Sandalio Sainz de la Maza: el hombre que construyó el deporte como lo conocemos en la capital

El XLIII Maratón de la Ciudad de México Telcel 2026 se celebró con éxito el domingo 30 de agosto de 2026

Sandalio Sainz de la Maza: el hombre que construyó el deporte como lo conocemos en la capital
(RS)
Sandalio Sainz de la Maza: el hombre que construyó el deporte como lo conocemos en la capital (RS)
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El pasado domingo 30 de agosto de 2026 por la mañana la Ciudad de México se llenó de historias anónimas.

Un señor de 68 años corriendo su maratón número quince, con las rodillas ya resentidas pero sin ninguna intención de perderse este. Una mujer invidente avanzando del brazo de su guía, escuchando la ciudad como quien lee un mapa con los oídos.

Corredores con alguna discapacidad llegando a la meta entre aplausos de asombro puro. Y ahí, mezclados con todos ellos, decenas de miles de personas que solo querían comprobar, aunque fuera una vez en la vida, que su cuerpo aguantaba los 42 kilómetros completos.

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Nadie corría por la misma razón. Unos iban tras una marca personal, otros solo querían terminar de pie. Pero todos compartían la misma calle, el mismo cansancio en las piernas y, al final, la misma sensación de haber logrado algo que horas antes parecía imposible.

Continúan el Maratón de la CDMX (X@MaratónCDMX)
Continúan el Maratón de la CDMX (X@MaratónCDMX)

Eso, justamente, es lo que Sandalio Sainz de la Maza imaginó hace 43 años. Cuando organizó la primera edición del maratón en 1983, al frente de la Dirección General de Promoción Deportiva del entonces Distrito Federal, no solo estaba montando una carrera, estaba construyendo una auténtica fiesta del pueblo, un lugar donde por unas horas no había clases sociales ni diferencias, solo compañeros de ruta corriendo hacia la misma meta.

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Ayer 30 de agosto de 2026, los 32,000 corredores que salieron desde el Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria fueron, en ese sentido, 32,000 corazones latiendo al mismo tiempo en el mismo corazón de México, entre ellos el peruano Cristhian Pacheco y la etíope Kaseng Asefa, ganadores de esta edición.

El legado que Sainz de la Maza construyó de 1982 a 1988 también le dejó a la ciudad 850 módulos deportivos, 21 centros deportivos y tres complejos que él mismo bautizó como “Ciudades Deportivas”, entre ellas la Carmen Serdán y la Francisco I. Madero, muchos de los cuales siguen en uso hoy. Ese trabajo, sumado a la visión con la que construyó el maratón, lo llevó a recibir el sobrenombre del titán del deporte en México, alguien que entendió el deporte no como un privilegio sino como un derecho de todas y de todos.

Por eso, cada vez que alguien cruza la meta del maratón, ya sea en el podio o en la última hora permitida, cruza también, sin saberlo, algo que empezó con un hombre que decidió que esta ciudad merecía un lugar donde, por una mañana, todos fueran iguales. Y esa idea, 43 años después, sigue viva en cada corazón que se anima a intentarlo, latiendo tan fuerte como el primer día que alguien se atrevió a correrla.

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