De la vida civil a la disciplina militar: cadetes narran sus mayores retos tras jurar bandera en la Heroica Escuela Naval Militar

La ceremonia de Jura de Bandera reunió en Veracruz a 419 jóvenes que refrendan su compromiso durante su formación en la Secretaría de Marina

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Cadetes juran bandera en la Heroica Escuela Naval Militar en Veracruz. Crédito: Jesús Aviles - Infobae México
Cadetes juran bandera en la Heroica Escuela Naval Militar en Veracruz. Crédito: Jesús Aviles - Infobae México

La Heroica Escuela Naval Militar y el Centro de Estudios Navales en Ciencias de la Salud recibieron este 21 de abril a 419 cadetes de primer año que realizaron la Jura de Bandera en Veracruz, durante una ceremonia encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.

El acto marcó el inicio de su carrera militar como futuros oficiales, quienes narraron a Infobae México los principales retos y sacrificios que enfrentaron al dejar la vida civil para integrarse a la disciplina de la Secretaría de Marina.

De los 419 cadetes de primer año, 179 son mujeres y 240 hombres.

Durante el evento, que también fungió como el 112 aniversario de la Gesta Heroica del Puerto de Veracruz, la presidenta recordó que el país necesita marinos valientes que entiendan que el amor al pueblo y a la patria siempre vencerá al entreguismo y la ambición.

Por su parte, el secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, afirmó que el compromiso institucional de la Armada de México es absoluto con la soberanía y el bienestar del pueblo.

Alejarse de la familia fue el reto central para quienes ingresaron a la Escuela Naval

El cambio de vida fue descrito por los cadetes como una de las mayores adversidades al ingresar a la institución.

Este medio tuvo acceso para entrevistar a la nueva generación de profesionistas que inicia su carrera en la Heroica Escuela Naval Militar y el Centro de Estudios Navales en Ciencias de la Salud.

Los cadetes compartieron los retos personales y familiares que enfrentaron para integrarse a la vida militar, desde dejar la vida civil y adaptarse a una disciplina estricta, hasta encontrar en el apoyo familiar la motivación para avanzar en su formación.

Formación de los cadetes al termino de la ceremonia. Crédito: Juan Castillo - Infobae México
Formación de los cadetes al termino de la ceremonia. Crédito: Juan Castillo - Infobae México

Sus testimonios reflejan el compromiso y las aspiraciones con las que asumen el servicio a México.

Axel González, infante de Marina, contó a Infobae México que el mayor reto fue cambiar su vida civil por la militar. Para Naomi Estrella, del cuerpo general, lo más difícil fue estar lejos de la familia. En tanto, Miracema Contreras, de Aeronáutica Naval, explicó que su motivación para seguir adelante es pensar en sus padres y en que algún día se sentirán orgullosos de ella.

La mayoría coincidió en que las primeras semanas fueron las más complicadas por la distancia con sus seres queridos y la presión de ajustarse a reglas internas que marcan la vida militar.

La disciplina y la convicción marcaron el aprendizaje inicial

Entre los aprendizajes más repetidos por los entrevistados, la disciplina y la convicción destacaron como condiciones imprescindibles.

Antonio Reyes, del cuerpo general, resumió su experiencia con la frase: “Persistir y nunca desistir”.

Familiares de los cadetes retrataron a los jóvenes tras la Jura de Bandera. Crédito: Juan Castillo - Infobae México
Familiares de los cadetes retrataron a los jóvenes tras la Jura de Bandera. Crédito: Juan Castillo - Infobae México

Juan Esteban Gutiérrez, de Aeronáutica Naval, expuso a Infobae México: “Aquí se aprende a hacer las cosas por convicción, no porque te lo ordenen”.

La exigencia física y académica, así como el trabajo en equipo, son parte de la rutina diaria. El proceso de adaptación. según los testimonios, incluyó jornadas largas y evaluaciones continuas, donde el apoyo entre compañeros fue clave para cumplir con los valores institucionales de la Secretaría de Marina.

Portar el uniforme representó historia, honor y responsabilidad

El uniforme y el espadín entregado y usado por primera vez durante la ceremonia fueron definidos como símbolos de responsabilidad y pertenencia.

Bruno González Rubio González, del cuerpo general, explicó a Infobae México: “El uniforme significa portar la historia de la institución”.

Muestra aérea realizada por pilotos de la Secretaría de Marina durante el evento. Crédito: Infobae México

Cerecer, estudiante de medicina naval, expresó: “Portar el uniforme es un gran honor, es saber que detrás hay sacrificio y mucha historia”.

El espadín entregado por las autoridades marcó el comienzo de la formación en el liderazgo y el servicio. Para los cadetes, portar el uniforme es recordatorio diario del deber hacia México y del esfuerzo realizado para llegar a ese momento.

Voces femeninas resaltaron la presencia de la presidenta

Las cadetes entrevistadas señalaron que la presencia de Claudia Sheinbaum, primera presidenta del país, fue un estímulo especial durante la ceremonia de Jura de Bandera.

“La presidenta sin duda es igual una motivación muy grande, el ser mujer, el tener a nuestra primera presidenta mujer, el verla aquí, que esté viéndonos lo que preparamos hoy en día para toda la población, para ella, es muy satisfactorio, muy emocionante, y sobre todo que le agrade”, expresó Miracema Contreras, cadete de Aeronáutica Naval.

Por su parte, para Naomi Estrella, el hecho de tener una presidenta en México le generó “orgullo y compromiso”.

Parte de los cadetes que realizaron Jura a la Bandera el pasado 21 de abril. Crédito: Juan Castillo - Infobae México
Parte de los cadetes que realizaron Jura a la Bandera el pasado 21 de abril. Crédito: Juan Castillo - Infobae México

“Me hace sentir que soy una motivación para las demás mujeres allá afuera, así como la presidenta es para nosotros”, comentó. Además, añadió que la participación femenina en la ceremonia y en la vida naval representa un mensaje para otras jóvenes de que es posible romper barreras y aspirar a nuevos espacios dentro de la Armada.

Asimismo, la cadete Cerecer coincidió en que tener a la presidenta presente fue un honor y “un parteaguas” para su carrera, reforzando la convicción de que el esfuerzo y la disciplina abren oportunidades para todas.

Las entrevistadas subrayaron que la representación femenina en el acto no solo marcó un avance institucional, sino también personal, al ver reflejada en la máxima autoridad del país la posibilidad de liderar y servir a México desde cualquier posición.