Quién es el “Tío Lako”, sujeto prioritario y líder del CJNG detrás de los narcobloqueos en Michoacán

La implicación de Heraclio Guerrero Martínez en los narcobloqueos en Michoacán ha reactivado el escrutinio sobre su poder e historial criminal en la región

Heraclio Guerrero Martínez, conocido como el “Tío Lako”, es señalado como líder regional y objetivo prioritario del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la frontera entre Michoacán y Jalisco. Crédito: Especial
Heraclio Guerrero Martínez, conocido como el “Tío Lako”, es señalado como líder regional y objetivo prioritario del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la frontera entre Michoacán y Jalisco. Crédito: Especial
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La figura de Heraclio Guerrero Martínez, conocido como “Tío Lako”, vuelve a ocupar el centro del debate nacional tras una jornada marcada por narcobloqueos e incendios de vehículos que paralizan múltiples municipios de Michoacán durante la mañana de este miércoles.

De acuerdo con reportes extraoficiales, fuerzas federales desplegaron un operativo de alto impacto en la frontera entre Michoacán y Jalisco. La intervención, que movilizó a distintas corporaciones, tuvo como presunto objetivo la captura del “Tío Lako”, jefe regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

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La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció la magnitud de la operación, aunque se reservó detalles sobre nombres o resultados concretos. Sin embargo, la intervención se centró enTinaja de Vargas, localidad señalada como bastión territorial del “Tío Lako” e influencia clave en la frontera regional.

A pesar de lo hechos, te contamos quién es este líder criminal y por qué figura como objetivo prioritario en la región.

Liderazgo, antecedentes y operaciones criminales del “Tío Lako”

El Tío Lako, de más de 70 años, encabeza la facción conocida como Los Guerreros, brazo armado del CJNG que opera en la zona limítrofe entre Michoacán y Jalisco. Su liderazgo se consolidó desde la fundación del cártel, convirtiéndose en uno de los mandos más longevos y con mayor peso territorial en el occidente mexicano.

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Tío Lako narcobloqueos en Michoacán
Foto: X/HEARST_BB/ Captura de pantalla

La organización Insight Crime lo identificó como responsable de “una parte significativa de las operaciones del robo de combustible” del cártel en Veracruz. Esa actividad permitió al grupo exportar hidrocarburo a Estados Unidos y fortalecer sus finanzas. La ordeña y robo de combustible se extendió también a Sinaloa, Jalisco y partes de Guanajuato.

El segundo pilar económico de Guerrero Martínez es la producción y venta de droga sintética en laboratorios propios, que abastecen a la región y a rutas de exportación. El tercer eje de ingresos es la extorsión sistemática a comerciantes, transportistas y productores agrícolas, especialmente aguacateros de Michoacán.

Junto a su hermano, con quien comparte el mando de la célula, el Tío Laco se convirtió en el principal responsable de la presión económica sobre la franja noroeste del estado. Su capacidad de cooptar autoridades y de influir en la vida política local fue clave: según el periodista Víctor Manuel Sánchez Valdez, llegó a “poner alcaldes”, secuestrar funcionarios y organizar fiestas en honor a Nemesio Oseguera, el líder máximo del cártel abatido en 2026.

La dinámica del poder en Michoacán

En entrevista con el periodista Víctor Manuel Sánchez Valdez para Infobae México, se pudo conocer que A diferencia de otros estados, Michoacán está dividido entre cuatro líderes regionales del CJNG. El Tío Laco controla el noroeste, mientras que William Edwin Rivera (“El Barbas”) domina la zona norte, Rafael Álvarez Ayala (“El R2”) la parte central y Abraham de Jesús Zambrisp Cano (“El Yogurt”) el sur, en la frontera con Colima y Jalisco.

La familia Guerrero tiene una larga historia en la región. Su origen está en Tinaja de Vargas, municipio de Tanhuato, que funciona como centro operativo del grupo. El clan consolidó su poder a través de redes sociales, eventos y la repartición de dádivas a comunidades locales.

Enfrentamiento Michoacán
Foto: Captura de pantalla / redes sociales

En noviembre de 2015, la Procuraduría de Michoacán detuvo a Guerrero Martínez como presunto autor intelectual del asesinato de Enrique Hernández Saucedo, exlíder de autodefensas. Aunque fue procesado por ese crimen, obtuvo su libertad en circunstancias que las autoridades nunca explicaron públicamente.

En marzo de 2025, autoridades federales lo responsabilizaron de ordenar ataques contra militares en municipios limítrofes, hechos que dejaron tres elementos de las Fuerzas Armadas sin vida. El historial de violencia y confrontación directa con el Estado marcó el perfil de alto riesgo de esta célula.

Los sucesos de 2026 y la muerte de “El R1”

El operativo federal del 22 de febrero de 2026 en Tapalpa Country Club, Jalisco, significó un antes y un después para el CJNG. Ese día murió Nemesio Oseguera Cervantes (“El Mencho”), líder histórico del cártel. En ese mismo enfrentamiento perdió la vida Rubén Guerrero Valadez (“El R1” o “El Láminas”), hijo del Tío Laco y uno de los principales mandos emergentes de Los Guerreros.

El fiscal Carlos Torres Piña confirmó que Rubén Guerrero fue sepultado el 24 de febrero en una comunidad de Tanhuato. No se confirmó la presencia del padre en el funeral, aunque imágenes del sepelio circularon en plataformas como TikTok, Instagram y Telegram, mostrando asistentes vestidos de negro y mensajes atribuidos a integrantes del CJNG.

