. La agrupación sostiene que la prohibición no eliminó el consumo, sino que modificó la forma en que los usuarios acceden a los productos.

“Antes de la prohibición constitucional existían establecimientos que operaban mediante amparos y comercializaban productos importados bajo ciertas normas de calidad. Hoy todo ocurre en la clandestinidad”, señaló el activista.

Infografía con datos sobre vapeadores, una ilustración de un joven vapeando en la calle y recuadros explicativos con varios iconos.
Datos de organizaciones civiles señalan que tres millones de personas consumen vapeadores en México, un mercado desplazado hacia la informalidad tras su prohibición. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Venta clandestina elimina los controles de edad

La falta de un marco regulatorio también ha facilitado que adolescentes y jóvenes consigan vapeadores en mercados clandestinos, sin mecanismos para verificar la edad de los compradores, según la organización civil.

Asimismo, advirtió que el comercio ilegal no sólo impide revisar la calidad de los dispositivos y líquidos, sino que coloca su distribución en circuitos vinculados al contrabando. Esa condición favorece a redes del crimen organizado en lugar de reducir la disponibilidad de los artículos.

El endurecimiento de las restricciones también cerró la vía de recaudación por importaciones: IVA e Impuesto Especial sobre Producción y Servicios, conocido como IEPS, por lo que productos que circulan fuera de canales formales no generan esos ingresos fiscales.

En 2022, legisladores de Movimiento Ciudadano estimaron que una regulación formal podría aportar hasta 13 mil millones de pesos en ingresos fiscales. De ese total, alrededor de 4 mil millones de pesos podrían destinarse a estados y municipios.

Tres de cada seis usuarios habrían vuelto al cigarro

Antes de la prohibición, seis de cada 10 usuarios recurrían a los dispositivos como alternativa para abandonar el cigarro convencional, pero la dificultad para conseguirlos mediante vías seguras ha llevado a una parte de ellos a retomar el consumo de tabaco.

El presidente de México y el Mundo Vapeando sostuvo que tres de esas seis personas volvieron a fumar cigarros tradicionales. Para la agrupación, ese cambio representa un retroceso frente a las estrategias de reducción de daños que otros países han adoptado.

Reino Unido y Francia promovieron el uso regulado de vapeadores para disminuir el consumo de cigarro convencional. Suecia y Japón, de acuerdo con los activistas, han registrado reducciones en tabaquismo asociadas al empleo de estos dispositivos.

En América Latina, Chile aprobó recientemente un marco legal para regular su venta y utilización. Argentina, por su parte, eliminó restricciones sobre estos productos durante 2026.

En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos autorizó nuevamente algunos dispositivos y sabores. Legisladores de ese país han sostenido que el mayor riesgo proviene del comercio ilícito, no de los mercados regulados.

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