Cuando perder duele de más: este el riesgo de no regular tus emociones si derrotan a México en el Mundial 2026

Las personas proyectan expectativas y emociones en la selección, lo que intensifica la sensación de pérdida

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Una familia mira un partido de fútbol en TV. Se ven las espaldas de dos adultos y dos niños en un sofá; los adultos tienen los puños cerrados, mostrando tensión.
Adultos y niños de una familia mexicana se concentran con tensión en un partido de fútbol transmitido en el televisor de su hogar, evidenciando la emoción del deporte. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Frente a la inminente Copa Mundial de la FIFA 2026, México se prepara no solo para recibir partidos internacionales, sino también para enfrentar las consecuencias emocionales y sociales que puede detonar una derrota de la selección nacional.

De acuerdo con la Universidad Iberoamericana, la intensidad con la que algunos aficionados viven el futbol puede traducirse en tristeza profunda, enojo desproporcionado e incluso violencia familiar.

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María Amparo Oliver, docente de la Especialidad en Intervención Psicosocial en Emergencias de la Universidad Iberoamericana, señala que cuando una derrota deportiva provoca un colapso emocional, no se trata solo del resultado.

“Lo que suele ocurrir es que las personas depositan una gran cantidad de energía emocional en el equipo, en los jugadores o en el torneo. Cuando el resultado no coincide con sus expectativas, aparece una sensación de frustración que puede revelar otros asuntos personales que no han sido procesados adecuadamente”, explica.

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Desde la psicología, este fenómeno se reconoce como proyección. Según Oliver, las personas colocan deseos, esperanzas y frustraciones en el equipo, lo que amplifica la sensación de pérdida tras una derrota.

Por ello, la docente recomienda identificar señales físicas de tensión como apretar los dientes, tensión muscular o irritación creciente, además de practicar ejercicios de respiración para evitar reacciones desbordadas.

La especialista insiste en que es necesario recordar la dimensión real del evento: “Estamos hablando de un partido de futbol, no de una situación que ponga en riesgo nuestra integridad o la de nuestras familias”.

Una derrota puede detonar reacciones desproporcionadas

Oliver considera que el futbol tiene un valor educativo que va más allá del marcador. Jugadores, entrenadores y árbitros pueden ser modelos de regulación emocional.

“Los deportistas tienen el superpoder de enseñar a ganar y también a perder”, afirma.

Actitudes como reconocer el esfuerzo propio y el del rival, agradecer el juego y valorar el espectáculo ayudan a construir una relación más saludable con el deporte.

Uno de los fenómenos más comunes es la indignación colectiva frente a decisiones arbitrales.

La académica explica que la intensidad de estas reacciones puede estar relacionada con experiencias previas de injusticia: “Cuando alguien percibe que un árbitro actuó de manera injusta, puede conectar emocionalmente con otras situaciones de su vida en las que sintió abuso, desigualdad o impotencia”.

La especialista aconseja detenerse antes de reaccionar impulsivamente y preguntarse si la molestia corresponde al partido o a experiencias personales pasadas.

¿Qué puedes hacer?

Oliver propone reconocer las señales físicas de tensión, realizar ejercicios de respiración ante la ansiedad, recordar que el futbol es un evento deportivo, disfrutar el juego más allá del resultado y evitar que la identidad personal dependa del desempeño de un equipo.

La Red Nacional de Refugios alerta por un repunte de violencia familiar durante el torneo

La Red Nacional de Refugios advirtió que la promoción del Mundial como símbolo de orgullo y desarrollo económico ignora violencias contra mujeres que pueden aumentar durante el evento.

“Resulta profundamente preocupante que, frente a este contexto, en nuestro país las estrategias rumbo al Mundial 2026 continúen privilegiando infraestructura, promoción internacional y turismo, mientras permanecen insuficientes las acciones integrales de prevención, atención y protección para mujeres, niñas, niños y adolescentes”, mencionó el colectivo.

Entre enero y abril de 2026, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública reportó 87 mil 827 casos de violencia familiar en el país, con la Ciudad de México a la cabeza.

ONU Mujeres estima que durante grandes eventos deportivos, como el Mundial, las llamadas por violencia familiar aumentan hasta 30%.

La Red Nacional de Refugios alertó que dos de las tres ciudades mexicanas sede ya se ubican entre los cinco estados con más casos reportados hasta abril.

Por ello, la organización lanzó la campaña La violencia contra las mujeres no es parte del juego, que busca generar conciencia pública, promover cero tolerancia a las violencias machistas y difundir mensajes de apoyo.

“No queremos un Mundial que solo deje cifras de turismo y derrama económica; queremos un Mundial que deje acciones concretas para prevenir las violencias, fortalecer redes de protección y garantizar el derecho de las mujeres a vivir libres y seguras”, afirmó Wendy Figueroa Morales, directora general de la Red Nacional de Refugios.

La Red Nacional de Refugios continuará brindando atención gratuita y especializada, reforzando las rutas de apoyo durante el Mundial.

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