GoogleAgregar Infobae en Google

Gerardo Rojano ‘Coloso’ rompe récord al cruzar México en bicicleta de norte a sur: “La realidad supera la ficción”

El ultraciclista completó más de cuatro mil kilómetros en una travesía marcada por desiertos, climas extremos y encuentros con la cultura nacional

Gerardo Rojano Galván “Coloso” completó un cruce de norte a sur por México, de Los Algodones, Baja California, a Ciudad Hidalgo, Chiapas, en 4 mil 94 kilómetros.
Gerardo Rojano Galván “Coloso” completó un cruce de norte a sur por México, de Los Algodones, Baja California, a Ciudad Hidalgo, Chiapas, en 4 mil 94 kilómetros.
Guardar

Gerardo Rojano Galván, conocido en el mundo del ultraciclismo como “Coloso”, convirtió las carreteras mexicanas en el escenario de una de las pruebas más exigentes de su carrera. El atleta realizó un recorrido de norte a sur por la República Mexicana, desde Los Algodones, Baja California, hasta Ciudad Hidalgo, Chiapas, completando una distancia de 4 mil 94 kilómetros en un tiempo de 20 días, 6 horas y 3 minutos.

En entrevista exclusiva para Infobae México, Rojano explicó que este reto fue diferente a los anteriores porque no solo implicó la resistencia física, sino también resolver problemas diarios como alimentación, descanso, agua y las condiciones cambiantes del camino. “Fue un reto de muchos días y eso plantea diferentes escenarios, diferentes problemas”, compartió.

PUBLICIDAD

El ultraciclista aseguró que una de las mayores enseñanzas fue aprender a vivir cada jornada por separado. “Esto es muy largo y no acaba solamente porque tuviste un buen día o tuviste un mal día”, explicó. Para él, la clave fue concentrarse en avanzar paso a paso y adaptarse a cada situación que aparecía en la ruta.

Un recorrido extremo entre desiertos, montañas y pueblos de México

El ultraciclista registró un tiempo de 20 días, 6 horas y 3 minutos en una de las pruebas más extensas de su carrera.
El ultraciclista registró un tiempo de 20 días, 6 horas y 3 minutos en una de las pruebas más extensas de su carrera.

Durante la travesía, Gerardo enfrentó algunos de los escenarios más complicados del territorio nacional. La primera etapa, especialmente en Baja California y Sonora, representó uno de los mayores desafíos debido a las largas distancias entre comunidades y la falta de puntos para abastecerse.

PUBLICIDAD

“Después de San Luis Río Colorado ya no había otros pueblos”, recordó. Ante la falta de agua, encontró apoyo en los transportistas que circulaban por la zona. “Levantaba el ánfora y hacía señales a los traileros y ellos entendían perfectamente que quería agua”, relató.

Uno de los momentos que más marcó su experiencia ocurrió en el desierto, donde tuvo un encuentro inesperado con la naturaleza. “Empezó a correr al lado de mí un coyote”, contó. Para Rojano, ese instante representó una conexión especial con el entorno: “No estás ahí para pelear con la naturaleza, es más bien correr junto con ella”.

El reto detrás del récord: mostrar México y sus pueblos originarios

El antecedente del ultraciclismo en Cuba, con 672 kilómetros en 2 días, 17 horas y 21 minutos avalados por la WUCA, impulsa su nueva hazaña en México.
El antecedente del ultraciclismo en Cuba, con 672 kilómetros en 2 días, 17 horas y 21 minutos avalados por la WUCA, impulsa su nueva hazaña en México.

Más allá del aspecto deportivo, Gerardo explicó que la intención del recorrido también fue mostrar una parte de México que pocas veces recibe atención. Durante el trayecto buscó acercarse a comunidades originarias como los seris, yaquis, wixárikas, tzotziles, amuzgos y huaves.

“Queríamos mostrar los pueblos originarios de esas zonas”, señaló. Para el ciclista, conocer estas culturas forma parte de la importancia de recorrer un país sobre dos ruedas. “Conocemos muy bien la parte española, pero conocemos poco de nuestros pueblos originarios”, reflexionó.

El atleta destacó que la bicicleta permite observar un territorio de una manera distinta. Retomando una idea atribuida a Ernest Hemingway, explicó que este medio de transporte ofrece un equilibrio único: “No vas tan rápido como en un coche ni tan lento cuando caminas”.

Cuba, el antecedente que impulsó su nueva hazaña

Gerardo Rojano
Gerardo Rojano

Antes de cruzar México, Rojano ya había conseguido un récord de ultraciclismo en Cuba, donde recorrió 672 kilómetros desde Cabo San Antonio hasta Santa Clara en 2 días, 17 horas y 21 minutos, una marca avalada por la Asociación Mundial de Ultraciclismo (WUCA).

El mexicano explicó que aquella experiencia fue una inspiración para buscar un desafío mayor. “Cuando Cuba salió muy bien, decidimos que podríamos hacer lo mismo en México”, comentó. Aunque originalmente el cruce nacional estaba pensado para más adelante, el cambio de planes deportivos llevó al equipo a adelantar el proyecto.

Su preparación incluyó entrenamientos nocturnos, adaptación a pocas horas de sueño y una alimentación especializada. Durante el recorrido llegó a necesitar hasta 7 mil 500 calorías diarias debido al desgaste físico, aunque reconoció que en algunos momentos fue complicado cumplir con esa cantidad por las condiciones del camino.

Nuevos desafíos y una filosofía basada en la resistencia

El récord busca visibilizar pueblos originarios como seris, yaquis, wixárikas, tzotziles, amuzgos y huaves a lo largo del recorrido.
El récord busca visibilizar pueblos originarios como seris, yaquis, wixárikas, tzotziles, amuzgos y huaves a lo largo del recorrido.

Tras completar el cruce mexicano, Gerardo Rojano ya piensa en nuevos retos. Entre sus próximos proyectos contempla competencias internacionales y desafíos que mezclen ciclismo, montaña y exploración.

Uno de los planes que más lo entusiasma es un recorrido por el Eje Neovolcánico Transversal, donde combinaría bicicleta y ascensos a volcanes como parte de una experiencia que no sea únicamente física. “Los retos tienen que ser no solo físicos, sino creativos, tienen que significar algo”, afirmó.

Para “Coloso”, la mayor victoria no está solamente en el tiempo registrado, sino en lo aprendido durante miles de kilómetros. “Pocas veces te encuentras contigo y con tus pensamientos”, dijo al recordar la travesía.

Con este récord, Gerardo Rojano busca dejar una huella dentro del ultraciclismo mexicano y demostrar que recorrer el país sobre una bicicleta también puede ser una forma de descubrir su historia, sus paisajes y a su gente.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD