
La Ciudad de México amaneció con calles cubiertas de botellas de PET, latas, cartón y decenas de toneladas de residuos tras los festejos por el triunfo de la selección mexicana 3-0 ante Chequia. En su partido previo —el 18 de junio—, el conjunto tricolor venció 1-0 a Corea del Sur, una celebración que dejó alrededor de 40 toneladas de basura en distintos puntos de la capital, de acuerdo con la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México.
Las 40 toneladas de residuos se concentraron principalmente en zonas como el Ángel de la Independencia, Paseo de la Reforma y el Centro Histórico, donde se registraron las mayores concentraciones de aficionados durante los festejos. Las labores de limpieza incluyeron retiro de desechos sólidos, barrido manual y mecánico, así como lavado de calles, banquetas y áreas verdes tras la movilización masiva de personas en el espacio público.
PUBLICIDAD
Este tipo de concentraciones ha sido utilizado como referencia por autoridades capitalinas para dimensionar el impacto de los festejos multitudinarios, donde cientos de miles de personas ocupan avenidas principales, glorietas y plazas públicas en lapsos muy cortos, generando acumulaciones significativas de residuos que rebasan la operación habitual de limpieza urbana.

Más allá del sistema formal de limpieza urbana
A la par de estas labores, la gestión de residuos en la Ciudad de México no depende únicamente del sistema formal de limpia. Una parte relevante de la recuperación de materiales como PET, cartón, aluminio y otros residuos valorizables es realizada por trabajadores voluntarios e informales que participan en la recolección de basura en calles, puntos donde se concentra la basura antes de su disposición final y zonas de alta generación de desechos, según la Comisión de Derechos Humanos de la CDMX.
PUBLICIDAD
El organismo ha sostenido por varios años que existen al menos 10 mil trabajadores voluntarios de limpia en la capital, quienes operan sin contrato ni prestaciones y complementan sus ingresos mediante la recuperación y venta de materiales reciclables obtenidos del espacio urbano.
Estos trabajadores forman parte de una red de recuperación de residuos que se activa diariamente en la ciudad, especialmente en zonas de alta generación de basura, donde el PET, el cartón y el aluminio representan los materiales más buscados por su valor de reventa en el mercado del reciclaje.
PUBLICIDAD
El valor oculto de los residuos: cuánto se gana con PET, cartón y aluminio
En la Ciudad de México, el PET se paga entre 4 y 7 pesos por kilo, el cartón entre 1 y 2 pesos, y el aluminio entre 18 y 30 pesos por kilo. No son precios oficiales, sino de mercado: varían según centros de acopio, intermediarios y demanda industrial.

En términos prácticos, un kilo de PET equivale a 40 o 50 botellas. Con un precio promedio de 5 a 6 pesos, se necesitan unos 8 a 10 kilos (350 a 450 botellas) para obtener entre 40 y 60 pesos.
PUBLICIDAD
El aluminio es el material más rentable: un kilo equivale a unas 70 u 80 latas. Con un promedio de 20 a 25 pesos por kilo, se requieren alrededor de 150 latas para generar entre 40 y 50 pesos.
El cartón tiene menor valor: entre 1 y 2 pesos por kilo. Para obtener entre 40 y 60 pesos se necesitan de 20 a 40 kilos, siempre que esté seco y sin contaminación.
PUBLICIDAD
La lógica es de volumen, no de pieza: el ingreso depende de la cantidad recolectada, la calidad del material y la rapidez de venta en centros de acopio.

Así, los llamados ‘pepenadores’ —trabajadores que recolectan, separan y clasifican residuos en espacios urbanos o de disposición final—, laboran sin reconocimiento laboral formal y con ingresos variables que dependen directamente del volumen de desechos disponibles en su jornada diaria.
PUBLICIDAD
Durante eventos masivos como los festejos deportivos, la generación de residuos en el espacio público aumenta de forma inmediata, lo que activa la recuperación de materiales reciclables desde las primeras horas posteriores a las concentraciones. La basura se convierte entonces en un insumo directo para estos trabajadores.
Tras cada celebración masiva en la capital se repite un patrón: ocupación de avenidas y plazas, catarsis, necesidad de festejar, acumulación de basura, afectaciones al mobiliario urbano y la intervención de los servicios formales de limpieza. Sin embargo, también participa y existe una red ‘invisible’ de trabajadores que recoge lo que queda en las calles cuando la multitud y la algarabía se dispersan.
PUBLICIDAD

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Violencia en el Mundial 2026: La advertencia de la UNAM sobre las masas
La psicología de masas, la identidad grupal y la adrenalina del Mundial crean el caldo de cultivo perfecto para la violencia colectiva

Cómo evitar ser víctima del delito contra la intimidad que penaliza la Ley Olimpia
El crecimiento de los delitos contra la intimidad digital ha impulsado a la Policía de Investigación (PDI) a difundir recomendaciones clave para proteger la privacidad en Internet

No es Infonavit: paso a paso para solicitar el apoyo del gobierno de la CDMX para remodelar tu unidad habitacional
El gobierno de la CDMX tiene un programa que financia obras de remodelación en unidades habitacionales sin créditos, sin deuda y sin pasar por el Infonavit

Regañan a Leonardo Aguilar por tocar balón Trionda en el estadio durante el México vs. Chequia: así fue el momento
El hermano de Ángela acudió al partido junto a Pepe Aguilar

La militar María Pilar fue apuñalada y asesinada por su pareja en Naucalpan tras una discusión
Daniel, quien vivía con ella, es el principal sospechoso y a quien sus amigos y conocidos señalan ya que fue borrada la cámara de seguridad tras el crimen

