Paco Stanley, bajo la sombra de la muerte de “El Señor de los Cielos”: la conexión inesperada

Nuevos testimonios revelan que Paco Stanley facilitó la recomendación de uno de los médicos que participó en la cirugía clandestina de Amado Carrillo, intervención que resultó fatal para el líder del cártel

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La sospechosa relación de Paco Stanley con la caída de Amado Carrillo. Crédito: Infobae México
La sospechosa relación de Paco Stanley con la caída de Amado Carrillo. Crédito: Infobae México

Un testimonio recién divulgado en la serie documental Testigos: La verdad tiene voz, de la plataforma Reellee TV, coloca a Paco Stanley en el centro de una cadena de decisiones que terminó con la muerte del narcotraficante Amado Carrillo Fuentes, “El Señor de los Cielos”, el 4 de julio de 1997. El ex agente de la Policía Judicial de Jalisco René López afirma que el conductor de televisión le recomendó al capo al menos uno de los médicos que lo operaron.

La revelación reencuadra por completo el asesinato de Stanley, ocurrido el 7 de junio de 1999 afuera del restaurante El Charco de las Ranas, en la Ciudad de México. Lo que durante años se presentó como un crimen sin móvil claro tiene ahora, según el documental, una explicación que arranca en un quirófano y termina en una deuda impagable con el crimen organizado.

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La recomendación que selló el destino del conductor

René López, ex agente de la Policía Judicial de Jalisco entre 1981 y 1985, declaró ante las cámaras del documental que Stanley consiguió y recomendó a uno de los médicos que participó en la cirugía de cambio de rostro de Amado Carrillo. “Inclusive hay un detalle, cuando Amado Carrillo se puede hacer la operación, este Paco le consiguió a los doctores, a uno de ellos. Se lo recomendó”, afirmó López.

La operación se realizó en el Hospital Santa Mónica de Polanco, en la Ciudad de México, el 4 de julio de 1997. El narcotraficante más poderoso de México murió durante el procedimiento por un paro cardiaco atribuido a un sedante conocido como Dormicum, aplicado para que soportara las ocho horas de cirugía.

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Carrillo Fuentes fue mencionado en expedientes judiciales como uno de los narcos que se reunió con Javier García Morales, hermanastro de Harfuch. (Reddit)
Carrillo Fuentes fue mencionado en expedientes judiciales como uno de los narcos que se reunió con Javier García Morales, hermanastro de Harfuch. (Reddit)

Según López, los propios médicos advirtieron a Carrillo que no era el momento para intervenir, pues el capo estaba bajo los efectos de la cocaína. “Los doctores le dijeron a Amado Carrillo que no era el momento, que se tenía que esperar a que se le bajara el efecto de la droga”, señaló el ex agente.

La muerte de El Señor de los Cielos y la cacería de los cirujanos

Tras la muerte de Amado Carrillo, el mando del Cártel de Juárez recayó en su hermano Vicente Carrillo Fuentes, conocido como El Viceroy. Este inició una investigación para determinar las causas del deceso y, al obtener la versión de los médicos, ordenó su ejecución.

Los tres cirujanos implicados —el otorrinolaringólogo Jaime Godoy y los cirujanos plásticos Carlos Ávila y Ricardo Reyes— fueron levantados, asesinados y sus restos depositados en barriles de cemento. Automovilistas que circulaban por la Autopista del Sol, que conecta la Ciudad de México con Acapulco, alertaron a las autoridades al descubrir los tambos con manchas de sangre en noviembre de 1997.

Los médicos, antes de morir, echaron la responsabilidad sobre Stanley ante los enviados del Viceroy. “Le dijeron la verdad, le dijeron que tenían la orden de la judicial federal de que no viviera El Señor de los Cielos”, relató López. Uno de los cirujanos intentó hablar directamente con el conductor para advertirle, pero la comunicación nunca se concretó.

(Foto: Archivo)
(Foto: Archivo)

La deuda que Stanley creyó cancelada

Stanley interpretó la ejecución de los médicos como la liquidación de una deuda peligrosa. Según López, el conductor creyó que el episodio había quedado atrás, sin advertir que el líder del cártel aún le exigía cuentas. El documental de Reellee TV revela que la deuda ascendía a cuatro millones de USD, entregados a Stanley en los años ochenta para operaciones de lavado de dinero a través de sus negocios, sin que jamás fueran reintegrados.

Durante años, la fama del presentador sirvió como barrera. La amenaza persistió en segundo plano hasta que el incumplimiento derivó en un desenlace fatal el 7 de junio de 1999. Ese día, Stanley fue asesinado a balazos frente al restaurante El Charco de las Ranas, en el sur de la capital mexicana.

Quienes se preguntan por qué mataron a Paco Stanley, deben saber que su asesinato estuvo vinculado a una antigua deuda financiera con el crimen organizado y a su intervención indirecta en la operación clandestina que terminó con la vida de Amado Carrillo. La combinación de estos factores selló su destino y lo colocó en la mira de uno de los grupos criminales más poderosos del país.

El hombre detrás de la muerte de Paco Stanley

El reciente documental señala a Juan José Esparragoza Moreno, alias El Azul y cofundador del Cártel de Sinaloa, como el presunto responsable de girar la orden de asesinato contra Stanley. La revelación surge de testimonios como el de Jorge Godoy López, ex agente judicial que compartió celda con Ernesto Fonseca Carrillo (tío de “El Señor de los Cielos), quien le ordenó ponerse al servicio de su mentor criminal El Azul durante su estancia en la prisión de máxima seguridad de Milpa Alta.

Tal y como ocurrió con otros artistas como Niurka Marcos, el comediante asesinando generaba polémica en sus programas por la forma en cómo trataba a sus invitados
Así fue la vez que Jorge Ortiz de Pinedo intentó hacer una broma a Paco Stanley, pero terminó humillado en vivo. Foto: Captura de Pantalla

La orden de El Azul viajó hasta Carlos Acevedo, conocido como El Pato, ex agente de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) y operador que luego migró al crimen organizado.

La DFS, una antigua agencia de inteligencia mexicana, aparece como el vínculo oculto entre los protagonistas de esta cadena de sucesos. Tras el asesinato del agente de la DEA Enrique Kiki Camarena en 1985 y la presión internacional, la corporación fue desmantelada. Muchos de sus ex integrantes pasaron a operar junto a los cárteles, extendiendo su influencia e información privilegiada a las redes criminales.

Así, la historia de la muerte de Paco Stanley se revela como el resultado de un entramado donde la televisión, el narcotráfico y ex agentes de inteligencia convergieron en uno de los episodios más oscuros de la vida pública mexicana.

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