Abril, el mes clave para Sheinbaum: analistas advierten riesgos por Trump, petróleo y falta de crecimiento

El conflicto entre Washington y Teherán eleva los costos energéticos y tensiona los mercados, mientras ajustes en política exterior estadounidense y el relevo en Cancillería colocan al gobierno mexicano ante decisiones urgentes

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La designación de un nuevo canciller con experiencia en Norteamérica refleja una orientación diplomática alineada a retos bilaterales, mientras la administración mexicana se prepara para sortear desafíos económicos y políticos externos. (Infobae-Itzallana)
La designación de un nuevo canciller con experiencia en Norteamérica refleja una orientación diplomática alineada a retos bilaterales, mientras la administración mexicana se prepara para sortear desafíos económicos y políticos externos. (Infobae-Itzallana)

Abril inició con un entorno internacional adverso que coloca a México en una posición de alta presión. La guerra entre Estados Unidos e Irán ha elevado los precios del petróleo, mientras que el expresidente Donald Trump perfila un gabinete con posturas más duras.

En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum enfrenta, según especialistas, uno de los momentos más determinantes de su administración. Así lo señalaron el analista Javier Tello y el internacionalista Carlos Bravo en entrevista con N+ FORO, donde delinearon los principales retos que marcarán el rumbo del país en las próximas semanas.

Un nuevo canciller para un mundo post-2016

El primer movimiento de abril fue el cambio en la Cancillería. La llegada de Roberto Velasco en lugar de Juan Ramón de la Fuente no fue, según los analistas, un ajuste menor. Es una señal de hacia dónde apunta Sheinbaum sus prioridades.

Para Javier Tello, Velasco tiene exactamente lo que el momento exige: es especialista en Norteamérica, tiene interlocución directa con Estados Unidos y se formó políticamente en el mundo post-2016, es decir, en la era Trump. “Es alguien que se ha forjado al calor de este nuevo mundo”, afirmó.

Su juventud, lejos de ser una debilidad, podría traducirse en mayor energía y más apetito por demostrar resultados. El analista lo describió además como una figura ecuánime, elocuente y capaz de escuchar, cualidades que en la diplomacia pesan tanto como el conocimiento técnico.

La gran incógnita, sin embargo, sigue abierta: ¿Qué tan buena mancuerna hará con Marco Rubio y el equipo del Departamento de Estado? Esa pregunta, admitieron los analistas, solo el tiempo la responderá.

Una nueva estrategia diplomática se perfila tras la incorporación del especialista en relaciones con Estados Unidos, al tiempo que surgen interrogantes sobre la coordinación con otros actores clave en la agenda binacional
Una nueva estrategia diplomática se perfila tras la incorporación del especialista en relaciones con Estados Unidos, al tiempo que surgen interrogantes sobre la coordinación con otros actores clave en la agenda binacional

Todo se filtra por Trump

El diagnóstico de Tello fue contundente: cualquier tema que enfrente México en los próximos tres años —seguridad, comercio, migración, energía— pasa inevitablemente por el prisma de Washington. Por eso la apuesta por Velasco cobra sentido: necesita hacer equipo con Marcelo Ebrard en lo comercial y con García Harfuch en seguridad, los otros dos pesos pesados del gabinete con agenda bilateral directa.

Pero hay un problema de fondo: México no puede controlar a Trump. Lo que sí puede controlar, advirtieron los analistas, es su propio frente interno.

El verdadero riesgo: un sexenio sin crecimiento

Aquí está el núcleo más crítico del análisis. Para Javier Tello, la decisión más importante que enfrenta Sheinbaum en abril no es diplomática sino económica: detonar el crecimiento.

La inversión que México necesita para crecer no ha llegado. Y el tiempo no es neutral: “Si no se resuelve pronto, se le va a ir el sexenio completo sin crecimiento”, advirtió. Doce años de crecimiento nulo o mínimo —sumando el sexenio anterior— serían, en sus palabras, “muy, muy costosos” no solo para el país, sino para el propio proyecto político de Morena.

Según especialistas, las recientes crisis globales, sumadas al ascenso de nuevos funcionarios, obligan a la administración de Sheinbaum a tomar decisiones cruciales sobre inversión y manejo de relaciones con socios extranjeros (Infobae-Itzallana)
Según especialistas, las recientes crisis globales, sumadas al ascenso de nuevos funcionarios, obligan a la administración de Sheinbaum a tomar decisiones cruciales sobre inversión y manejo de relaciones con socios extranjeros (Infobae-Itzallana)

Trump también tiene su dilema de abril

Del otro lado de la frontera, el panorama tampoco es sencillo. Con los precios del petróleo 40 por ciento por encima de los niveles previos al conflicto con Irán, la presión inflacionaria en Estados Unidos crece y la popularidad de Trump cae.

Carlos Bravo fue contundente: Trump no puede ganar en Irán y en las elecciones intermedias al mismo tiempo. Tendrá que elegir a qué le da prioridad, y esa decisión —la de un presidente que no está acostumbrado a reconocer costos de oportunidad— definirá el clima bilateral que Sheinbaum deberá navegar en los meses que siguen.