Por qué las “garnachas mexicanas” para el 15 de septiembre pueden ser un platillo nutritivo además de delicioso

Este platillo nacional no es de bajo contenido nutricional como muchas personas creen

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Delicias gastronómicas de México presentadas en un festín de colores y sabores tradicionales. Foto: Max Alonso/Infobae México
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Los tlacoyos, sopes, y demás antojitos que dominan las mesas mexicanas durante las Fiestas Patrias combinan ingredientes con un perfil nutricional que especialistas describen como cercano a un “superalimento”.

El maíz, el frijol, el chile y el aguacate forman parte de este grupo de productos reconocidos por su aporte de fibra, proteína vegetal y antioxidantes.

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La combinación de cereales y leguminosas, presente en tlacoyos y sopes, permite obtener una proteína vegetal de mejor calidad nutricional. El frijol aporta lisina, un aminoácido que el maíz tiene en poca cantidad, mientras el segundo suma otros aminoácidos esenciales que logran una complementariedad similar a la proteína de origen animal.

La nixtamalización mejora la disponibilidad de calcio en el maíz

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La gastronomía mexicana no era solo rica, también saludable. Foto: Max Alonso/Infobae México

El proceso de nixtamalización, que consiste en cocer el grano de maíz con cal, incrementa la disponibilidad de calcio y mejora la absorción de vitamina B3, según especialistas en ingeniería de alimentos de la Universidad Iberoamericana. Esta técnica ancestral también aporta flexibilidad a la masa utilizada en tortillas, tlacoyos y sopes.

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El Instituto Nacional de Salud Pública señala que la nixtamalización facilita además la absorción de otros minerales presentes en el grano. El maíz aporta energía de manera gradual gracias a sus carbohidratos complejos, además de fibra dietética que contribuye a la salud digestiva y previene el estreñimiento.

Las variantes de maíz azul suman un beneficio adicional: contienen antocianinas, compuestos antioxidantes responsables de su color característico. Estos elementos se suman al valor nutricional de tortillas y garnachas elaboradas con esta variedad.

El frijol aporta hasta 28% de proteína vegetal y fibra

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La nixtamalización es un proceso único en el mundo. Foto: Max Alonso/Infobae México

El frijol representa una de las fuentes de proteína vegetal más completas dentro de la dieta mexicana, con un aporte que oscila entre 20% y 28%, además de fibra, hierro, zinc, magnesio y compuestos antioxidantes. Su contenido de fibra varía entre 14 y 19 gramos por cada 100 gramos consumidos.

Para maximizar estos beneficios y reducir molestias digestivas, especialistas recomiendan remojar los frijoles varias horas antes de cocerlos y desechar esa agua. Este proceso elimina antinutrientes y compuestos fermentables, lo que mejora la digestibilidad del alimento y reduce la producción de gases.

El frijol también es fuente considerable de calcio, fósforo, tiamina, niacina y ácido fólico. La calidad de su proteína, una vez cocido, puede llegar a representar hasta el 70% comparada con una proteína de origen animal, a la que se le asigna el 100% como referencia.

El chile aporta vitamina C y compuestos con propiedades antiinflamatorias

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El chile de muchos de los platillos mexicanos también tiene nutrientes. Foto: Max Alonso/Infobae México

Los chiles frescos son una fuente considerable de vitamina C, además de hierro y potasio, minerales esenciales para el funcionamiento del organismo. La capsaicina, responsable de su sabor picante, estimula la membrana mucosa del estómago e incrementa la secreción salival.

Este compuesto también favorece las contracciones intestinales que ayudan al avance del alimento durante la digestión, lo que estimula el apetito de forma natural. Existen incluso productos tópicos elaborados con extracto de chile habanero utilizados para aliviar dolores musculares relacionados con artritis o neuralgias.

El jitomate, presente en la mayoría de las salsas que acompañan a las garnachas, es rico en licopeno, un antioxidante que se libera con mayor facilidad al cocinarse. Esta característica convierte a las salsas tradicionales en un complemento con valor nutricional adicional más allá del sabor.

