Del Altiplano a una ubicación secreta en EEUU: el misterio que rodea la custodia de Ovidio Guzmán

El hijo de “El Chapo” Guzmán permanece bajo custodia federal en Estados Unidos y fuera del registro penitenciario público mientras coopera con las autoridades

Dibujo a lápiz de un hombre esposado sentado junto a su abogado en una sala de tribunal frente al juez y los fiscales.
Un boceto judicial retrata a Ovidio Guzmán López esposado en la mesa de los acusados durante una audiencia en una corte federal de Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Tres años después de su extradición a Estados Unidos, Ovidio Guzmán permanece bajo custodia federal, pero ya no aparece en los registros públicos del sistema penitenciario estadounidense. Su ubicación exacta tampoco ha sido revelada y, hasta el momento, las autoridades mantienen bajo reserva el lugar donde se encuentra.

La situación de Guzmán López cambió después de que se declaró culpable, en julio de 2025, de cargos federales relacionados con narcotráfico y aceptó cooperar con el gobierno estadounidense. El Departamento de Justicia confirmó entonces que el hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán había permanecido detenido sin derecho a fianza desde su extradición en 2023.

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Actualmente, no cumple una condena en una prisión convencional, porque su sentencia definitiva todavía no ha sido dictada. De acuerdo con información publicada, su audiencia ha sido aplazada en siete ocasiones y la próxima comparecencia está prevista para el 28 de octubre de 2026, cuando se revisarán los alcances de su cooperación con las autoridades.

De una prisión de Chicago a una ubicación reservada

La última ubicación penitenciaria conocida públicamente de Guzmán López fue el Centro Correccional Metropolitano de Chicago. Sin embargo, el 14 de julio de 2025 dejó de aparecer en el sistema del Buró Federal de Prisiones (BOP), apenas tres días después de su declaración de culpabilidad.

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La desaparición del registro no significó que hubiera quedado en libertad. Reportes posteriores señalaron que había sido trasladado a una ubicación no revelada y que continuaba bajo custodia de las autoridades federales estadounidenses.

Ilustración de Ovidio Guzmán López con la mitad del rostro en sombra, junto a la silueta de un agente con placa dorada y carpetas en una mesa.
Ovidio Guzmán López aparece representado junto a un agente del Servicio de Alguaciles de Estados Unidos y carpetas judiciales. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El acuerdo alcanzado con la fiscalía contempla su cooperación con las autoridades. El Departamento de Justicia informó que Guzmán López se declaró culpable de dos cargos de conspiración para distribuir drogas y dos cargos relacionados con la dirección de una empresa criminal continua.

La cooperación es relevante porque puede influir en la recomendación de la fiscalía sobre su sentencia. La información disponible actualmente indica que el gobierno estadounidense todavía debe informar a la jueza Sharon Johnson Coleman sobre el nivel de asistencia que Guzmán López ha proporcionado y si solicitará una reducción de su eventual condena.

¿Por qué las autoridades no revelan dónde está?

La explicación está relacionada con la naturaleza de la custodia especial y las medidas de seguridad aplicadas a personas que colaboran con las autoridades estadounidenses.

El propio Departamento de Justicia establece, en sus lineamientos sobre protección de testigos, que la información relacionada con una persona protegida debe manejarse bajo criterios estrictos de confidencialidad. Incluso señala que el área de reubicación de un testigo debe ser conocida únicamente por el Servicio de Alguaciles de Estados Unidos (US Marshals Service) y no debe hacerse pública.

En el caso de Guzmán López, medios mexicanos reportaron desde 2024 que su expediente había adquirido características reservadas y que una fuente de la DEA lo identificaba como colaborador bajo custodia del US Marshals Service. Sin embargo, las autoridades no han hecho pública una confirmación oficial de que forme parte formal del Programa de Protección de Testigos, por lo que esa condición debe tratarse como una versión atribuida y no como un hecho judicial plenamente confirmado.

Lo que sí está confirmado es que no está libre y que continúa bajo custodia estadounidense. En 2025, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Omar García Harfuch, también señaló que Guzmán seguía detenido en Estados Unidos y que su acuerdo de cooperación no implicaba una liberación automática.

La reserva sobre su paradero también permite proteger cualquier investigación en curso y reducir los riesgos derivados de la información que pueda proporcionar. El Departamento de Justicia estadounidense establece precisamente que los asuntos relacionados con testigos protegidos deben manejarse bajo criterios de “necesidad de conocer” y que determinados documentos y procedimientos pueden mantenerse bajo sello.

Por ahora, el misterio sobre el lugar exacto donde se encuentra Ovidio Guzmán permanece sin resolver públicamente. Su situación jurídica tampoco ha concluido: sigue bajo custodia, continúa cooperando con las autoridades y espera una nueva audiencia en octubre, mientras la jueza determina cómo esa colaboración podría repercutir en la sentencia que eventualmente reciba.

Así, tres años después de aquella discreta extradición desde México, el hijo de “El Chapo” se encuentra fuera del sistema penitenciario público, pero no fuera del alcance de la justicia estadounidense.

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