Reportero amenazado por el narco sigue sin medidas de protección, denuncia Artículo 19

La agresión ocurrió hace más de un mes, el pasado 9 de junio, sin embargo, la Fiscalía del Estado no ha implementado ninguna medida de seguridad

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30/06/2022 Un cartel para protestar por la violencia contra los periodistas en México
SOCIEDAD 
CESAR GOMEZ / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO
30/06/2022 Un cartel para protestar por la violencia contra los periodistas en México SOCIEDAD CESAR GOMEZ / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

El pasado 9 de junio, Pedro Montaño, reportero del medio local API Guerrero, fue amenazado a través de una llamada telefónica por un sujeto que se identificó como parte del “grupo delictivo de la sierra”, lo acusó de estar vinculado con actividades delictivas y aseguró que conocía información sensible sobre su trabajo periodístico y su familia.

El reportero activó inmediatamente el botón de pánico que le otorgó el Mecanismo de Protección Federal para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, del cual forma parte desde 2022, y aunque en ese momento elementos de la Guardia Nacional y policía municipal acudieron, más de un mes después la Fiscalía General de Justicia del Estado de Guerrero (FGJ) continúa sin brindar las medidas de protección requeridas por el periodista, así lo denunció en un comunicado la organización Artículo 19.

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El agresor, quien dijo llamarse “Jesús Sierra, lugarteniente del grupo delictivo de la sierra”, aseguró trabajar con funcionarios locales y exigió dinero a cambio de no hacerle daño, de acuerdo al testimonio que el periodista ofreció a Artículo 19.

“¿Cómo nos podemos arreglar o mandamos por ti?… ¿Cómo le hacemos para que no te pase nada? ¿Cuánto tienes de dinero para que no te hagamos daño?… atente a las consecuencias tú y tu familia”, fueron las amenazas que recibió Pedro Montaño.

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La organización señaló que diversas autoridades estatales han sido omisas en cumplir con las acciones dictadas por la FGJ, lo que mantiene al periodista en una situación de riesgo, a pesar de la existencia de un contexto de peligro previamente acreditado.

El agresor, quien dijo llamarse “Jesús Sierra, lugarteniente del grupo delictivo de la sierra”, aseguró trabajar con funcionarios locales y exigió dinero a cambio de no hacerle daño. (Fotografía tomada de ARTICLE 19)
El agresor, quien dijo llamarse “Jesús Sierra, lugarteniente del grupo delictivo de la sierra”, aseguró trabajar con funcionarios locales y exigió dinero a cambio de no hacerle daño. (Fotografía tomada de ARTICLE 19)

La FGJ aseguró que otorgará medidas, sin embargo, continúa sin hacerlo

La FGJ de Guerrero dictó diversas medidas de protección para Pedro Montaño tras conocer las amenazas en su contra. Entre las acciones comprometidas se encuentra la implementación de las medidas previstas en el artículo 137 del Código Nacional de Procedimientos Penales, las cuales deben aplicarse durante 60 días naturales a partir del 16 de junio.

Estas medidas incluyen la vigilancia periódica en el domicilio del periodista, rondines preventivos, contacto permanente con autoridades de seguridad, así como la protección integral para su familia.

A pesar de la orden formal emitida por la Fiscalía, hasta el 13 de julio estas acciones no han sido ejecutadas. Con ello, la organización acusó que el periodista continúa en una situación de vulnerabilidad “a pesar del ya acreditado contexto de riesgo” del que fue víctima.

Queja ante la Comisión de Derechos Humanos de Guerrero sin respuesta

El 10 de julio, Pedro Montaño recurrió a la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Guerrero para solicitar medidas cautelares ante el riesgo que enfrenta. El periodista formalizó una queja en la que detalló las amenazas recibidas y la omisión de las autoridades encargadas de su protección.

Primer plano de un lente de cámara roto y una credencial de prensa sobre asfalto agrietado. Un micrófono, papeles y un cartel borroso se ven al fondo.
(Imagen Ilustrativa Infobae)

A pesar de la urgencia del caso, la Comisión no ha acusado recibo de la queja ni ha iniciado acciones para brindar protección adicional al comunicador, según denunció Artículo 19. Esta falta de respuesta institucional agrava la situación de vulnerabilidad de Montaño, quien permanece sin resguardo efectivo, tanto por parte de la Fiscalía estatal como de los organismos de derechos humanos.

La inacción de la Comisión representa una falla en el deber de garantizar la protección de quienes ven amenazados sus derechos fundamentales. La ausencia de medidas cautelares y la demora en la atención del caso refuerzan la percepción de desamparo para periodistas en riesgo en Guerrero, donde la respuesta de las instituciones resulta insuficiente ante el contexto de amenazas y violencia.

Cobertura periodística lo pone bajo la lupa del crimen organizado

Pedro Montaño desarrolla su labor periodística en Guerrero, donde ha documentado hechos relacionados con la seguridad y el actuar de autoridades municipales. Sus publicaciones recientes abordan temas sensibles que involucran denuncias y cuestionamientos hacia funcionarios locales, lo que lo ha colocado en el foco de amenazas y agresiones.

Una de las últimas publicaciones que realizó el comunicador (Captura de pantalla)
Una de las últimas publicaciones que realizó el comunicador (Captura de pantalla)

La trayectoria de Montaño está marcada por la cobertura de situaciones de riesgo en la región, y no es la primera vez que enfrenta intimidaciones vinculadas con grupos criminales, lo que refuerza la relevancia y el impacto de su trabajo en el acceso a la información y la rendición de cuentas en el estado.

En el ámbito periodístico, Pedro Montaño es conocido también por su seudónimo “Greko”, nombre con el que suele firmar sus coberturas y reportajes. Durante las amenazas que recibió vía telefónica, el agresor se refirió a él utilizando ese sobrenombre, lo que evidenció que contaba con información personal y detalles específicos de su identidad.

El uso de “Greko” ha identificado a Montaño en su trabajo de investigación y denuncia, y el hecho de que los agresores recurran a este seudónimo subraya el nivel de vigilancia y hostigamiento al que está expuesto por su labor informativa.

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