Qué se sabe de Jesús Maximiano “N”, médico ligado a muertes por sueros vitaminados en Sonora

Con seis personas muertas tras la aplicación de sueros vitaminados, el caso ha encendido las alertas

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El médico, señalado como persona de interés, operaba una clínica de terapias intravenosas y medicina estética donde autoridades detectaron insumos contaminados, jeringas prellenadas y posibles irregularidades en la atención a pacientes. (Anayeli Tapia/Infobae)
El médico, señalado como persona de interés, operaba una clínica de terapias intravenosas y medicina estética donde autoridades detectaron insumos contaminados, jeringas prellenadas y posibles irregularidades en la atención a pacientes. (Anayeli Tapia/Infobae)

La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora mantiene abierta una investigación tras el fallecimiento de seis personas por la aplicación de sueros vitaminados en Hermosillo.

El caso involucra a Jesús Maximiano “N”, médico general de 65 años, señalado como responsable de prescribir, preparar y administrar las soluciones intravenosas en una clínica particular que funcionaba desde 2004. La clínica fue clausurada el 1 de abril y el médico es considerado “persona de interés” por las autoridades.

¿Quién es el médico Jesús Maximiano “N”?

Entre promociones en redes, terapias alternativas y cuestionamientos a su práctica médica, el caso ha puesto bajo escrutinio la operación de su clínica y los riesgos detrás de los sueros vitaminados. (X/@elalbertomedina)
Entre promociones en redes, terapias alternativas y cuestionamientos a su práctica médica, el caso ha puesto bajo escrutinio la operación de su clínica y los riesgos detrás de los sueros vitaminados. (X/@elalbertomedina)

Jesús Maximiano “N” cuenta con título de médico cirujano por la Universidad Autónoma de Guadalajara y cédula profesional vigente. Ejerce en Hermosillo desde hace más de dos décadas, primero como médico general y posteriormente orientado a medicina estética, biológica y procedimientos como liposucción, hilos tensores y homotoxicología.

Aunque promocionaba su clínica como un establecimiento homeopático, la Secretaría de Salud Federal confirmó que no posee especialidad en homeopatía.

La presencia de Jesús Maximiano “N” en redes sociales y plataformas digitales era constante, por medio de las cuales promocionaba sus servicios de medicina estética y sueros vitaminados. Este alcance digital permitió que pacientes llegaran por recomendación en línea o por información difundida en internet.

Según testimonios, el consultorio exhibía múltiples diplomas, la mayoría relacionados con seminarios de medicina estética, y se presentaba como especialista también en tratamientos contra la obesidad, enfermedades metabólicas y nutrición.

La clínica operaba bajo el giro de “medicina regenerativa y biológica”. Los servicios incluían no solo sueros vitaminados sino también cirugías estéticas menores, terapias alternativas y procedimientos de bienestar.

Entre promociones en redes, terapias alternativas y cuestionamientos a su práctica médica, el caso ha puesto bajo escrutinio la operación de su clínica y los riesgos detrás de los sueros vitaminados. (X/@elalbertomedina)
Entre promociones en redes, terapias alternativas y cuestionamientos a su práctica médica, el caso ha puesto bajo escrutinio la operación de su clínica y los riesgos detrás de los sueros vitaminados. (X/@elalbertomedina)

Las aplicaciones de sueros se realizaban tanto en la clínica como a domicilio, con costos entre 500 y 1.000 pesos mexicanos por dosis.

Las irregularidades detectadas por autoridades incluyen expedientes, medicamentos e insumos médicos asegurados durante el cateo, así como dispositivos de videograbación.

De acuerdo con información confirmada por una fuente de Salud Federal a la periodista Michelle Rivera, los equipos de venoclisis y herramientas utilizados por Jesús Maximiano “N” resultaron contaminados. También se detectó el uso de jeringas prerellenadas con soluciones y material quirúrgico ilegal dentro del consultorio.

Seis víctimas mortales

La alerta sanitaria surgió tras el fallecimiento de seis personas y la hospitalización de al menos otra, luego de recibir la misma terapia intravenosa entre marzo y abril de 2026.

Los pacientes afectados presentaron síntomas como vómitos, diarrea, daño renal y hepático. Testimonios de familiares describen cuadros de intoxicación aguda que derivaron en fallecimientos poco después de la administración del suero.

La muerte de cuatro personas relacionadas a sueros vitaminados sigue bajo investigación. (Crédito: FGJES)
La muerte de cuatro personas relacionadas a sueros vitaminados sigue bajo investigación. (Crédito: FGJES)

Las víctimas identificadas incluyen a Dinora Ontiveros, Jesús Héctor Almeida Flores, Sebastián Almeida Cáñez, Catalina Figueroa y Zahid Alberto Castro Lagarda.

El hermano de Catalina, Diego Figueroa, relató a Radio Fórmula que la aplicación del suero se realizó en el domicilio familiar, fuera de la clínica, y que la paciente se agravó en cuestión de minutos. “Mi hermana se estaba quemando por dentro; la autopsia mostró que tenía el hígado y los riñones completamente dañados”, afirmó.

Diversos pacientes y familiares expusieron que los tratamientos se ofrecían incluso como sustituto de medicamentos psiquiátricos o para personas con enfermedades crónicas, sin evaluación médica adecuada.

El paciente Julio Gaxiola compartió que la clínica carecía de condiciones higiénicas y que las enfermeras manipulaba jeringas mientras comían. “Había niños canalizados y el ambiente era insalubre, lleno de mosquitos”, relató en su testimonio difundido a El Universal.

El peligro de los sueros vitaminados sin supervisión médica. Foto: (Gemini IA)
El peligro de los sueros vitaminados sin supervisión médica. Foto: (Gemini IA)

La empresa Rubio Pharma y Asociados S.A. de C.V., mencionada en algunas declaraciones de familiares, negó cualquier vínculo con los productos administrados y afirmó que no comercializa sueros vitaminados.

La popularidad de la terapia vitamin drip y otros procedimientos similares ha crecido en clínicas privadas y spas médicos tanto en México como en otros países. El fenómeno ha sido impulsado por la promoción de celebridades y la difusión en redes sociales, aunque especialistas advierten sobre complicaciones graves como infecciones, daño renal, hepático y reacciones adversas. Autoridades sanitarias recomiendan abstenerse de estos procedimientos fuera de hospitales certificados.