Estados Unidos no extenderá el T-MEC, adelanta Reuters: arranca cuenta regresiva de 10 años para el tratado comercial

Según Reuters el gobierno de Trump anunciaría este miércoles que no prorrogará el T-MEC, iniciando un plazo de revisión de 10 años

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Primer plano de Donald Trump, con cabello rubio y corbata roja, gesticulando y apuntando hacia adelante, flanqueado por las banderas de México, Estados Unidos y Canadá.
Donald Trump, con las banderas de México, Estados Unidos y Canadá como telón de fondo, se dirige a los presentes con un gesto enfático, subrayando la importancia de la colaboración trilateral en Norteamérica. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Washington se prepara para una declaración que marcará un antes y un después en el comercio norteamericano. Y es que apenas unas horas después de que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmara en su conferencia matutina que México ya firmó su postura para extender el T-MEC, Reuters soltó la bomba: de acuerdo con la agencia, la administración del presidente Donald Trump anunciaría de forma oficial este miércoles que no prorrogará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que daría inicio a un plazo de 10 años rumbo a la eventual desaparición de la zona de libre comercio norteamericana, vigente desde hace 32 años.

No es la primera vez que esta posibilidad se menciona en los medios. El propio mandatario ya había sembrado dudas sobre el futuro del tratado semanas atrás, al declarar desde el Despacho Oval: “No sé si voy a renovarlo porque, para ser sincero, a Estados Unidos le va mucho mejor”. En esa ocasión, Trump aseguró que su país no necesita los autos, la energía ni los productos de México y Canadá, y sostuvo que ambos socios “tienen que tratarnos mejor” ante los déficits comerciales que, dijo, deberían favorecer a Washington.

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Desde la Cumbre del G7 en Francia, el mandatario plantea en París su rechazo a seguir dentro del acuerdo comercial con México y Canadá, aunque evita lanzar una amenaza directa de salida

Pese a este tono desafiante, el propio Tratado contempla una salida si Estados Unidos no decide renovar el acuerdo por 16 años: una extensión automática de 10 años, según lo establecido en el texto original. En ese escenario, lo que quedaría por definirse —incluso después de la reunión de este miércoles— es cada cuánto tiempo se realizarían las revisiones periódicas dentro de esa nueva década.

Una “cláusula de extinción” que se activa

La declaración estadunidense abriría un periodo de revisión de seis años, contemplado en una cláusula negociada durante la primera administración de Trump. Sin embargo, esto no resolvería las tensiones de fondo: persisten exigencias para aumentar el contenido estadunidense y regional en la producción automotriz, además de medidas para impedir que productos chinos se beneficien del acuerdo.

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Se prevé que los responsables comerciales de los tres países se reúnan este miércoles de forma virtual para definir si extienden el pacto por 16 años más. El jefe de la Representación Comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, ya programó una tercera ronda de negociaciones con México para la semana del 20 de julio.

  • Si no hay acuerdo sobre las revisiones, el T-MEC quedaría en un “limbo indefinido”.
  • Habría sesiones de revisión anuales durante una década.
  • El tratado podría expirar el 1 de julio de 2036.

Sheinbaum confirma la postura mexicana

En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum reveló que México ya firmó la carta con su planteamiento para que el T-MEC se amplíe por 16 años, antes de la fecha límite de este miércoles. Según la mandataria, Canadá también firmó en ese sentido, pero Estados Unidos aún no define su postura.

Sheinbaum subrayó que el resultado del proceso depende ahora exclusivamente de Washington, luego de que México cumpliera con la parte que le correspondía.

En su conferencia matutina, la mandataria federal dice que el gobierno mexicano entrega una carta con su planteamiento rumbo a la revisión que inicia este verano y que debía suscribirse antes de este miércoles

Tampoco es la primera vez que Sheinbaum sale a defender el tratado frente a los embates de Trump. El pasado 11 de junio, tras la primera vez que el mandatario estadunidense sembró dudas sobre una posible cancelación, la presidenta mexicana le recordó —casi como quien le hace un favor— que el T-MEC fue negociado durante su propio primer mandato y lo calificó como “uno de sus grandes logros”. En aquella ocasión, Sheinbaum argumentó que la desaparición del acuerdo encarecería los autos en Estados Unidos por los aranceles ya aplicados, además de elevar la inflación y afectar el consumo en ese país.

En la conferencia mañanera de este jueves, la mandataria afirma que preservar el pacto comercial beneficia a México, Estados Unidos y Canadá, y advierte que eliminarlo afectaría el bolsillo de los consumidores estadounidenses

El viraje de Trump sobre el acuerdo

Trump, cuya primera administración negoció el T-MEC para sustituir al TLCAN de 1994, calificó en su momento la entrada en vigor del tratado como “el acuerdo comercial más justo, equilibrado y beneficioso” jamás promulgado por Estados Unidos. No obstante, su postura se ha endurecido conforme crece el déficit comercial estadunidense con México, en parte por el traslado de cadenas de suministro fuera de China ante los aranceles impuestos a productos chinos.

El mandatario ha mostrado preferencia por mantener los aranceles que ya aplica a automóviles, acero y aluminio mexicanos y canadienses, por encima de renovar el tratado trilateral.

Jamieson Greer, representante comercial de EU, afirma que los aranceles seguirán aunque se renegocie el T-MEC. El déficit comercial y nuevas reglas de origen dominan la agenda bilateral.

Negociaciones divididas: México sí, Canadá no

Por ahora, Washington negocia formalmente solo con México, dejando a Canadá al margen en medio de fricciones comerciales que van desde restricciones al mercado lácteo hasta la retirada de licores estadunidenses de tiendas canadienses. Greer no ha fijado calendario para negociar con Ottawa, aunque mantiene contacto con el ministro canadiense Dominic LeBlanc.

En el caso mexicano, el equipo de Greer exige que los vehículos fabricados en Norteamérica contengan 50% de contenido específico de Estados Unidos, cifra que elevaría el contenido regional requerido hasta 82% para acceder a beneficios arancelarios.

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