Versiones extraoficiales indicaron que “El R1” recibió un disparo en la axila durante el enfrentamiento y murió en una clínica de Arandas, Jalisco. El vacío de poder tras su muerte y la de El Mencho impulsó nuevas pugnas por el control del cártel.

Rubén Guerrero Valadez, “El R1”, hijo de “El Tío Lako” y señalado como integrante del CJNG, habría muerto. (Redes sociales/Capturas de pantalla)
Rubén Guerrero Valadez, “El R1”, hijo de “El Tío Lako” y señalado como integrante del CJNG, habría muerto. (Redes sociales/Capturas de pantalla)

Ascenso y ostentación del clan Guerrero

Tras la caída de Oseguera, el nombre del Tío Laco figuró entre los posibles sucesores. El especialista Sánchez Valdez lo ubicó en cuarto lugar de probabilidad, detrás de Juan Carlos Valencia González (“El 03”), Audias Flores Silva (“El Jardinero”) y Gonzalo Mendoza Gaytán (“El Sapo”), y por delante de Ricardo Ruiz Velasco (“El Doble R”).

La ostentación de la familia quedó evidenciada en septiembre de 2023, cuando Guerrero Martínez organizó una lujosa fiesta de 15 años para su hija Nicole en Tinaja de Vargas. El evento incluyó una muñeca de tamaño real, proyecciones de princesas de Disney, arreglos florales monumentales, vajilla de cristal, ornamentos dorados y la presencia de artistas como Pancho Barraza, Julión Álvarez, Alfredo Olivas, Teo González y Los Alegres del Barranco.

Civiles fuertemente armados con equipo táctico y las siglas CJNG visibles resguardaron la celebración. Las imágenes y videos del festejo se viralizaron en redes sociales semanas después, generando indignación y asombro.

Días después de la viralización, autoridades realizaron un cateo en un rancho de la localidad. Rescataron un cachorro de león, una pantera y un tigre, aunque no se registraron detenciones. Los felinos fueron trasladados al zoológico Benito Juárez de Morelia, en medio de la polémica por la impunidad del clan.

La base social y el arraigo regional

El poder del Tío Laco y de Los Guerreros no solo radica en la violencia, sino en el control social. Documentos filtrados en el marco de Guacamaya Leaks y analizados por el periodista Ángel Hernández revelaron una relación cercana con El Doble R y fiestas frecuentes con artistas populares.

Bloqueos en Michoacán - seguridad
Foto: SSP Michoacán

El clan Guerrero también está vinculado al secuestro de la alcaldesa Yolanda Sánchez Figueroa en 2023. Además, la organización consolidó una base social mediante la repartición de regalos en comunidades, una práctica documentada en videos donde civiles armados distribuyen objetos entre vecinos.

La leyenda del Tío Laco y su familia trascendió al ámbito musical. Corridos de Los Alegres del Barranco y Lenin Ramírez retratan su figura, mientras que su hijo “El R1” acumuló al menos siete temas alusivos interpretados por artistas como Luis R. Conriquez, Chicho Castro y Grupo Recluta.

Narcobloqueos y reacción criminal

Durante el operativo reciente, el Centro Estatal de Comando (C5i) reportó bloqueos en vías estratégicas como Morelia-Jiquilpan, La Piedad-Yurécuaro y Ecuandureo-Zamora. Los grupos armados incendiaron vehículos y afectaron corredores comerciales vitales, paralizando la actividad en la región.

Las autoridades estatales no reportaron personas fallecidas ni lesionadas durante los eventos, aunque la tensión y el temor se apoderaron de la población. Los bloqueos evidenciaron la capacidad de respuesta y el control territorial que aún mantiene el Tío Laco.

La crítica de especialistas no recae únicamente en la ejecución del operativo, sino en la ausencia de un plan de contención efectivo. Con antecedentes de bloqueos y ataques similares en la región, la coordinación entre autoridades federales y locales resultó insuficiente para proteger a la población civil.

Bloqueos en Michoacán
Foto: Redes sociales

Perspectivas y desafíos para las autoridades

El resultado del operativo, con la detención de familiares pero sin la captura del objetivo principal, no representa un debilitamiento inmediato de la célula. Analistas coinciden en que la estructura del CJNG en Michoacán sigue siendo robusta, pese a los embates federales.

El hecho de que las fuerzas federales estuvieran cerca de capturar al Tío Laco provocó la reacción del cártel, que recurrió a su táctica habitual de bloquear carreteras y generar caos para permitir la fuga de sus líderes. Esa práctica ha sido documentada en operativos previos contra otros mandos del CJNG en Jalisco y Sinaloa.

En los días siguientes, se espera mayor presencia militar y posibles enfrentamientos en la zona, a medida que las autoridades intentan cerrar el cerco sobre el líder criminal y su red de operadores. El futuro del clan Guerrero y del propio CJNG dependerá del desenlace de esta ofensiva.

La identidad y el poder del Tío Laco continúan bajo el escrutinio público, mientras Michoacán enfrenta una nueva etapa de violencia e incertidumbre. La historia de Guerrero Martínez evidencia el arraigo y la complejidad del crimen organizado en la región, así como el desafío persistente que representa para el Estado mexicano.

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