La sopa de verduras que el INSP señala como una de las preparaciones más completas nutricionalmente de la cocina mexicana

Una sopa de verduras aporta más nutrientes que muchos otros alimentos y cuesta significativamente menos, según los expertos del INSP

Google icon
La dieta tradicional mexicana es reconocida internacionalmente como un modelo de alimentación saludable y sostenible. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La sopa de verduras es una de las preparaciones más presentes en la cocina mexicana.

Su valor nutricional cuenta hoy con el respaldo de las instituciones de salud pública más importantes del país.

La Secretaría de Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP)publicaron las Guías Alimentarias Saludables y Sostenibles para la Población Mexicana 2025-2030, un documento que establece las recomendaciones nutricionales más nutritivas con base en los alimentos nativos y de consumo común en el país.

PUBLICIDAD

La cocina tradicional mexicana tiene en la milpa —maíz, frijol, calabaza y chile— su modelo alimentario de referencia. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Las preparaciones tradicionales ofrecen un perfil bajo en calorías vacías y grasas saturadas, que ayudan a prevenir enfermedades crónicas y promueven la salud intestinal por su contenido de fibra.

La sopa de verduras cubre los tres grupos de alimentos que se recomiendan consumir a diario

Las Guías Alimentarias señalan que deben consumirse entre 4 y 5 porciones de verduras diarias, y proponen las sopas, entre otras preparaciones, para llevarlo a cabo.

Indican que de esta forma, las verduras pueden convertirse en el alimento principal del plato, y no en un mero acompañamiento.

Las Guías Alimentarias Saludables y Sostenibles para la Población Mexicana 2025-2030 del INSP recomiendan consumir entre 4 y 5 porciones de verduras al día. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La sopa de verduras, en su versión tradicional mexicana, combina en una sola preparación los tres grupos de alimentos que las guías priorizan:

  • Verduras de temporada.
  • Leguminosas: como los frijoles, lentejas o habas.
  • Cereales integrales: como la tortilla de maíz o el arroz.

Las Guías Alimentarias señalan que esta combinación aporta proteínas de buena calidad, fibra, hierro, vitaminas A, C y E, ácido fólico, potasio y antioxidantes.

PUBLICIDAD

Combinar verduras con leguminosas y cereales integrales, como en la receta culinaria tradicional para la sopa de verduras, genera lo que el INSP llama “proteínas completas”.

Las Guías Alimentarias del INSP fueron elaboradas con la asesoría técnica de la FAO, la OPS/OMS y UNICEF. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Se trata de una sinergia nutricional que permite cubrir los requerimientos proteicos diarios sin necesidad de recurrir a productos de origen animal, de acuerdo con las instituciones.

La dieta de la milpa, el modelo ancestral de referencia para una alimentación saludable

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) publicó en su sitio oficial que las guías del INSP se construyeron con la metodología internacional para la formulación de Guías Alimentarias Basadas en Alimentos (GABA).

El organismo garantiza que las recomendaciones son “científicamente sólidas y culturalmente pertinentes”.

Las verduras de temporada y de producción local son la base de una dieta saludable y sostenible, según las instituciones de salud pública del país. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En ese marco, la dieta de la milpamaíz, frijol, calabaza y chile— aparece como el modelo de referencia de la alimentación tradicional mexicana sostenible.

La sopa de verduras es una de las expresiones más directas de ese modelo.

El documento cita como ejemplos prácticos las sopas de lentejas, habas con nopales y caldos de verduras de temporada.

Las verduras aportan fibra prebiótica que promueve la salud intestinal y ayuda a prevenir enfermedades crónicas, de acuerdo con el INSP. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una alimentación basada en estos platillos es compatible con una dieta completa y saludable, de acuerdo con el INSP.

Accesible, económica y con menor huella ambiental

El respaldo institucional a la sopa de verduras no se limita a su perfil nutricional.

Las Guías Alimentarias argumentan que las preparaciones basadas en verduras y leguminosas son más económicas y accesibles.

Además significan menor impacto ambiental que las dietas centradas en proteína animal o alimentos ultraprocesados.

Las Guías Alimentarias del INSP recomiendan que las verduras ocupen la mitad del plato en cada comida para convertirse en el alimento principal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los alimentos que se vinculan con hasta el 14% de muertes prematuras en adultos

Entre el 4% y el 14% de las muertes en adultos de 30 a 69 años se pueden atribuir al consumo excesivo de ultraprocesados, según un estudio publicado en la revista American Journal of Preventive Medicine, liderado por Eduardo Nilson de la Fundación Oswaldo Cruz de Brasil.

El análisis incluyó datos de México, Colombia, Brasil, Chile, Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Australia.

Combinar verduras con leguminosas y cereales integrales, como en la sopa tradicional mexicana, genera lo que el INSP llama "proteínas completas". (Imagen Ilustrativa Infobae)

Una investigación paralela publicada en Nature Medicine identificó que estos productos son además un vector de exposición a plaguicidas, aditivos químicos y microplásticos.

La evidencia científica vincula su consumo elevado con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad y depresión.

Una alimentación basada en preparaciones tradicionales de verduras es compatible con una dieta completa y saludable, indica el INSP. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frente a ese panorama, los expertos del INSP recomiendan sustituir los ultraprocesados por preparaciones tradicionales, como la sopa de verduras, hechas a base de alimentos con alto contenido nutricional.