“Personalidad más que perfección”: Laysha y Malito tras su éxito en ‘¿Apostarías por mí?’

La pareja platicó con Infobae México tras quedar en segundo lugar

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Tras alcanzar el segundo lugar en la final de ¿Apostarías por mí?, Laysha y Malito compartieron con Infobae México detalles de su experiencia en el reality, desde los retos de la convivencia cotidiana hasta el valor de mostrarse auténticos en una competencia marcada por contrastes generacionales y de estilos de vida.

Lo cotidiano bajo el ojo público: vergüenzas y aprendizaje

En entrevista, Laysha no dudó en hablar de los desafíos más mundanos de vivir junto a su pareja bajo la mirada de las cámaras.

“Me costó mucho trabajo los pedos y eructos de Malito. Soy real contigo. En la casa no me molesta, pero ahí, con tanta gente y cámaras, sí me daba mucha vergüenza”, confesó.

También señaló lo difícil que resultó compartir espacios comunes: “En la casa yo le recojo todo, pero ahí en la villa… somos veintitantos, recoge tus calzones, güey. Qué vergüenza”.

Malito, por su parte, admitió que la convivencia en grupo cambió su rutina: “En casa, si dejo algo tirado no pasa nada, pero aquí me cayeron encima. Había cámaras, otras parejas, y todo se notaba”.

Aprender de otras parejas y rechazar la apariencia

Sobre la dinámica con el resto de los concursantes, Laysha remarcó:

“Vimos parejas que fingían tener una imagen de: ‘somos la mejor pareja’, pero cuando estaban solos ni un beso se daban. Aprendimos mejor de Mario y Brenda, que se aman dentro y fuera de cámaras, y de Al y Beta. Nos llevamos lo bueno de todos”.

Malito agregó: “Nosotros nos unimos como team pueblo por las vibras, por cómo éramos. El otro equipo se unió solo por sobrevivir y eso se notaba”.

Fortalezas de las nuevas generaciones: esencia sobre apariencia

Al hablar sobre el contraste generacional con otros participantes, Laysha destacó el valor que su generación da a la autenticidad.

(Instagram)
(Instagram)

“La fortaleza número uno es que las nuevas generaciones valoran la personalidad más que la perfección. Nos peleamos, nos reconciliamos, pero fue real y creo que eso hoy se valora más”.

Malito, con tono divertido, resumió su experiencia: “Yo no sabía qué estaba haciendo, no supe y todavía no sé, pero aquí estamos”.