Del control fronterizo a las alianzas: el territorio actual del Cártel Arellano Felix

La organización sobrevive con el mismo método desde hace cuatro décadas: cada vez que cae un operador, otro ya estaba listo para reemplazarlo

El Cártel de los Arellano Félix y sus inicios
El Cártel de los Arellano Félix y sus inicios (Infobae)
Guardar

El Cártel Arellano Félix —también conocido como el Cártel de Tijuana o CAF— opera desde hace décadas en la franja fronteriza de Baja California, con Tijuana como su plaza histórica y estratégica para el tráfico de drogas hacia el sur de California.

La organización, fundada por los hermanos Arellano Félix a finales de los años ochenta tras la fragmentación del Cartel de Guadalajara, consolidó su poder mediante el control de rutas de cocaína, marihuana y heroína, y en su etapa de mayor expansión tejió alianzas en Sonora, Michoacán, Jalisco, Colima y Oaxaca.

PUBLICIDAD

Tijuana y Baja California: el núcleo territorial del CAF

El CAF tiene su base en Tijuana, una de las ciudades fronterizas más estratégicas de México por su colindancia directa con San Diego, California. La organización también mantiene presencia activa en Tecate, Mexicali, Ensenada y Rosarito, todos municipios bajacalifornianos donde las autoridades han documentado actividad criminal de la organización.

El control de esa franja permite al cartel cobrar “piso” —un impuesto territorial— a otras organizaciones que trasladan droga por su zona de influencia. De acuerdo con el perfil elaborado por InSight Crime, incluso el Cártel de Sinaloa ha pagado ese derecho de paso.

(Especial)
(Especial)

Enedina Arellano Félix y Fernando Sánchez Arellano retoman el mando en Tijuana

La figura que encabeza hoy la organización es Enedina Arellano Félix, conocida como La Narcomami o La Jefa, única mujer entre los nueve hermanos del clan fundador. Formada como contadora, construyó los esquemas de lavado de dinero del cartel a través de farmacias, inmobiliarias y comercios en distintos estados, según documentó Infobae.

PUBLICIDAD

Desde 2002, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos la incluyó en su lista de personas sancionadas, aunque nunca ha sido procesada formalmente en México ni en ese país. Su sobrino Fernando Sánchez Arellano, alias El Ingeniero, quedó libre el 25 de diciembre de 2023 pese a que existía una nueva orden de aprehensión en su contra.

De acuerdo con información revelada por la periodista Adela Navarro en Zeta Tijuana y retomada por Infobae en febrero de 2026, informes de autoridades mexicanas y estadounidenses apuntan a que Enedina y su sobrino regresaron a Tijuana bajo un nuevo esquema criminal que combina una estructura de tipo empresarial con alianzas estratégicas con otros grupos. La dupla habría cedido el control de ciertos territorios a células menores para mantener presencia operativa sin exposición directa.

En junio de 2025, una narcomanta firmada como “El Ingeniero” apareció en el puente peatonal del Bulevar Fundadores de Tijuana, poco después de la captura de Edwin Huerta Nuño, alias El Flaquito. Las autoridades la interpretaron como una señal de reafirmación de liderazgo territorial.

(Facebook/Pablo Edwin Huerta Nuño)
(Facebook/Pablo Edwin Huerta Nuño)

El CAF negocia alianzas con el CJNG y Los Chapitos en Baja California

El secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, Laureano Carrillo Rodríguez, declaró en abril de 2026 a Infobae que se detectaron indicios de colaboración entre el CAF, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y la facción de Los Chapitos. El funcionario describió Tijuana como un municipio con presencia simultánea de al menos cuatro organizaciones criminales en disputa permanente.

Esa alianza táctica con el CJNG representa un giro respecto al pasado, cuando el CAF mantenía una rivalidad abierta con el Cártel de Sinaloa. La nueva arquitectura criminal le permite al cartel bajacaliforniano conservar influencia y capacidad de negociación sin enfrentar directamente a grupos más grandes.

