Violencia obstétrica en México: CNDH emite recomendación a unidad médica de Pemex por hacer esperar 8 horas a mujer en parto

Uno de los aspectos más graves fue la inducción del trabajo de parto sin consulta ni consentimiento, lo que le provocó dolor y complicaciones adicionales

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La violencia obstétrica no está regulada en Perú, por lo que el Estado no garantiza el acceso a la justicia de las víctimas. | Foto: Público
Foto: Público

En México, la violencia obstétrica es una problemática persistente que afecta a miles de mujeres, especialmente a quienes enfrentan situaciones de alto riesgo durante el embarazo y el parto. La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación dirigida a Petróleos Mexicanos (PEMEX), tras documentar un caso grave que involucra la falta de atención adecuada a una mujer y su bebé en Chiapas.

El caso se remonta al 3 de agosto de 2024, cuando una mujer embarazada acudió al Consultorio Reforma, una unidad médica de PEMEX en Chiapas. La paciente presentaba un embarazo de alto riesgo y necesitaba atención médica inmediata, pero en el lugar no había personal capacitado para atender partos. Ante esta situación, fue trasladada en ambulancia al Hospital Regional de Villahermosa, Tabasco.

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El traslado no significó una mejora en la atención, ya que la mujer tuvo que esperar 8 horas para ser atendida, a pesar de que ya había roto fuente. Esta demora puso en peligro tanto su vida como la del bebé, quien nació con riesgos de malformaciones y alteraciones cromosómicas. Cabe destacar que en México, de acuerdo con la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH 2021) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), de las 7 millones 839 mil 186 mujeres de 15 a 49 años que tuvieron el nacimiento de un hijo entre 2016 y 2021, el 31.4% experimentó violencia durante el parto o la cesárea.

La CNDH determinó que durante este proceso, denunciado por la madre, se cometieron múltiples violaciones a los derechos humanos de la paciente y su hijo. Uno de los aspectos más graves fue la inducción del trabajo de parto sin consulta ni consentimiento, lo que le provocó dolor y complicaciones adicionales. Al final, se le practicó una cesárea de urgencia debido a que el feto presentaba pérdida de ritmo cardiaco. Además de la falta de atención oportuna, la víctima no recibió orientación adecuada ni estudios especializados para detectar y tratar posibles malformaciones o riesgos fetales.

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Violencia en el parto - obstétrica parto humanizado o respetado
(Ilustración: Jovani Pérez)

CNDH emite recomendación a unidad médica de Pemex

La investigación de la CNDH concluyó que el personal médico no tomó en cuenta los factores de riesgo del embarazo, ni proporcionó una atención digna, integral y respetuosa. Se identificaron omisiones en el cuidado, trato deshumanizado y falta de información suficiente para la paciente. Tras analizar el caso y no lograrse una conciliación con PEMEX, la CNDH emitió la Recomendación 22/2026, solicitando la reparación integral del daño para la madre y el recién nacido. Esta reparación incluye atención médica y psicológica para la mujer, así como terapias de rehabilitación para el bebé.

Dentro de las acciones recomendadas, PEMEX debe dar seguimiento a la vista administrativa que la CNDH presentará ante su Unidad de Responsabilidades para que se inicien los procedimientos correspondientes contra siete personas servidoras públicas presuntamente implicadas. La empresa también está obligada a implementar un ciclo de formación continua y profesionalización en materia de derechos humanos para su personal, así como a emitir una circular que instruya sobre la promoción, respeto, protección y garantía de los derechos a la salud materna y a una vida libre de violencia obstétrica.

Este caso evidencia la urgencia de fortalecer los protocolos de atención médica en el país, especialmente en contextos donde el acceso a especialistas es limitado y las mujeres enfrentan riesgos adicionales por razones administrativas o falta de capacitación del personal. La violencia obstétrica no solo vulnera derechos fundamentales, sino que puede dejar secuelas físicas y emocionales de por vida en las víctimas y sus familias.

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