El aguacate suma grasas saludables y mejora la absorción de otros nutrientes

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El aguacate es una de las grasas saludables más presentes en la gastronomía mexicana. Foto: Max Alonso/Infobae México

El aguacate, ingrediente habitual en tacos, tostadas y sopes, es fuente de grasas saludables que benefician la salud cardiovascular. Además, mejora la absorción de carotenoides presentes en otros vegetales que acompañan al platillo, como el jitomate y los chiles.

El limón, frecuente en el guacamole, cumple una función adicional al ayudar a preservar el color y la frescura del aguacate una vez cortado. Esta combinación de ingredientes convierte a los antojitos mexicanos en preparaciones donde los componentes se potencian nutricionalmente entre sí.

Verduras como el nopal y los quelites, presentes en distintas variantes regionales de garnachas, aportan fibra, minerales y compuestos bioactivos que benefician la microbiota intestinal. El nopal en particular contiene antioxidantes que pueden favorecer el control de la glucosa.

La preparación determina si una garnacha suma o resta valor nutricional

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Una garnacha bien preparada, además de rica, es una bomba de nutrientes. Foto: Max Alonso/Infobae México

El método de cocción resulta determinante para conservar los beneficios de estos ingredientes. Los alimentos cocidos al vapor, asados o preparados en comal conservan mejor sus nutrientes, mientras que las frituras, capeados o empanizados aumentan considerablemente el aporte calórico y favorecen el desarrollo de sobrepeso.

Los tlacoyos tradicionales, cocinados directamente sobre comal, reducen la cantidad de grasa añadida en comparación con antojitos fritos como quesadillas de aceite abundante o algunas variantes de gorditas. Un tlacoyo de frijol preparado de esta forma aporta en promedio entre 180 y 300 calorías, cifra que aumenta considerablemente cuando se agregan crema, quesos grasos o chicharrón.

El aceite reciclado representa otro factor de riesgo en la preparación de garnachas fritas. Cuando se reutiliza en múltiples ocasiones, sus componentes se rompen y se convierten en grasas saturadas más dañinas para el organismo, con mayor asociación a problemas circulatorios.

La dieta de la milpa integra estos ingredientes en un patrón alimentario completo

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La dieta mexicana es, sin lugar a dudas, ejemplo internacional de sabor y salud. Foto: Max Alonso/Infobae México

El concepto de la dieta milpa, término que proviene del náhuatl y combina las palabras milli (parcela sembrada) y pan (encima de), agrupa a los cuatro elementos principales de la cocina tradicional mexicana: maíz, frijol, calabaza y chile, cultivados de manera conjunta desde tiempos prehispánicos.

Este patrón alimentario se distingue por un alto aporte de fibra soluble e insoluble, además de una amplia diversidad de antioxidantes. Especialistas en nutrición señalan que favorece la salud digestiva, protege el sistema cardiovascular y ayuda a controlar los niveles de glucosa en sangre.

La combinación de cereales y leguminosas propia de esta dieta permite obtener una proteína vegetal de mejor calidad, mientras que la variedad de vegetales que suele acompañar a las garnachas aumenta la diversidad de nutrimentos y compuestos bioactivos disponibles en cada platillo.

Las recomendaciones de instituciones de salud respaldan el consumo moderado

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Delicias gastronómicas de México presentadas en un festín de colores y sabores tradicionales. Foto: Max Alonso/Infobae México

El ISSSTE ha señalado al maíz y los frijoles como pilares para combatir la obesidad, siempre que su preparación evite métodos como la fritura. La institución destaca que estos ingredientes, junto con calabaza, quelites, nopal y aguacate, contienen los nutrientes necesarios para una alimentación balanceada.

Especialistas coinciden en que el punto central no está en eliminar las garnachas de la dieta, sino en moderar las porciones, elegir preparaciones cocidas en comal sobre las fritas, y acompañar los platillos con verduras frescas que aumenten su aporte de vitaminas y fibra durante las celebraciones patrias.

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