El CAF produce metanfetamina: un laboratorio asegurado en Tijuana en 2025

En 2025, las autoridades desmantelaron 11 laboratorios clandestinos en Baja California. Diez pertenecían a células del Cártel de Sinaloa y uno al CAF, según informó Zeta Tijuana con base en datos de la Mesa de Seguridad y la Fiscalía General de la República (FGR).

El 7 de julio de 2025, en la colonia Buenos Aires Sur de Tijuana, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) aseguró un inmueble con 240 kilogramos de metanfetamina y 75 litros de metanfetamina líquida, vinculado al CAF. Ese laboratorio estaba bajo la administración de Emanuel Rubio, alias el Disney, identificado como lugarteniente del cartel, al que el Ejército Mexicano ya le había asegurado otra instalación en Tecate en septiembre de 2024.

Una cinta plástica amarilla desplegada en el suelo de asfalto con la frase NO PASE impresa en letras negras.
Una cinta plástica amarilla con la inscripción "NO PASE" permanece tendida sobre el pavimento cerca de una acera por donde transitan peatones. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La FGR condena a 41 años de prisión al primer “pozolero” del CAF

El 14 de septiembre de 2026, un juez federal impuso una condena de 41 años de prisión a Marco Antonio García Simental, alias El Cris, identificado por la FGR —encabezada por Ernestina Godoy Ramos— como el primer operador en disolver cadáveres de rivales en tambos con ácido para el CAF. Las investigaciones lo vincularon con la desaparición de al menos 15 víctimas en Tijuana, la mayoría presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa, según reportó Zeta Tijuana.

El mismo día, la FGR informó que José Barraza Benítez, alias El Chepe, recibió una condena de 26 años de prisión por delincuencia organizada y portación de arma de uso exclusivo de las fuerzas armadas. Ambas sentencias forman parte de una investigación que data de 2004 y tuvo como principal escenario los municipios fronterizos de Baja California.

El Cris es hermano mayor de Eduardo Teodoro García Pimentel, alias El Teo, exlugarteniente del CAF que buscó aliarse con el Cártel de Sinaloa antes de ser arrestado en enero de 2010. Las sentencias de septiembre de 2026 cierran un ciclo judicial de más de dos décadas sobre ese núcleo familiar dentro de la organización.

Del dominio absoluto de los noventa al repliegue estratégico actual

El CAF nació de la división territorial ordenada por Miguel Ángel Félix Gallardo, alias El Padrino, desde la cárcel en 1989, cuando asignó Tijuana a los hermanos Arellano Félix. En su etapa de mayor poder, la organización asesinó al cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo en el aeropuerto de Guadalajara en mayo de 1993, en un atentado fallido contra Joaquín Guzmán Loera.

Cinta plástica amarilla con la inscripción NO PASE en letras negras tirada sobre el pavimento junto a un borde de hierba.
Una cinta plástica amarilla con la leyenda NO PASE yace sobre el asfalto de una vía pública. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La caída llegó de forma escalonada: Ramón Arellano Félix murió en Mazatlán en febrero de 2002; Benjamín fue arrestado un mes después; Francisco Rafael fue asesinado por un sicario en octubre de 2013; Francisco Javier cayó en 2006; y Eduardo fue capturado en 2008 y extraditado a Estados Unidos en diciembre de 2012, donde recibió una condena de 15 años. La captura de Fernando Sánchez Arellano en 2014 dejó a Enedina como única conductora visible de la organización, según el perfil de InSight Crime.

La organización que hoy opera en Baja California no es la misma que sembró terror en los noventa, pero tampoco ha desaparecido. El retorno de Enedina y El Ingeniero, las nuevas alianzas con el CJNG y la producción de metanfetamina confirman que el CAF mantiene una presencia activa, aunque subordinada a una lógica de supervivencia y negociación en un territorio donde cuatro carteles compiten simultáneamente por el control.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD